¿Cómo debería cambiar mi percepción de la realidad y cómo afectará esto mi vida?

Cuando estudiamos la naturaleza, aprendemos que diferentes animales perciben la realidad de diferentes maneras. Por ejemplo, una abeja percibe la realidad en forma de panorama con múltiples fragmentos como si no estuvieran conectados entre sí. Los peces y las aves tienen una percepción completamente única de la realidad.

En este momento, estamos hablando de la vista, pero hay animales que perciben el mundo a través de las ondas de calor, como las serpientes. Y los perros perciben el mundo principalmente a través de los olores, no a través de la vista, como la gente. Por lo tanto, es obvio que todo está determinado por la percepción de la realidad.

Nos parece que vemos la realidad como es pero, ¿cómo sabemos que esto es cierto? De hecho, sólo estamos captando unas pocas ondas de un número infinito de otras ondas. Si pudiéramos ver en un espectro diferente, veríamos un cuadro completamente diferente.

En esencia, la Cabalá explica que la realidad que vemos no existe. Si no nos aferramos al cuadro actual de la realidad y lo consideramos inmutable y objetivo, sino que nos elevaríamos por encima de las limitaciones de los órganos corporales de la percepción humana, percibiríamos la realidad fuera de nuestros cuerpos. Y entonces podríamos aprender acerca de muchos fenómenos a nuestro alrededor que no vemos y aún no lo notamos.

Pero después de todo, estos fenómenos nos influyen aun cuando no los notamos. Es por eso que no vemos lo que va a pasar mañana y no entendemos por qué suceden algunas cosas. La vida nos da preguntas todo el tiempo y no tenemos respuestas para ellas porque no tenemos suficiente información. Por lo tanto, la percepción de la realidad es la cuestión principal en la sabiduría de la Cabalá.

 

Del blog de laitman.es

El propósito general de todo el universo es que la humanidad alcance el estado en el que todos sus integrantes sean como una familia. Todos tomarán en cuenta a los demás y se convertirán en  garantes de todos y cada uno.

Una de las causas que originarán que esto ocurra es la presión que ejerce la Ley Superior de la Naturaleza que se está revelando ahora.  Es la ley de la conexión universal y la dependencia entre todos.

Pero esa no será la única causa, pues cuando las personas lleguen al nivel de otorgamiento mutuo, estarán deseosas de cambiar al nuevo tipo de relaciones que se basan en, «ama a tu prójimo».  La gente lo deseará conscientemente, por su propia voluntad.

La Naturaleza gobierna los niveles inanimado, vegetativo, y animado y los equilibra para que permanezcan en armonía mutua.  Por esa razón todos los elementos en la Naturaleza consumen solamente lo necesario para sostener la vida. El hombre, sin embargo, tiene que llegar al mismo equilibrio mutuo con Ella mediante su participación consciente.  El hombre tiene que estudiar la estructura del universo y su unidad para poder ser semejante a la Naturaleza. En ese momento verdaderamente se hará acreedor al título de «Hombre», (Adam en hebreo,  de la palabra Dommeh – semejante al Creador).

10 mitos sobre Cabalá

 

Mito 1: La Cabalá es una religión

Hecho: La Cabalá es una ciencia, la física de la realidad total. Es una sabiduría que revela la realidad amplia que normalmente está oculta a nuestros sentidos.

Mito 2: La Cabalá está relacionada con hilos rojos y agua bendita.

Hecho: No existe relación alguna. Los hilos rojos, el agua bendita y otros productos son  inventos comerciales lucrativos creados en las últimas dos décadas.

Mito 3: La Cabalá está reservada a una minoría de personas y sólo los hombres mayores de 40 años reciben permiso para aprenderla.

Hecho: Durante el exilio, sólo unos cuantos individuos seleccionados estudiaron la Cabalá. Sin embargo, desde la época del Rabí Issac Luria Ashkenazi, el Ari,  (Siglo 16), está disponible para todos.

Mito 4: La Cabalá maneja la magia

Hecho: La Cabalá no maneja la magia o cualquier otra hechicería; más bien se concentra en la investigación pragmática de la realidad.

Mito 5: La Cabalá es una secta.

