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satán

¿Existe realmente Satán?

Satán es la fuerza humana egoísta, es decir, el deseo de disfrutar a expensas de los demás, que compromete la naturaleza de todas y cada una de las personas.

La sabiduría de la Cabalá dice mucho sobre esta fuerza en libros como la Torá y El Zohar. Por ejemplo, la palabra “Satán” conecta a la misma raíz de la palabra hebrea “Soteh”, que significa “desviación” y “Masit”, que significa “provocación”.  Es una fuerza que distrae al hombre del camino correcto  —él de la conexión positiva con los demás en amor y otorgamiento mutuos.

Esta fuerza llamada “Satán” está arraigada en cada individuo y es imposible separarnos de ella. El ego humano tiene muchas manifestaciones distintas, pero específicamente aquella que nos distrae de la conexión positiva con los demás, es llamada “Satán”.

Para liberarnos de su control, necesitamos comprometernos activamente en nuestra sociedad, construir conexiones positivas en ella.

Esta fuerza siempre existirá y generará discordia constante entre nosotros. Sin embargo, cuando alcancemos un estado positivo y de unión, todas las formas satánicas que nos frena se agregarán a nuestro esfuerzo para conectar positivamente y después servirán para aumentar nuestra fuerza positiva de conexión.

Precisamente, debido al motor en constante funcionamiento del ego humano, que nos manipula a cada momento, nos hace que queramos alejarnos de los demás, en lugar de conectarnos y nos hunde cada vez más en nosotros mismos, en lugar de esforzarnos por salir de uno mismos y conectar con los demás, eventualmente nos cansaremos, llegaremos a un estado llamado “reconocimiento del mal” y estaremos preparados para forzarnos a acercarnos a los otros.

En ese momento, Satán se volverá una fuerza positiva. Finalmente nos ayudará a comprender nuestra necesidad de conectarnos y nos dará la forma correcta que necesita tener nuestra conexión.

causa coronavirus segun cabalá

Causa y solución más profundas del coronavirus, según la Cabalá

El coronavirus se extendió con rapidez más allá de las fronteras de China, causando pánico en todo el mundo.

Si vemos esta situación con la lente de la sabiduría de la Cabalá, no hay nada nuevo. Todo se desarrolla de forma natural. La línea de pensamiento egoísta incrustada en nosotros nos hace imaginar un mundo fijo e inmutable, donde sólo nosotros, los humanos nos movemos en nuestra realidad. Nos colocamos en el centro del mundo e imaginamos que, con nuestra naturaleza egoísta y miope, tenemos control sobre el sistema de la naturaleza. Sin embargo, brotes como el coronavirus nos muestran que este no es el caso.

Con nuestros cinco sentidos de percepción, no podemos ver que las variaciones que suceden en nuestro mundo en constante cambio, ahora se desarrollan con una trayectoria negativa hacia nosotros. En nuestra ignorancia, desafiamos a la naturaleza.

La materia prima de la creación, denominada en la sabiduría de la Cabalá, “deseo de disfrutar”, está en constante crecimiento. En los humanos, este deseo se expresa con una cualidad egoísta adicional, nuestro objetivo es satisfacer ese deseo de disfrutar a expensas de los demás. Por eso, presumimos nuestra importancia personal, nos separamos mental y emocionalmente unos de otros. Los cabalistas describen nuestra tendencia destructiva y egoísta de disfrutar a expensas de los demás como, “inclinación al mal”.

Con esta naturaleza tan egoísta, nos encontramos ante una seria paradoja: por un lado, es natural desear disfrutar, estar en reposo y usar a cualquiera y cualquier cosa, para lograr lo que imaginamos que es agradable. Por otro lado, si no cubrimos la inclinación al mal con una buena inclinación, con la intención de beneficiar a los demás, nos estamos preparando para la autodestrucción.

