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franja entre bien y mal cabalá

Una franja neutral entre el bien y el mal

La naturaleza obedece leyes rígidas, si las seguimos, podemos vivir bien, si no, recibimos golpes. 

Pero el Creador nos da tiempo para elegir libremente para comenzar a actuar y evitar ser golpeados. Él no nos golpea inmediatamente, para no confrontarnos con lo inevitable. Sino que quiere que entendamos y actuemos de forma consciente, con el deseo de volvernos como Él.

Las leyes físicas actúan inmediatamente, como la ley de la gravedad. Si salto de una pendiente voy a caer inmediatamente, sin ningún tiempo para pensar.

Pero en el mundo espiritual hay un sistema de Klipot que cambia las leyes de la naturaleza, creando la diferencia entre el bien y el mal, su distancia. Por eso podemos usar esta distancia para no exponernos inmediatamente a los golpes, sino conectarnos y evitar golpes al advertirlo con una medicina.

La medicina es el poder de Bina que podemos usar. Si bien en el mundo material no existe esa fuerza, todo es simple: es ya sea un menos o un más. En lo espiritual, existe menos, más y su superposición en el medio, ahí estamos incluidos en ambas fuerzas y podemos construir una zona de amortiguamiento que contiene ambos opuestos.

Este sistema que incluye dos fuerzas, se llama “hombre”, Adam, porque tiene el deseo de recibir placer y la intención de otorgar, así llegamos a ser como el Creador.

En el mundo; inanimado, plantas, y animales, que son estudiados por las ciencias naturales, no hay tal sistema intermedio. Por lo tanto, la ciencia no puede siquiera comprender la psicología de una persona ordinaria, terrenal, menos de una espiritual. Para entender a una persona espiritual, se necesita la ciencia de la Cabalá, que nos explica cómo está organizado el hombre.

Todo lo que la ciencia sabe acerca del humano, pertenece a su nivel animal y lo obtiene de forma experimental. Esto nos permite crear medicina para el cuerpo biológico. Pero el humano en sí, su esencia interna, es inaccesible para las mediciones de cualquier instrumento y no está sujeto a ninguna verificación.

Sólo la ciencia de la Cabalá es capaz de estudiar al hombre con instrumentos de nivel más elevado, desde arriba y no desde abajo, como usualmente estudiamos la materia inanimada, las plantas y los animales.

Por lo tanto, en la crisis actual, nada puede ayudar a la humanidad, excepto la ciencia de la  Cabalá y su método. Hasta entonces, tendremos que sufrir. Por eso, intentamos propagar el conocimiento de la corrección, en todas las formas posibles.

De la 2a parte de la lección diaria de Cabalá 25/sep/20Escritos de Baal HaSulam, “Arvut (Garantía mutua)”

la cabalá y las ciencias

La Cabalá y las siete ciencias externas

La ciencia de la Cabalá nos habla sobre el mundo espiritual y las fuerzas que operan en la naturaleza. Estas fuerzas influyen en la materia de nuestro mundo, creando imágenes diferentes en el, lo que da lugar a todo un universo con todo llenándolo: objetos inanimados, vegetación, animales y personas. Pero vemos todo esto en una pantalla en la parte de atrás de nuestro cerebro, y por eso nos parece que esto está  frente a nosotros. Así es como nos imaginamos la realidad.

Es por eso que la ciencia de la Cabalá está separada de toda esa falsa imagen, a pesar de que esta imagen es lo que nos ayuda a alcanzar la profundidad de la creación, sus intenciones, y el carácter del Creador. Sin embargo, en esencia, la ciencia de la Cabalá nos enseña cómo pasar de esta imagen externa a la interna, al verdadero estado dónde solo dos fuerzas permanecen, la fuerza del Creador y la fuerza de la creación.

Por supuesto, cada una de ellas se divide en muchas partes más, fuerzas en particular y acciones. Pero en esencia nos habla sólo de fuerzas: el deseo de recibir, el deseo de disfrutar, y lo que pasa entre ellos. Esto es toda la ciencia.

Si una ciencia nos habla acerca de la interacción de estas dos fuerzas fundamentales, entonces, tenemos la ciencia de la Cabalá. Y si habla acerca de diversos resultados de ellas en diferentes niveles de la materia, inanimado, vegetativo, animado, y humano, entonces tenemos las ciencias de este mundo.