Hecho: La Cabalá es una sabiduría y una ciencia abierta a todas las personas sin restricciones.

Mito 6: La Cabalá se relaciona al movimiento «New Age» y es una moda, un fenómeno pasajero.

Hecho: La Cabalá es la sabiduría más antigua de la humanidad. Sus inicios datan de hace aproximadamente 5000 años.

Mito 7: La Cabalá se relaciona al Tarot, la astrología y la numerología.

Hecho: El Tarot, la astrología y la numerología, en su enfoque místico, se asocian erróneamente con la Cabalá.

Mito 8: En Cabalá se utilizan amuletos.

Hecho: En nuestro mundo, no hay objetos físicos que tengan alguna propiedad espiritual. Los amuletos pueden proporcionar a la persona apoyo psicológico.

Mito 9: La Cabalá practica la meditación

Hecho: En la Cabalá no se práctica la meditación. Este fue otro elemento que se relacionó a la palabra Cabalá en medio de la confusión que imperó en los no cabalistas durante los últimos siglos.

Mito 10: Es necesario haber estudiado la Torá y el Talmud antes de acercarse a la Cabalá.

Hecho: Sin la Cabalá, no se puede comprender el sentido espiritual de estos textos pues se puede pensar que se refieren a acontecimientos y acciones físicos.

Pregunta: ¿Aún no entiendo por qué la sabiduría de la Cabalá es tan importante para usted?

Respuesta: Si existimos en el sistema cerrado de la naturaleza, nuestros deseos y pensamientos también son parte de este sistema e influyen en ella. Su influencia puede ser mucho más importante que las acciones físicas.

Sólo nuestras acciones físicas son visibles para todos y les damos importancia, porque vemos sus resultados y podemos registrarlos y examinarlos. Pero los efectos mentales y emocionales no los podemos controlar ni examinar. Sin embargo, nuestra influencia interna es estudiada y utilizada en los laboratorios de los servicios de inteligencia en todo el mundo.

Si todos nuestros pensamientos y deseos surgen de la mente y del corazón y están conectados directamente al sistema general de la naturaleza, entonces:

  • Lo que surge en forma natural y que está fuera de nuestro control puede ser omitido del estudio, ya que es información acerca de pensamientos y sentimientos que fluyen a través de nosotros.
  • La información que no podemos percibir son sólo señales de control que hay que conocer y aprender a manejar correctamente. Así mostramos nuestras correcciones en la naturaleza, porque de lo contrario, inconscientemente, dañamos al sistema y a nosotros mismos con nuestros pensamientos y sentimientos no corregidos.

Esta es la razón por la que esta información es el estudio más importante para la humanidad, pero hay que controlarla, adquirirla y enseñarla a cada niño y adulto.

Del blog de laitman.es

 

Pregunta: ¿Cómo podemos visualizar la conexión entre nosotros?

Respuesta: Aquellos que no han alcanzado la espiritualidad y solo quieren entrar, pueden imaginarla en diferentes formas. La conexión entre nosotros ya existe, simplemente no las vemos. Nos será revelada en la medida en que adquiramos la intención de otorgar.

¿Alguna vez has visto cómo se revelan los rayos láser al usar un spray especial en la habitación?  Después de usar el spray especial, los rayos se vuelven visibles. Pero sin el spray, son invisibles porque no hay nada que los revele.

Esto es exactamente lo que tenemos que hacer porque nuestras conexiones ya existen. Sólo debemos esforzarnos para que nuestras relaciones sean lo más amorosas posible. Y así estos hilos invisibles comenzarán a brillar y sentiremos que realmente existen. De esta manera, podremos descubrir la red que nos conecta y que ya está disponible.

Gradualmente revelaremos la gran y creciente complejidad y veremos que estamos interconectados por multitud de hilos. Estos lazos se volverán más espirituales, es decir, dirigidos al otorgamiento.

Esto sucederá en cada paso, como se dice, «el desperdicio de lo superior es alimento para lo inferior». Es decir, necesitamos mejorarnos constantemente para hacer que nuestras relaciones sean más cualitativas y altruistas.

En última instancia, el mundo entero se unirá a esta red de conexiones porque todos somos una sola vasija espiritual.