El ritmo de expansión de la epidemia de coronavirus debe verse como advertencia para que seamos conscientes de que estamos a punto de enfrentar desafíos de la naturaleza que serán inmanejables. Hasta hoy, el desequilibrio entre las fuerzas del bien y del mal, es decir, entre el deseo de beneficiar a los demás y el deseo de disfrutar sólo en beneficio propio, surgió lenta y gradualmente con pequeños incrementos. A ese ritmo pausado, tuvimos tiempo suficiente de desarrollar anticuerpos para combatir las mutaciones, aunque sólo fuera temporalmente.

Sin embargo, con esta tasa de cambio acelerada exponencialmente, podríamos enfrentarnos a plagas funestas en el futuro, a menos que aprendamos a equilibrar nuestras cualidades: nuestra inclinación humana de vivir a expensas de otros, con la característica de la naturaleza que exige conexión altruista con todos los aspectos del ambiente, incluido el hombre. Por el momento, tontamente nos enfrentamos a la naturaleza, la batalla está perdida.

No hay crueldad por parte de la naturaleza. La naturaleza opera con leyes fijas y absolutas para llevarnos al estado perfecto, equilibrado y armonioso. Por lo tanto, sólo necesitamos determinar cuál es nuestro papel en naturaleza y tratar de convertirnos en un elemento activo y útil.

Nuestra misión clave en el sistema de la naturaleza es funcionar como un componente esencial que trae equilibrio al mundo, abrazando la ley primaria de la naturaleza, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Según la sabiduría de la Cabalá, cuando tratamos de conectarnos con hilos de amor, nos alineamos con la fuerza positiva de la naturaleza y nos volvemos similares a ella. Al hacerlo, formamos un “virus de amor” que surgirá entre nosotros y se propagará a través de nosotros a la naturaleza en todos sus niveles, inanimado, vegetal, animal y humano. En resumen, las conexiones humanas positivas, en las que cada uno aspire a beneficiar al otro, equilibrarán todos los males del mundo.

De Michael Laitman

felicidad

¿Qué es la felicidad?

La felicidad es un estado en el cual la Luz Superior desciende sobre el hombre y lo llena de la sensación de una existencia eterna y perfecta.

Felicidad (Mazal en hebreo) significa suerte y se deriva de la raíz del nozel-gota. Cuando la Luz Superior desciende sobre el hombre, la Luz Superior fluye y lo colma de logros, conocimiento y sensación de existencia absolutamente clara, perfecta y eterna. Esto es felicidad.

¿Puede ese estado llegar sin ningún esfuerzo por parte del hombre? Pues vemos que hay personas que tienen suerte en la vida.

En nuestra limitada existencia material, por supuesto. Puede ser que una persona sienta que todo está bien y que no necesita nada más. Simplemente vive una vida vacía, ¿por qué no? Entra en una choza en una aldea remota, construye una guarida acogedora allí y, sé feliz si puedes.

Sin embargo, el hecho es que el ego está en constante desarrollo. Necesita nuevos satisfactores todo el tiempo. De lo contrario, la persona no se siente satisfecha.

¿Cómo hacemos que las sensaciones que llegan a nuestro ego tengan satisfacción sin ningún problema? Sólo si el deseo se centra en otorgar, en el exterior, no se sentirá vacío. La felicidad es crear esos sentidos que son externos a nosotros y así seremos felices.

Para alcanzar la felicidad, la mayoría de la gente piensa que se necesita armonía, equilibrio de atributos, ¿de qué atributos hablamos?

La persona puede vivir en armonía con el mundo que la rodea si ella y el mundo se convierten en un gran grupo. Esto sólo puede suceder si siente el mundo como a sí misma y se preocupa por él como si se preocupara por sí.

Del blog de Laitman.es

secretos de la Cabalá

¿Cuáles son los secretos de la Cabalá?

 

¿Cuáles son los secretos de Cabalá?

No hay secretos en Cabalá y nunca los ha habido.