Por supuesto, estas ciencias son verdaderas porque nos dan conocimiento del comportamiento externo a través del cual la acción de estas dos fuerzas internas es expresada. Pero estas ciencias son muy limitadas y sólo podemos confiar en ellas dentro de los límites de nuestro mundo estrecho.

Resulta que la ciencia de la Cabalá, la que explica las dos fuerzas fundamentales que operan en la naturaleza, es la base para todas las otras ciencias. Y eso no incluye sólo las ciencias naturales que estudian la naturaleza y el mundo exterior, como la física, la química, biología y zoología, sino también las que pertenecen al hombre directamente, como la música, la danza y el arte.

Todo esto también forma parte de las «siete ciencias externas fundamentales» porque nos dan el conocimiento sobre las habilidades del hombre de percibir y sentir su mundo.

(De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 2/21/11, «Introducción al libro Paním Meirót uMasbirót»)

Se acerca la era de la mujer

Se acerca la era de la mujer

La epidemia de coronavirus nos mostró lo importante que es el hogar y la familia, que son el centro de nuestra vida y el papel de la mujer en quien descansa todo. El coronavirus nos unió.

Por un lado, puso al descubierto las contradicciones que existen entre nosotros en el mundo moderno. Sin embargo, mostró al hombre que la mujer es el punto central de toda nuestra vida y por lo tanto, debemos tratar de edificar alrededor de la parte femenina, Maljut, la nueva realidad de la era posterior al coronavirus.

Baal HaSulam escribe en el libro Ohr Bahir:

Ima [madre] viene de la palabra Omenet (lactancia) y cría ya que la gota viene del padre y la madre amamanta y cría la gota  y se divide en partes, órganos, carne y piel. Todo este trabajo es sólo de la madre  ya que el padre le dio sólo una pequeña gota y con su habilidad ella lo convierte en un ser humano completo. Por esta capacidad la llaman «madre».

La madre tiene una misión verdaderamente única. De hecho, la gota de semen, en realidad, viene del Creador y no requiere mucho trabajo del padre. La madre lo divide y lo distribuye en órganos y crece hasta que de esa gota se desarrolla una persona que es el resultado del trabajo del cuerpo de la madre.

Así funciona en el cuerpo físico. Pero también en la construcción del alma donde el padre y la madre participan juntos, la mayor parte del trabajo recae en la madre. Todo viene de la parte paterna pero gracias al trabajo materno.

El embarazo comienza con una gota del semen del padre, pero la madre desarrolla el feto, da a luz y luego lo alimenta, lo cría y cuida hasta que tiene edad suficiente para vivir de forma independiente.

Por eso, todas las madres, todas las mujeres del mundo, deben percibir el proceso que estamos experimentando hoy como una oportunidad para que la humanidad nazca como un feto en un nuevo nivel espiritual. Si todas las mujeres se unen, podrán criar a la humanidad con los dolores de parto. Este es un trabajo difícil, pero son las mujeres las que podrán dar a luz a una nueva humanidad y dirigirla para cumplir su misión.

El desarrollo de la humanidad se divide en dos etapas. Hasta hoy, el hombre ha gobernado el mundo y ha sido una época de guerras, problemas, conflictos, el poder del dinero y la violencia. La mujer fue casi invisible durante toda la historia de la humanidad, el camino de la violencia y las guerras.

Pero ahora llega el momento en que la madre, la mujer, debe asumir el papel de educar al mundo en su forma futura. Esta es la era de las mujeres y por lo tanto, ella debe saber cómo unirse con otras mujeres en aras de corregir el mundo. Puede ser difícil, pero no hay salida. Esto debe hacerse.

Todas las mujeres, todo Maljut, están obligadas a unirse y gracias a esta unidad, dan a luz a una nueva humanidad. Pero esto solo es posible siempre que las mujeres puedan unirse a pesar de su renuencia, puedan pisar su egoísmo y elevarse por fe por encima de la razón. Las mujeres exigirán que los hombres y el mundo entero se unan para establecer las conexiones correctas entre todos y así llevar al mundo a la corrección.

En el nivel corporal, es la mujer la que cría y cría una nueva generación. Y también en el sistema espiritual, solo una mujer es capaz de fortalecer, dar a luz y criar una nueva humanidad.