De la lección sobre El libro de Zohar 24/dic/17

el futuro

Pregunta: Usted dice que el futuro depende de nosotros, pero que nuestro destino está predeterminado, ¿cómo entendemos eso?

Respuesta: El hecho es que todos debemos alcanzar el estado de corrección final. Ya está predeterminado. Incluso, ya existimos ahí.

Ahora necesitamos darnos cuenta de ese futuro, acercarnos cada vez más a él. Cómo lo hacemos -por el camino rápido o por el lento, hacemos el esfuerzo nosotros mismos o empujados por la naturaleza- depende de nosotros. Pero el futuro ya existe.

Ese es el estado en el que nos encontrábamos antes del rompimiento de la vasija de nuestra alma y ahora tenemos que regresar a él. No escaparemos, estamos obligados a tomar cada uno de nuestros puntos, de nuestras células, a tí, a mi y a todos los demás.

Pero la ruta por la que alcanzamos este futuro predeterminado no existe, depende precisamente de nosotros. Depende de nosotros cuán velozmente podamos alcanzar el objetivo, cuán rápido lleguemos, qué tan cómoda pueda ser la forma en la que lo hagamos.

Definitivamente tenemos que alcanzar este fin predeterminado, donde todas las partes del alma se fundan en un sistema común, en un todo y el Creador les satisface infinitamente con la Luz superior. Debemos llegar a ese estado.

Pregunta: Usted frecuentemente menciona que existe  información espiritual en el hombre, Reshimó, ¿realmente existe en nosotros?

Respuesta: Hay una Reshimó en cada uno, un registro de todos los estados por los que necesitamos pasar, desde que se nace, hasta que se muere. Pero cada uno determina cómo los pasará: rápido o despacio, cómodamente o con golpes.

De la lección de Cabalá en ruso 28/abr/19

Del blog laitman.es

 La Cabalá es la ciencia que se acerca más al hombre, debido a que le explica por qué está vivo, por qué nació, de dónde vino, hacia dónde se dirige después de completar su camino en esta tierra y cuál es el significado de su existencia. Con la ayuda de ella, quien lo desee, puede recibir durante su vida las respuestas a estas interrogantes.

No se trata de una ciencia teórica o abstracta; más bien es inseparable de la práctica. Nos habla sobre el universo, su génesis, su estructura general, su movimiento como un todo y sobre cada parte en particular. Tomándose a sí misma como ejemplo, la persona logra comprender quién es, cuál es su naturaleza, qué necesita hacer y transformar, y este conocimiento la lleva al encuentro consigo misma, con su destino y con este mundo.

El estudio de la Cabalá es un viaje fascinante porque cambia tu perspectiva del mundo y de la gente que te rodea, y abre partes de ti que no conocías. Es un viaje de descubrimientos que sucede en el interior y afecta todos los niveles de la vida: las relaciones con nuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo y con el entorno general.

Como en cualquier otra ciencia, la Cabalá cuenta con su propio lenguaje, terminología, herramientas de investigación y su modo de planear los experimentos y realizar análisis comparativos.

Por medio de ella puedes alcanzar el máximo desarrollo del potencial del ser humano en la medida en que lo desees y logres comprender todos los componentes del hombre, pero para esto tienes que conocer la influencia del Creador de una manera razonable e inteligente; esto incluye el conocimiento de la estructura de Su creación, cómo es gobernada y cómo va transformándose para alcanzar el perfecto estado final. De esta manera, aprender la ley que la gobierna, significa que uno va a aplicarla en sí mismo, una vez que se hayan estudiado a fondo las causas: saber de dónde viene, por qué tiene precisamente la forma que tiene, cómo actúa, cuál es su objetivo y cómo utilizarla con el fin de llegar a la meta superior.

¿Por qué ahora?

Para los cabalistas, la respuesta a esta pregunta es sencilla. La Cabalá tiene un solo propósito: ofrecer una perspectiva que ayude a responder a la pregunta “¿cuál es el sentido de mi vida?” y ahora más que nunca la gente se pregunta por el significado y el propósito de su vida. Una vez satisfechas las necesidades materiales (y, en algunos casos, satisfechas más allá de la imaginación), aun así, la gente siente un vacío en su vida. La Cabalá es una disciplina que motiva reflexiones y nuevas perspectivas de vida, lo cual proporciona satisfacción espiritual. Esta es la clave de su vigencia y popularidad en nuestros días.