Todo el problema está sólo en la posibilidad de que la sociedad la acepte, se adapte, la pruebe y la use correctamente para su desarrollo.

Por ejemplo, está escrito en El libro del Zóhar que de los diez discípulos del gran cabalista Rav Shimon Bar-Yochai, sólo Rav Aba pudo exponer correctamente la enseñanza para que fuera accesible, suave, correcta y al mismo tiempo, oculta.

En otras palabras, lo oculto en Cabalá es que discute el mundo superior, más allá de nuestra percepción actual de la realidad, la que percibimos con nuestros cinco sentidos. Para percibir la realidad superior, necesitamos desarrollar un sentido adicional, llamado en Cabalá «pantalla» (Masaj). Ese logro está disponible para cualquiera que lo desee y el método se presenta de tal forma que cualquiera pueda investigarlo, lograrlo y repetirlo. Es sólo cuestión de tener el deseo de alcanzar una realidad más alta que la actual y de estudiar de acuerdo con la guía de un maestro cabalista.

Michael Laitman, en Quora

historia y cabalá

¿Qué libros puedo leer para entender Cabalá?

La ciencia de la Cabalá es única en la manera en que habla de ti y de mí, de todos nosotros. No se involucra con nada abstracto, sólo con la manera en la que fuimos creados y cómo funcionamos en niveles más elevados de existencia.

Una de sus secciones habla del descenso de las fuerza superiores desde el mundo de Ein Sof (Infinito). El mundo de Ein Sof es nuestro estado inicial y ahí existimos como un solo sistema unido de almas, completamente interconectadas. Después, a partir del mundo de Ein Sof, estudiamos la secuencia de mundos, Sefirot Partzufim mientras descienden hacia este mundo en el que vivimos.

Muchos libros cabalistas han sido escritos con este tema, comenzando con Abraham el patriarca, hace cerca de 4,000 años, que escribió un libro llamado Sefer Yetzirá (Libro de la creación).

El siguiente trabajo importante fue El libro del Zóhar, escrito en el segundo siglo DC. El Zóhar fue seguido por las obras de Arí, un renombrado cabalista del siglo 16. Y el siglo 20 vio la aparición de las obras del cabalista Yehuda Ashlag (Baal HaSulam).

Los textos de Baal HaSulam son los más adecuados para nuestra generación.

Ellos, como otras fuentes cabalistas, describen la estructura de los mundos superiores, cómo descendieron y sucesivamente trajeron a la existencia a los mundos inferiores y cómo surgió nuestro mundo, el universo, nuestro planeta y cómo evolucionó la vida. Al estudiar cómo fue creado ese sistema y cómo desciende hasta nuestro mundo, nos permite dominar el método para entrar al sistema y gobernarlo.

Nosotros, principalmente estudiamos el libro de texto de seis volúmenes Talmud Eser Sefirot (Estudio de las Diez Sefirot), escrito por Yehuda Ashlag. Está diseñado como ayuda para el estudio, con preguntas, respuestas, materiales para repetir y memorizar, explicaciones, gráficos y esquemas. Es, por decirlo así, la física del mundo superior, describe las leyes y fuerzas que gobiernan al universo.

Este material gradualmente transforma a los estudiantes, porque al buscar cómo entrar y comenzar a vivir en el mundo espiritual, poco a poco nos adaptamos al material.

La ciencia de la Cabalá no trata de la vida en este mundo. En su lugar, al estudiar este sistema alcanzamos de nuevo el nivel que tuvimos antes de descender, el mismo nivel donde estaremos al fin de nuestro ascenso, después de este mundo. Durante el ascenso, el estudio de Cabalá forma en el estudiante un sistema igual al sistema superior.