Nadie más que una mujer puede cumplir este papel. A medida que la madre desarrolla al feto, da a luz, cría, educa y forma a una persona futura, las mujeres unidas deben cumplir su papel de madres de toda la humanidad.

La imagen de una mujer unida debería convertirse en la fuerza central del mundo. De esta manera podemos salvar a la humanidad y dar a luz en una nueva forma. Después de que las mujeres se unan y lleguen a una opinión común y fuerte, podrán exigir todo a los hombres y el Creador estará de su lado. Así, las mujeres podrán derrotar a todos y establecer el orden correcto de desarrollo humano.

Pero esto sólo es posible después de la unión. Todo el problema es que no hay unidad entre las mujeres y por eso, nadie las percibe como una fuerza seria ni acepta sus demandas. Exigir el avance espiritual es posible solo si tienes fuerza espiritual y la fuerza espiritual está en la unidad.

Únanse al menos un poco y verán el poder que tienen. Así, exigirán y recibirán todo lo que deseen. El Creador lo hará, no hay obstáculos en su camino.  Tan pronto como las mujeres empiecen a unirse, el Creador se encargará de ellas.

De la lección  “El papel de la mujer en el nuevo mundo,” 9/may/20

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Toda la verdad acerca de la fuerza superior

Existe un sistema de operación que rodea al universo y las diferentes fuerzas de este sistema operan en nuestro mundo. Por encima de esas fuerzas existe una fuerza. La meta de nuestro desarrollo espiritual es llegar a conocer la fuerza superior, para entender que esta opera desde dentro de nosotros y habla dentro de nosotros.

Todas las fuentes sagradas nos enseñan cómo descubrir la fuerza superior. La sabiduría de la Cabalá nos habla de que no debemos creer a ciegas que esta fuerza existe, sino que debemos explorarla, estudiarla y descubrirla por nosotros mismos.

Los grandes cabalistas, que eran personas muy sabias que vivieron hace miles de años, desarrollaron muchos niveles, y escribieron libros en los cuales codificaron los secretos internos del sistema superior. Todos esos libros en realidad nos enseñan cómo alcanzar la fuerza superior.

Hoy la sabiduría de la Cabalá está siendo revelada, invitando a todos a aprender cómo desarrollar su alma y llegar a conocer la fuerza superior; es el atributo de amor y otorgamiento, la fuerza buena y benevolente. Así es como los antiguos cabalistas en realidad penetraron las fronteras del tiempo y el espacio y nos transmitieron el mensaje acerca de la fuerza de amor y otorgamiento en los libros escritos a través de “ama a tu amigo como a ti mismo”.

De Kabtv “Una vida nueva 508- Toda la verdad acerca de la Fuerza Superior”

la historia está llegando a su fin

La historia está llegando a su fin

Todas las ciencias, excepto la Cabalá, trabajan dentro de una luz pequeña que se puede obtener al recibir deseos sin corrección. Entonces todo nuestro mundo existe sin la intención de otorgamiento.

Pero este es un resplandor muy limitado, una chispa de vida apenas ardiente que permite que los deseos existan solo esperando el momento de la corrección.

En nuestro tiempo, la Luz ha llenado casi todos los deseos. Por lo tanto, la ciencia está en crisis y ha llegado a un callejón sin salida. No hay más avances en la ciencia; todo se está desvaneciendo Sólo encontramos conexiones entre varios fenómenos. La humanidad puede descubrir esto porque conduce a la comprensión de que nuestro mundo es cerrado, redondo, global e integral.

Entonces debemos estar conectados entre nosotros y con toda la naturaleza. Sólo en esta dirección la ciencia se desarrolla y revela nuestra relación común con nosotros. Pero más allá de eso, no habrá desarrollo científico. Sólo se desarrollará la tecnología, no las ciencias fundamentales. Los científicos han estado hablando de esto durante muchos años.

Hemos agotado por completo nuestro deseo de disfrutar y existir. En el siglo XIX y principios del siglo XX antes de la Gran Depresión en Estados Unidos, utilizamos incentivos como el dinero y el poder para avanzar.
Eso terminó. Hoy, simplemente ganamos números abstractos en las cuentas, y el dinero también está perdiendo su valor. La historia está llegando a su fin. En otras palabras, estamos tomando conciencia de la necesidad de corrección.