Nosotros, la humanidad del siglo XXI, ya estamos listos para ver la Cabalá tal como es, como un método científico, empírico y probado a través del tiempo, para alcanzar la espiritualidad mientras vivimos en este mundo.

¿Qué es el Karma? ¿Es algo real?

Karma no es un término cabalístico, pero es tremendamente interesante conocer el punto de vista cabalístico sobre estas preguntas recurrentes: ¿Tienen consecuencias nuestras acciones? ¿Lo que hacemos regresa a nosotros? ¿Qué se considera buenas acciones frente a las malas acciones?

La Cabalá explica que todos vivimos en un solo sistema uniforme que es un deseo de recibir. El deseo de recibir es lo único que fue creado: todos somos parte de él, y todo comienza y termina con él. Fue creado por el Creador, que es la fuerza superior de amor.

El sistema es controlado por esa fuerza superior, y lo lleva de un estado en el que es contrario a ella a otro estado de total equivalencia de forma con ella. Esto significa que tenemos pasar de una forma inicial de separación y preocupación por el beneficio propio a una forma de conexión, de preocupación y amor mutuos.

Para comprender qué son las buenas y las malas acciones en este sistema, debemos entender qué es el sistema y qué nos exige.

Una buena acción es aquella que conecta a todos. Cada uno de nosotros forma parte de este gran deseo de recibir, y todas estas partes necesitan conectarse mediante la autocorrección. En un principio, somos hostiles entre nosotros. Pero cuando actuamos dirigiéndonos hacia la conexión, es en beneficio de todo el sistema y, por ende, también en nuestro beneficio.

Las malas acciones son aquellas que no están orientadas hacia la meta del sistema: que todos los seres creados se conecten con benevolencia.

 

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Recientemente la naturaleza nos ha enviado imponentes advertencias de su inmenso poder.

Dos serios terremotos –los más fuertes en décadas– sacudieron el sur de California días atrás. Una tormenta extrema de granizo golpeó México. Mientras tanto, Alaska experimentó temperaturas récord en verano y gran parte de Europa atravesó una ola de calor sin precedentes provocando incendios forestales y alertas sanitarias de emergencia.

Si bien los humanos nos sentimos impotentes ante estas adversidades, es precisamente en el nivel humano –el más grande e influyente dentro de todo el sistema de la naturaleza– donde es posible lograr un equilibrio en el planeta. ¿Cómo? Mejorando la calidad de las relaciones humanas. Tendría un impacto mucho más positivo sobre nuestro planeta que los acuerdos climáticos y las campañas ecológicas.

La retirada de Estados Unidos del Acuerdo Climático de París ha sido criticada por la comunidad internacional que sostiene que esa acción desoye la extrema urgencia de abordar el problema del cambio climático.

Pero estoy de acuerdo con el presidente Trump en que purificar el ecosistema no es el quid de la cuestión, aunque son muchos los que creen que esa puede ser la panacea. Se han asignado miles de millones de dólares para llevar a cabo medidas que no tendrán ningún efecto positivo en la ecología. Más bien, esos fondos deberían destinarse a una educación que nos ayude a establecer relaciones más armoniosas entre las personas: eso es lo que nos llevaría a un mundo mejor en todos los aspectos.

¿Cómo es posible que una mejora en las relaciones humanas pueda tener un efecto positivo en la ecología? Podremos entenderlo si observamos brevemente los cuatro niveles de la naturaleza: inerte, vegetal, animal y humano. Cada nivel inmediatamente superior es más poderoso que el anterior y controla el nivel que hay por debajo de él. Por lo tanto, que la naturaleza en su conjunto vire hacia un desarrollo positivo solo puede lograrse desde el nivel más desarrollado y significativo de todos: el nivel humano. Por el momento, los impactos humanos en el sistema son negativos, pero pueden transformarse en positivos. Debemos entender que modificar el sistema de la naturaleza no se lleva a cabo como comúnmente se piensa, esto es, con acciones para preservar el equilibrio ecológico, ya sea salvando árboles o ciertas especies animales, frenando la contaminación de los océanos o del aire, y otras tantas medidas que podríamos idear para tratar de ser más amables con el medio ambiente. Ninguna de estas acciones ayudará al medio ambiente porque no atacan la causa fundamental del problema.