Este sistema comienza a organizarse y se manifestar en la persona que quiere lograrlo y que lo estudia con este propósito. Justo como una gota de semen puede, en potencia, evolucionar hasta llegar a ser un humano completo, que subsecuentemente crece hasta ser un adulto maduro, la ciencia de la Cabalá desarrolla nuestro deseo de alcanzar un nivel superior de existencia.

Al principio es un deseo diminuto llamado “punto en el corazón”. Este punto es el embrión de nuestros estados futuros. Al estudiar la estructura del mundo superior, desarrollamos la información “genética” y mientras crece, la estructura que se asemeja a los niveles superiores, se forma dentro de nosotros.

Por eso, el estudio es tan gratificante. Incluso si no entendemos nada de lo que leemos sólo al intentar entender los textos cabalistas se alimenta el punto en el corazón, el deseo por la fuerza superior y el punto comienza a crecer. Mientras más crece, más sentimos la aparición de una nueva creación, una sensación nueva y diferente de un mundo dentro de nosotros.

Al hacerlo, la ciencia de la Cabalá nos da oportunidad de sentir los mundos superiores, de entender todo lo que nos sucede y principalmente, de controlar este proceso por nosotros mismos.

revelación espiritualidad

¿Cómo se revela el mundo espiritual?

En los últimos 3,500 años, cientos de libros han sido escritos acerca del mundo espiritual, por grandes cabalistas que investigaron y descubrieron el mundo superior. Con respecto a mí, soy el más pequeño y el último en la cadena de cabalistas, así que, si mis palabras son inadecuadas, ¡recomiendo tomar sus libros y comenzar a leerlos!

Ahí encontrarás cómo debes cambiar para que puedas ver el mundo superior, aprender cómo expandirlo y penetrar más profundamente en él. Esas son cosas muy complejas y la sabiduría de la Cabalá, es incluso más compleja porque se encuentra más allá de la percepción de nuestros sentidos regulares.

Debe ser entendido que no es posible explicar la sabiduría de la Cabalá, así que, no explico, sino que enseño. La sabiduría de la Cabalá enseña a la persona a abrir sus ojos y ver el mundo superior. Es similar a ver un estereograma en el cual necesitas desenfocar tu vista para ver la imagen oculta. Cuando la vista se concentra en la imagen parece que no hay nada excepto líneas y de pronto, al desenfocar tu vista puedes ver una imagen tri-dimensional, de dinosaurios deambulando o cualquier otra cosa. Esto sucede cuando la vista está totalmente dispersa.

¡La sabiduría de la Cabalá puede enseñar a la persona a dispersar el enfoque de todos los sentidos! ¡Así los cinco sentidos se dirigen hacia el nivel más interno y comenzamos a entrar en una imagen del mundo más allá de sus fronteras y sentimos toda la creación!  No puedo explicar esto, sólo puedo recomendar cómo dispersar el enfoque de uno mismo, cómo sentir el mundo superior en lugar de este mundo, para entrar en la siguiente dimensión.

¡En realidad, existimos en los cinco mundos espirituales! Y nuestro mundo, el cual se encuentra en el nivel más bajo de desarrollo, no se cuenta entre ellos. Hay cinco mundos que están compuestos de 125 niveles, que se encuentran por encima de nuestro mundo; existen aquí y ahora, pero no los sentimos ni los vemos. Pero entramos en contacto con ellos inconscientemente y nos influyen. Nuestro papel es descubrir el mundo superior, lograr una dispersión focal de todos los enfoques egoístas hacia la vida y comenzar a percibir el mundo altruista que existe de acuerdo a leyes opuestas a las leyes de nuestro mundo: altruismo en lugar de egoísmo, amor en lugar de odio, preocupación por otros en lugar de preocupación por uno mismo.

La Torá no sólo dice “Y amarás a tu amigo como a ti mismo” (Levítico 19:18) sin razón. Esta es la ley general del mundo superior y si quieres sentirlo, trata de practicar esta actitud hacia el mundo. Esto es posible sólo si la persona entra a un círculo de personas afines, que anhelan alcanzar la verdadera espiritualidad.