Sin embargo, no habrá más desarrollo material debido a la Luz de Jojmá que entra en los deseos de este mundo. Como resultado, las personas experimentarán desilusión, depresión y una crisis global en todas las áreas de la actividad humana.

De la primera parte de la lección diaria de Cabalá, Shamati, Artículo 37 «Un artículo para Purim» 28/feb/18

satán

¿Existe realmente Satán?

Satán es la fuerza humana egoísta, es decir, el deseo de disfrutar a expensas de los demás, que compromete la naturaleza de todas y cada una de las personas.

La sabiduría de la Cabalá dice mucho sobre esta fuerza en libros como la Torá y El Zohar. Por ejemplo, la palabra “Satán” conecta a la misma raíz de la palabra hebrea “Soteh”, que significa “desviación” y “Masit”, que significa “provocación”.  Es una fuerza que distrae al hombre del camino correcto  —él de la conexión positiva con los demás en amor y otorgamiento mutuos.

Esta fuerza llamada “Satán” está arraigada en cada individuo y es imposible separarnos de ella. El ego humano tiene muchas manifestaciones distintas, pero específicamente aquella que nos distrae de la conexión positiva con los demás, es llamada “Satán”.

Para liberarnos de su control, necesitamos comprometernos activamente en nuestra sociedad, construir conexiones positivas en ella.

Esta fuerza siempre existirá y generará discordia constante entre nosotros. Sin embargo, cuando alcancemos un estado positivo y de unión, todas las formas satánicas que nos frena se agregarán a nuestro esfuerzo para conectar positivamente y después servirán para aumentar nuestra fuerza positiva de conexión.

Precisamente, debido al motor en constante funcionamiento del ego humano, que nos manipula a cada momento, nos hace que queramos alejarnos de los demás, en lugar de conectarnos y nos hunde cada vez más en nosotros mismos, en lugar de esforzarnos por salir de uno mismos y conectar con los demás, eventualmente nos cansaremos, llegaremos a un estado llamado “reconocimiento del mal” y estaremos preparados para forzarnos a acercarnos a los otros.

En ese momento, Satán se volverá una fuerza positiva. Finalmente nos ayudará a comprender nuestra necesidad de conectarnos y nos dará la forma correcta que necesita tener nuestra conexión.

causa coronavirus segun cabalá

Causa y solución más profundas del coronavirus, según la Cabalá

El coronavirus se extendió con rapidez más allá de las fronteras de China, causando pánico en todo el mundo.

Si vemos esta situación con la lente de la sabiduría de la Cabalá, no hay nada nuevo. Todo se desarrolla de forma natural. La línea de pensamiento egoísta incrustada en nosotros nos hace imaginar un mundo fijo e inmutable, donde sólo nosotros, los humanos nos movemos en nuestra realidad. Nos colocamos en el centro del mundo e imaginamos que, con nuestra naturaleza egoísta y miope, tenemos control sobre el sistema de la naturaleza. Sin embargo, brotes como el coronavirus nos muestran que este no es el caso.

Con nuestros cinco sentidos de percepción, no podemos ver que las variaciones que suceden en nuestro mundo en constante cambio, ahora se desarrollan con una trayectoria negativa hacia nosotros. En nuestra ignorancia, desafiamos a la naturaleza.

La materia prima de la creación, denominada en la sabiduría de la Cabalá, “deseo de disfrutar”, está en constante crecimiento. En los humanos, este deseo se expresa con una cualidad egoísta adicional, nuestro objetivo es satisfacer ese deseo de disfrutar a expensas de los demás. Por eso, presumimos nuestra importancia personal, nos separamos mental y emocionalmente unos de otros. Los cabalistas describen nuestra tendencia destructiva y egoísta de disfrutar a expensas de los demás como, “inclinación al mal”.

Con esta naturaleza tan egoísta, nos encontramos ante una seria paradoja: por un lado, es natural desear disfrutar, estar en reposo y usar a cualquiera y cualquier cosa, para lograr lo que imaginamos que es agradable. Por otro lado, si no cubrimos la inclinación al mal con una buena inclinación, con la intención de beneficiar a los demás, nos estamos preparando para la autodestrucción.