¿Dónde está entonces la raíz del problema ecológico? El problema está en los seres humanos. Para ser más precisos, está en cómo nos relacionamos unos con otros.

Debido a nuestro inherente ego humano –nuestro deseo de beneficiarnos a costa de los demás– pasamos por encima de todos y de todo, incluida la naturaleza, con tal de beneficiarnos. Por lo tanto, si queremos llegar a un nuevo nivel de equilibrio ecológico, en lo único que debemos centrarnos es en reparar nuestras conexiones a nivel humano.

Incluso si mañana mismo toda la humanidad dejara de contaminar, dejara de quemar combustibles fósiles o evitara el uso de pesticidas, continuaríamos presenciando desastres naturales en todas partes porque, por encima de todos los niveles de la naturaleza, las relaciones humanas, que son el aspecto más influyente en la naturaleza, seguirían estando rotas. Nuestras relaciones –basadas en la explotación, la manipulación y el abuso entre personas– seguirán causando un efecto negativo en todos los niveles de la naturaleza. Seguirán creando un círculo de retroalimentación negativa que se volverá sobre nosotros como reacción de la naturaleza al factor humano.

Si, por el contrario, lográramos establecer unas conexiones emocionales positivas para lograr un equilibrio entre nosotros y la naturaleza, ¿tendríamos que poner en práctica paralelamente las medidas ecológicas que se nos recomiendan?

Puede sonar sorprendente, pero la respuesta es no. ¿Por qué? Porque la propia naturaleza, desde un nivel superior, se encargaría de equilibrar todos estos fenómenos. El principio es el siguiente: el nivel superior que rige la naturaleza es capaz de corregir todas las corrupciones de los niveles inferiores. En la sabiduría de la Cabalá, este principio es llamado “el amor cubre todas las transgresiones”.

Actualmente tenemos actitudes tóxicas hacia los demás: nos relacionamos sistemáticamente a través de un prisma egoísta –beneficio propio a expensas de los demás– y por eso no podemos reparar nada en los niveles inerte, vegetal o animal porque simplemente introducimos nuestra actitud egoísta en el sistema y eso regresa a nosotros en forma negativa. Centrarnos exclusivamente en el nivel humano ­–conseguir unas conexiones humanas positivas– activará el cambio más inmediato y dinámico: en cuanto demos un cambio a positivo en las relaciones humanas, inmediatamente los niveles más bajos de la naturaleza experimentarán los efectos beneficiosos.

¿Cuán rápido y hasta qué punto debemos activarnos para salvar al planeta y a nosotros mismos? ¿Necesitamos todos alcanzar unas relaciones armoniosas de inmediato? ¿O basta con que tengamos una inclinación hacia las conexiones positivas? Con solamente empezar a moverme hacia la meta de “ama a los demás como a ti mismo”, por muy inalcanzable que parezca, tan solo dando el primer paso hacia ello, ya estoy propiciando un cambio en todo el sistema de la naturaleza. ¿Por qué? Porque mi actitud ha cambiado.

Si cambio mi actitud hacia la naturaleza, es decir, si deseo relacionarme global e integralmente con ella, como con un sistema unitario, con una actitud de atención y preocupación, entonces, aunque parezca que solo estoy fomentando esa nueva dirección, también estoy activando todo el sistema y dirigiéndolo hacia la unificación positiva. No se nos pide más que eso.

Solo tenemos que ocuparnos de las relaciones humanas. Los niveles inferiores de la naturaleza se ajustarán y se equilibrarán junto con nosotros cuando armonicemos las conexiones entre seres humanos. En suma, lo único que necesitamos es una educación y unas influencias que nos lleven a lograr unas conexiones humanas positivas. Y de ese modo podremos disfrutar de una vida en armonía con todo el sistema de la naturaleza.

Artículo de Michael Laitman.
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