Cuando un grupo de personas así se reúnen y comienzan a practicar actitudes como esta con los demás, actitudes de amor y preocupación, atención y apoyo, entonces de pronto, como en la niebla, el mundo oculto que los rodea comenzará a aparecer y ser revelado. El método cabalístico está basado en esto, pero ningún cabalista puede hablarnos del mundo espiritual porque no tenemos los modelos internos que correspondan a esta sensación. En nuestro mundo, ya hemos nacido con modelos que hacen posible sentir el mundo espiritual y aun cuando son incompletos, los adquirimos ¿por qué los recién nacidos no escuchan y después comienzan a escuchar? ¿por qué al principio no ven y después comienzan a ver? Es porque esos modelos son creados en nosotros de forma gradual, desarrollamos nuestros sentidos. Sugiero que todos comiencen a involucrarse en la sabiduría de la Cabalá, la cual deriva su nombre de la palabra, “Le’Kabel”, recibir, recibir percepción del mundo superior.

De la lección de Cabalá en ruso 20/mar/16

cabalá y religión

Diferencia entre Cabalá y religión

A lo largo de su historia la humanidad ha creado muchas religiones y creencias ¿cuál es la diferencia entre Cabalá y otras religiones?

La humanidad ha creado diferentes creencias hasta hoy ¿en qué cree el hombre? En una fuerza superior. Dinero, riqueza, poder, también son una fuerza superior. No los llamamos religión porque no queremos nombrarlos así, pero, ¿qué adoramos más? ¿la riqueza o la verdadera fuerza superior?

La humanidad constantemente crea más y más religiones nuevas: bitcoins, robots, otras fuerzas grandiosas que, de algún modo, ayudan al hombre a mejorar su estado.

En principio, ¿para qué se necesita al Creador? Para mejorar mi estado en este mundo con algún tipo de esperanza para el mundo futuro. Qué hay exactamente allí, nadie lo sabe. O tomamos la riqueza con nosotros como el faraón o a la inversa, damos todo para ir allí con las manos vacías, pero con un alma preparada; todas esas filosofías, por supuesto, no son confirmadas por nada, pero existen.

Cabalá difiere de religiones, creencias y toda clase de búsqueda posible de la humanidad, al elevar al hombre por encima de su naturaleza, por encima de la naturaleza de este mundo, por encima del ego y comenzar a prepararlo para el estado que imaginamos que existe después de nuestro muerte.

Imaginemos una fantasía: nuestro cuerpo se está muriendo. En Cabalá, cuerpo significa ego. Continuamente quiere encontrar satisfacción. Esto no es solo un cuerpo físico ni una masa biológica, sino mi ego: el deseo de riqueza, fama, conocimiento, familia, sexo, comida, descanso, entretenimiento, con todo lo que existe. Naturalmente, mi ego muere junto con mi cuerpo fisiológico.

No tendremos ideas como las del faraón; de llevar con nosotros suministro de alimento, concubinas, soldados, etc., al mundo futuro. Es decir, el egoísmo muere y el hombre se va en dirección indefinida con las manos vacías, como dicen, desnudas y puras.

Cabalá permite a quien vive en este mundo, experimentar el estado de ser separado de su ‘yo’ egoísta, de su cuerpo, como si estuviera muriendo, para hacer que su ego muera.

Y luego se siente libre, literalmente volando en ingravidez. Revela ese estado, por encima del estado egoísta llamado vida, no en el deseo, sino vida en la fe; la vida no en recepción, sino ‘vida en otorgamiento’.

Así surge una percepción totalmente diferente de la realidad: la realidad no es lo que puedo acumular, devorar y absorber ahora en mí mismo, sino salir de mí y, a la inversa, tanto como sea posible, seguir sintiéndolo, observar y siempre que sea posible, otorgar. Es decir, esta es una percepción diferente, una tendencia diferente, un paradigma completamente diferente.