El ritmo de expansión de la epidemia de coronavirus debe verse como advertencia para que seamos conscientes de que estamos a punto de enfrentar desafíos de la naturaleza que serán inmanejables. Hasta hoy, el desequilibrio entre las fuerzas del bien y del mal, es decir, entre el deseo de beneficiar a los demás y el deseo de disfrutar sólo en beneficio propio, surgió lenta y gradualmente con pequeños incrementos. A ese ritmo pausado, tuvimos tiempo suficiente de desarrollar anticuerpos para combatir las mutaciones, aunque sólo fuera temporalmente.

Sin embargo, con esta tasa de cambio acelerada exponencialmente, podríamos enfrentarnos a plagas funestas en el futuro, a menos que aprendamos a equilibrar nuestras cualidades: nuestra inclinación humana de vivir a expensas de otros, con la característica de la naturaleza que exige conexión altruista con todos los aspectos del ambiente, incluido el hombre. Por el momento, tontamente nos enfrentamos a la naturaleza, la batalla está perdida.

No hay crueldad por parte de la naturaleza. La naturaleza opera con leyes fijas y absolutas para llevarnos al estado perfecto, equilibrado y armonioso. Por lo tanto, sólo necesitamos determinar cuál es nuestro papel en naturaleza y tratar de convertirnos en un elemento activo y útil.

Nuestra misión clave en el sistema de la naturaleza es funcionar como un componente esencial que trae equilibrio al mundo, abrazando la ley primaria de la naturaleza, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Según la sabiduría de la Cabalá, cuando tratamos de conectarnos con hilos de amor, nos alineamos con la fuerza positiva de la naturaleza y nos volvemos similares a ella. Al hacerlo, formamos un “virus de amor” que surgirá entre nosotros y se propagará a través de nosotros a la naturaleza en todos sus niveles, inanimado, vegetal, animal y humano. En resumen, las conexiones humanas positivas, en las que cada uno aspire a beneficiar al otro, equilibrarán todos los males del mundo.

De Michael Laitman

felicidad

¿Qué es la felicidad?

La felicidad es un estado en el cual la Luz Superior desciende sobre el hombre y lo llena de la sensación de una existencia eterna y perfecta.

Felicidad (Mazal en hebreo) significa suerte y se deriva de la raíz del nozel-gota. Cuando la Luz Superior desciende sobre el hombre, la Luz Superior fluye y lo colma de logros, conocimiento y sensación de existencia absolutamente clara, perfecta y eterna. Esto es felicidad.

¿Puede ese estado llegar sin ningún esfuerzo por parte del hombre? Pues vemos que hay personas que tienen suerte en la vida.

En nuestra limitada existencia material, por supuesto. Puede ser que una persona sienta que todo está bien y que no necesita nada más. Simplemente vive una vida vacía, ¿por qué no? Entra en una choza en una aldea remota, construye una guarida acogedora allí y, sé feliz si puedes.

Sin embargo, el hecho es que el ego está en constante desarrollo. Necesita nuevos satisfactores todo el tiempo. De lo contrario, la persona no se siente satisfecha.

¿Cómo hacemos que las sensaciones que llegan a nuestro ego tengan satisfacción sin ningún problema? Sólo si el deseo se centra en otorgar, en el exterior, no se sentirá vacío. La felicidad es crear esos sentidos que son externos a nosotros y así seremos felices.

Para alcanzar la felicidad, la mayoría de la gente piensa que se necesita armonía, equilibrio de atributos, ¿de qué atributos hablamos?

La persona puede vivir en armonía con el mundo que la rodea si ella y el mundo se convierten en un gran grupo. Esto sólo puede suceder si siente el mundo como a sí misma y se preocupa por él como si se preocupara por sí.

Del blog de Laitman.es

secretos de la Cabalá

¿Cuáles son los secretos de la Cabalá?

 

¿Cuáles son los secretos de Cabalá?

No hay secretos en Cabalá y nunca los ha habido.

Todo el problema está sólo en la posibilidad de que la sociedad la acepte, se adapte, la pruebe y la use correctamente para su desarrollo.

Por ejemplo, está escrito en El libro del Zóhar que de los diez discípulos del gran cabalista Rav Shimon Bar-Yochai, sólo Rav Aba pudo exponer correctamente la enseñanza para que fuera accesible, suave, correcta y al mismo tiempo, oculta.

En otras palabras, lo oculto en Cabalá es que discute el mundo superior, más allá de nuestra percepción actual de la realidad, la que percibimos con nuestros cinco sentidos. Para percibir la realidad superior, necesitamos desarrollar un sentido adicional, llamado en Cabalá «pantalla» (Masaj). Ese logro está disponible para cualquiera que lo desee y el método se presenta de tal forma que cualquiera pueda investigarlo, lograrlo y repetirlo. Es sólo cuestión de tener el deseo de alcanzar una realidad más alta que la actual y de estudiar de acuerdo con la guía de un maestro cabalista.

Michael Laitman, en Quora

historia y cabalá

¿Qué libros puedo leer para entender Cabalá?

La ciencia de la Cabalá es única en la manera en que habla de ti y de mí, de todos nosotros. No se involucra con nada abstracto, sólo con la manera en la que fuimos creados y cómo funcionamos en niveles más elevados de existencia.

Una de sus secciones habla del descenso de las fuerza superiores desde el mundo de Ein Sof (Infinito). El mundo de Ein Sof es nuestro estado inicial y ahí existimos como un solo sistema unido de almas, completamente interconectadas. Después, a partir del mundo de Ein Sof, estudiamos la secuencia de mundos, Sefirot Partzufim mientras descienden hacia este mundo en el que vivimos.

Muchos libros cabalistas han sido escritos con este tema, comenzando con Abraham el patriarca, hace cerca de 4,000 años, que escribió un libro llamado Sefer Yetzirá (Libro de la creación).

El siguiente trabajo importante fue El libro del Zóhar, escrito en el segundo siglo DC. El Zóhar fue seguido por las obras de Arí, un renombrado cabalista del siglo 16. Y el siglo 20 vio la aparición de las obras del cabalista Yehuda Ashlag (Baal HaSulam).

Los textos de Baal HaSulam son los más adecuados para nuestra generación.

Ellos, como otras fuentes cabalistas, describen la estructura de los mundos superiores, cómo descendieron y sucesivamente trajeron a la existencia a los mundos inferiores y cómo surgió nuestro mundo, el universo, nuestro planeta y cómo evolucionó la vida. Al estudiar cómo fue creado ese sistema y cómo desciende hasta nuestro mundo, nos permite dominar el método para entrar al sistema y gobernarlo.

Nosotros, principalmente estudiamos el libro de texto de seis volúmenes Talmud Eser Sefirot (Estudio de las Diez Sefirot), escrito por Yehuda Ashlag. Está diseñado como ayuda para el estudio, con preguntas, respuestas, materiales para repetir y memorizar, explicaciones, gráficos y esquemas. Es, por decirlo así, la física del mundo superior, describe las leyes y fuerzas que gobiernan al universo.

Este material gradualmente transforma a los estudiantes, porque al buscar cómo entrar y comenzar a vivir en el mundo espiritual, poco a poco nos adaptamos al material.

La ciencia de la Cabalá no trata de la vida en este mundo. En su lugar, al estudiar este sistema alcanzamos de nuevo el nivel que tuvimos antes de descender, el mismo nivel donde estaremos al fin de nuestro ascenso, después de este mundo. Durante el ascenso, el estudio de Cabalá forma en el estudiante un sistema igual al sistema superior.

Este sistema comienza a organizarse y se manifestar en la persona que quiere lograrlo y que lo estudia con este propósito. Justo como una gota de semen puede, en potencia, evolucionar hasta llegar a ser un humano completo, que subsecuentemente crece hasta ser un adulto maduro, la ciencia de la Cabalá desarrolla nuestro deseo de alcanzar un nivel superior de existencia.

Al principio es un deseo diminuto llamado “punto en el corazón”. Este punto es el embrión de nuestros estados futuros. Al estudiar la estructura del mundo superior, desarrollamos la información “genética” y mientras crece, la estructura que se asemeja a los niveles superiores, se forma dentro de nosotros.

Por eso, el estudio es tan gratificante. Incluso si no entendemos nada de lo que leemos sólo al intentar entender los textos cabalistas se alimenta el punto en el corazón, el deseo por la fuerza superior y el punto comienza a crecer. Mientras más crece, más sentimos la aparición de una nueva creación, una sensación nueva y diferente de un mundo dentro de nosotros.

Al hacerlo, la ciencia de la Cabalá nos da oportunidad de sentir los mundos superiores, de entender todo lo que nos sucede y principalmente, de controlar este proceso por nosotros mismos.