Le da al hombre una percepción ilimitada de la realidad ¿cuál? Que existe. ¿Cómo se ve? No lo sabemos, pero es una que no ha sido quebrantada por nuestro egoísmo, no se muele como en un molino de carne, cuando molemos en nuestro interior la información que recibimos, sin siquiera darnos cuenta.

Es decir, lo que siento en este momento. Siento que después de que todo lo que me rodea ha entrado en mi ego, ha sido mezclado y se me entrega como una especie de ‘argamasa’: este mundo y yo.

Se deriva de mi ego. Y quiero obtenerlo sin transferirlo por mi ego, para ver el mundo como es. Pero esto no se le da a nadie. Para esto, necesito anular mi ego. Esto es lo que Cabalá me da.

Como resultado, después de que estemos convencidos de que el egoísmo es nuestro enemigo, un villano que distorsiona y desfigura la imagen del mundo y que vivimos dentro del ego como si hubiéramos usado drogas y existiéramos en este mundo fantasmal, totalmente irreal, por eso se llama mundo ficticio; la sabiduría de la Cabalá nos da oportunidad de elevarnos por encima de todo esto. Es decir, nos da oportunidad de matar al propio ego, superarlo y percibir lo que existe en la realidad, a través de una sensación no distorsionada.

Y así descubrimos que más allá de nuestro ego sólo existe la fuerza superior, la única fuerza llamada, Creador. Comenzamos a lograrlo y todo se vuelve claro. Queda claro para qué vivir, para qué fuimos creados así y por qué debemos llegar a la revelación del Creador pasando por tanto problema, por tantos milenios de nuestro repugnante desarrollo egoísta. Comenzamos a comprender esto, a apreciarlo y a no condenarlo, sino por el contrario, a justificarlo.

Todo esto se logra con la sabiduría de la Cabalá. Por lo tanto, no tiene nada que ver con ninguna religión, incluido el judaísmo. Naturalmente hoy incluso los creyentes y otras personas, entienden que la religión ordinaria está lejos de ser cierta.

Es Cabalá llamada la Torá de la Verdad (Torat Emet) y no el enfoque habitual. Es la verdadera instrucción para el nacimiento del hombre espiritual, para la revelación del Creador, para comprender lo que realmente dice en la Torá.

Por lo tanto, la gente está decepcionada con la religión. Esta decepción apareció hace mucho tiempo. No hay otra forma de revelar la verdad. Y ahora esta verdad se revela en la sabiduría de la Cabalá, en sus fuentes genuinas.

¿Por qué la sabiduría de la Cabalá no se ha revelado hasta ahora?

La humanidad se ha desarrollado por miles de años. La sabiduría de la Cabalá predijo hace mucho tiempo que a fines del siglo 20 sería el momento de la transición a una nueva etapa, a un nuevo nivel de logro del Creador.

En principio, todo lo que anhelamos en realidad, sin importar que, dinero, poder, conocimiento, todo tipo de placeres, significa que estamos cavando dentro de nosotros mismos para encontrar algo que realmente valga la pena. Y lo que vale la pena se llama, Creador.

En cualquier cosa que haga la gente, ya sea religión, cultos, ciencia, etc., descubre el fracaso de sus esfuerzos y aventuras. Al final, esto la lleva a la Cabalá. Por lo tanto, gente de todos los niveles de la humanidad, con diferente culturas y aspiraciones, comienza a cambiar su vector de algún modo, a pesar de que no lo sabe.

Por eso, nuestra organización tiene el objetivo de: revelar la sabiduría de la Cabalá, es decir, la comprensión de la causa de la existencia humana, dar a conocer la meta real de la humanidad en este mundo. Su objetivo es revelar este método, revelar al hombre en nuestro mundo; al Creador.

Del blog de laitman.es

 

futuro cabalá

¿Qué determina el futuro de una persona?

¿Qué determina el futuro de una persona?

Sin duda, todos están interesados ​​en el futuro. En cada momento del tiempo, irrumpe en el presente y se convierte en el presente.

Por lo tanto, el futuro está constantemente conectado a nosotros y determina nuestro presente. Si sabemos que algo va a suceder, incluso no muy pronto, lo esperamos y nuestro estado en el presente depende de ello, especialmente nuestro estado de ánimo, nuestra actitud hacia el mundo y la vida. Por lo tanto, el futuro es un factor que afecta significativamente nuestras vidas.

¿Es esto lo que distingue a una persona de un animal?

Los animales perciben el futuro, pero no en la misma medida que una persona y no son tan susceptibles a este.

El futuro de una persona depende de la forma en que se ajuste en el presente. Después de todo, de hecho, no hay futuro. Si vivimos pasivamente, determinamos el futuro, cuál será, es decir, dependiendo de otras personas, circunstancias y todo lo demás.

Cuando vivimos espiritualmente, no hay futuro ni presente. De alguna manera podemos hablar sobre el pasado, porque estábamos en un estado en el que el tiempo fluía, algún tipo de cambios ocurrían dentro de nosotros. Sin embargo, si ahora estoy en el presente, claramente puedo hacer de mí un ser tan creado que no tenga futuro.

En nuestro mundo suena muy desagradable; «No tienes futuro«, y decirle esto a una persona significa matarlo. Sin embargo, en la sabiduría de la Cabalá, esto no es así. No tienes futuro porque lo vas a crear tú solo ahora.
Ve y hazlo, escúlpelo, dibújalo y eso es lo que será. ¿Y cuándo será? Cuando quieras.

Sin embargo, si no hay pasado, presente ni futuro, no hay mundo en absoluto, y todo nos lo representan nuestras cualidades en el fondo blanco de la luz superior, entonces, ¿cuál es el significado de la pregunta: «Qué determina el futuro de una persona»? Depende de la persona.

Y no solo en la forma en que declaramos patéticamente: «¡Una persona hace su propio futuro!» No. El hecho es que cada individuo que conoce este algoritmo de influenciarse a sí mismo, se hace a sí mismo y al futuro porque sus deseos internos lo crean a él y a los deseos externos. El mundo que lo rodea. Por lo tanto, el futuro depende solo de él, y con todos sus elementos y detalles.

No es fácil llegar a esto. Sin embargo, somos capaces de hacerlo y algún día podremos hacerlo. Mientras tanto, nos parece que esto es una fantasía.

Del blog Laitman.es

Física cuántica y Cabalá

La física cuántica y la Cabalá

¿Dónde se conectan la física cuántica y la Cabalá?

Como resultado de los experimentos, la física cuántica debía incluir a un observador en el resultado de las observaciones para tomar nota del hecho de que lo que ocurre depende del observador y del proceso de la observación. No ocurre por sí mismo, sino depende de quien observa, cómo observa y si alguien lo hace o no.

El observador es una parte activa y esencial de lo que ocurre. Es decir, que nunca vemos el mundo sin nosotros mismos. El mundo existe sólo dentro de nosotros, en los observadores, en los que perciben.

Esta ley está escrita en la Cabalá hace miles de años.  Explica como todo se revela, se investiga y se describe sólo en relación a la persona que lo observa, y fuera de él no podemos hablar sobre algo que exista. (Baal HaSulam, Introducción al Libro del Zohar)

Una ley más del mundo cuántico (del mundo de la Luz de nuestro mundo): una partícula puede estar en dos lugares al mismo tiempo. No se desplaza instantáneamente de un lugar al otro, sino que está en el mismo momento en dos lugares.

La Cabalá dice que el lugar no existe y lo que esta observado ocurre sólo en la percepción del observador que se siente a sí mismo existiendo en los límites, (restricciones) llamadas, “el tiempo – el espacio – el movimiento”, que no existen fuera de nosotros.

 

depresión y cabalá

La sabiduría de la Cabalá sobre la depresión

Muchas personas, incluyendo jóvenes y gente mayor, sufren de depresión. Por alguna razón es considerada enfermedad mental. ¿Hay solución para la depresión de acuerdo a la sabiduría de la Cabalá? 

 

Existe una solución. La depresión es el resultado de nuestros deseos insatisfechos. No tenemos nada sólo deseos; si estos deseos son satisfechos, sentimos alegría. Si son parcialmente satisfechos, sentimos  insatisfacción parcial, un estado en el que estamos todo el tiempo y al cual nos hemos acostumbrado.

Tratamos de neutralizar esta insatisfacción de diferentes maneras: viendo películas, jugando fútbol, tomando píldoras, usando drogas, etc., y de este modo de alguna forma nos mantenemos a flote.

Hay formas de depresión en las cuales sentimos una profunda oscuridad, aferrándonos al vacío dentro de nosotros y no sentimos ningún placer en el presente y tampoco sentimos que haya algo en el futuro, lo cual, de hecho, es una situación difícil.

La persona suele vivir con  esperanza del futuro. Planea anticipadamente salir de vacaciones, ir a pescar, a jugar fútbol con los amigos, etc. La persona suele estar ocupada con pensamientos sobre comida, sexo, familia, riqueza, respeto, conocimiento y entretenimiento. Hemos inventado todo esto en nuestro mundo como una distracción para que podamos ser capaces de existir en esta vida. Pero cuando todo es tragado por la oscuridad, se está en una forma seria de depresión y dispuestos a morir. Respecto a esto está escrito: “mi muerte es mejor que mi vida”.

El momento en que la persona comienza a sentir tales formas de depresión, se pregunta por el propósito de la vida: “¿no hay ningún sentido para vivir en este mundo?” Tales estados le llevan a la sabiduría de la Cabalá. Por lo tanto, es prácticamente imposible alcanzar la sabiduría de la Cabalá sin sentirse deprimido porque es una cuestión del propósito de la existencia.

Si se encuentra el significado en acciones como dormir, comer, viajar y en general, se encuentra placer en algo, la pregunta sobre el significado de la vida no surge. Es como si se encontrara bien y el significado de la vida se encuentra al nivel del animado. Si una persona no está satisfecha con tales acciones, alcanza la sabiduría de la Cabalá.

Por lo tanto, la primera pregunta que una persona se hace cuando llega a la sabiduría de la Cabalá es: “¿Cuál es el significado de la vida” ¿Cómo puedes llenar esta vida? ¿Cuál es el asunto en esta vida?” Es realmente la inutilidad que desarrolla una persona porque toda nuestra evolución es solo bajo la presión y el sufrimiento del deseo por descubrir y alcanzar algo. La persona siente la pérdida de algo, pero de hecho, pierde el propósito de la vida.

Después de todas las revelaciones a través de la historia humana, la pregunta es: ¿Para qué? ¿por qué? ¿cuál es el sentido de todo esto? Usualmente debe traernos a la revelación del verdadero significado de la vida.

Debemos entender que nuestro mundo es meramente un trampolín del cual tenemos que impulsarnos y ascender a la siguiente dimensión que es justo aquí en este mundo. Trascendemos a la siguiente dimensión mientras vivimos en nuestra corporalidad, mientras vivimos en este mundo con familia, trabajo y todo lo demás; y al mismo tiempo, comenzamos a alcanzar el siguiente mundo. Este es el verdadero significado.

El sistema nos empuja a buscar este significado y no habrá nada sin él. Y así nuestro ego es llamado ayuda en contra, porque es realmente el ego vacío el que empuja al hombre en la dirección correcta.
[199954]
De la lección de Cabalá en ruso 2/oct/16