¿Qué es el desarrollo humano?

El Desarrollo humano es el desarrollo de conexiones positivas, por encima de nuestras diferencias y divisiones innatas.

Previo a la existencia del humano, se formaron conexiones en los niveles inanimado, vegetal y animal que pavimentaron el camino para que el hombre se desarrolle y conecte.

Por ejemplo, las partículas se conectaron en átomos, y las amalgamas que podían sostener su conexión, continuaron viviendo, mientras que las que fracasaron, se fragmentaron y se volvieron obsoletas.

 

En los niveles inanimado, vegetal y animal, la naturaleza mantiene el equilibrio.

Pero, en el nivel humano, donde tenemos cierta cantidad de responsabilidad para nuestro desarrollo, vemos que cometimos muchos errores y nos hemos provocado mucho sufrimiento y desequilibrio con la naturaleza.

En lugar de enfocar nuestro desarrollo en conectarnos positivamente, por encima de nuestros impulsos de división, hasta hoy hemos dejado que esos impulsos definan nuestro así llamado, “desarrollo”.

Como tal, nos desarrollamos científica, cultural, tecnológica y económicamente, es decir, en numerosos campos superficiales, pero fallamos en desarrollar el aspecto más importante de nuestra vida: nuestras actitudes y relaciones mutuas.

En el proceso, estamos en posición opuesta a la naturaleza y experimentamos sus efectos colaterales. En lugar de vivir como seres sociales más felices, más sanos y con más confianza, experimentamos; depresión, estrés, ansiedad y soledad crecientes.

La naturaleza nos da ejemplo de cómo las células y órganos funcionan en beneficio del organismo en el que habitan y reciben lo que necesitan para funcionar en beneficio de todo el organismo. Si una célula recibe más de lo que necesita para el funcionamiento del organismo, se vuelve cancerosa y provoca enfermedad.

La sociedad humana de hoy, es como un agregado de células cancerosas, cada uno da prioridad al beneficio propio, por encima del beneficio de otros.

Un cambio hacia una sociedad humana más sana, más feliz y con más confianza requiere de un cambio en nuestras prioridades: que todos prefiramos beneficiar a otros por encima del beneficio propio.

También podemos esperar más y más eventos que nos mostrarán hasta dónde llega nuestra interdependencia -entre nosotros y con la naturaleza.

El coronavirus es el evento más reciente.

Por lo tanto, en nuestro avance hacia el futuro, mientras más nos conectemos de forma positiva, mejor estaremos equipados para lidiar con los cambios que tienen lugar en el mundo, pues el grado de nuestras conexiones será el grado de nuestro equilibrio con la naturaleza.

 

Del blog de laitman.es 

satán

¿Existe realmente Satán?

Satán es la fuerza humana egoísta, es decir, el deseo de disfrutar a expensas de los demás, que compromete la naturaleza de todas y cada una de las personas.

La sabiduría de la Cabalá dice mucho sobre esta fuerza en libros como la Torá y El Zohar. Por ejemplo, la palabra “Satán” conecta a la misma raíz de la palabra hebrea “Soteh”, que significa “desviación” y “Masit”, que significa “provocación”.  Es una fuerza que distrae al hombre del camino correcto  —él de la conexión positiva con los demás en amor y otorgamiento mutuos.

Esta fuerza llamada “Satán” está arraigada en cada individuo y es imposible separarnos de ella. El ego humano tiene muchas manifestaciones distintas, pero específicamente aquella que nos distrae de la conexión positiva con los demás, es llamada “Satán”.

Para liberarnos de su control, necesitamos comprometernos activamente en nuestra sociedad, construir conexiones positivas en ella.

Esta fuerza siempre existirá y generará discordia constante entre nosotros. Sin embargo, cuando alcancemos un estado positivo y de unión, todas las formas satánicas que nos frena se agregarán a nuestro esfuerzo para conectar positivamente y después servirán para aumentar nuestra fuerza positiva de conexión.

Precisamente, debido al motor en constante funcionamiento del ego humano, que nos manipula a cada momento, nos hace que queramos alejarnos de los demás, en lugar de conectarnos y nos hunde cada vez más en nosotros mismos, en lugar de esforzarnos por salir de uno mismos y conectar con los demás, eventualmente nos cansaremos, llegaremos a un estado llamado “reconocimiento del mal” y estaremos preparados para forzarnos a acercarnos a los otros.

En ese momento, Satán se volverá una fuerza positiva. Finalmente nos ayudará a comprender nuestra necesidad de conectarnos y nos dará la forma correcta que necesita tener nuestra conexión.

espiritualidad

La espiritualidad está al alcance de tu mano

¿Qué sucede con las personas que se enganchan en juegos de computadora o, se encierran en sí mismas? ¿cómo deberíamos responder y relacionarnos con eso?

La generación actual vive así. No necesita nada más.

Las generaciones previas soñaban con ropa hermosa, con cosas materiales. Hoy, la nueva generación, no lo necesita. Dale una esquina o un cuarto separado, porque no tiene ganas de tratar con nadie. Dale una computadora o un teléfono con una buena conexión a internet, pizza, refresco y déjala sola.

¿Puedes imaginar lo que una persona necesita realmente? Hay pequeños departamentos donde subes, te acuestas y ahí tienes todo lo que necesitas. No se requiere nada más.

Estamos siendo reemplazados por una generación especial, con un tipo de ego particular. No tiene interés en grandes mansiones ni en la riqueza que ves en las películas de mediados del siglo pasado. Recuerdo mi juventud, cuando la gente competía por cosas así.

Hoy todo es distinto. Los valores son virtuales y, está bien. En este tiempo la espiritualidad está al alcance de la mano.

Del blog de www.laitman.es

coronavirus

¿Qué es lo que nadie te dice acerca del coronavirus?

La causa del coronavirus es el desequilibrio humano con la naturaleza.

Como un sistema interdependiente e interconectado, la naturaleza está construida de cuatro niveles: inanimado, vegetal, animal y humano.

Los primeros tres niveles -inanimado, vegetal y animal- funcionan en perfecto equilibrio, siguen de forma instintiva los mandamientos de la naturaleza.

En contraste, el nivel humano, nosotros, perturbamos el equilibrio de la naturaleza.

¿Cómo?

Tenemos una cualidad egoísta adicional, que las otras partes de la naturaleza no tienen.

Mientras las otras partes operan con el fin de preservarse, crecer y sobrevivir, en adición a nuestra preservación, crecimiento y supervivencia, queremos disfrutar a expensas de otros.

Específicamente la explotación de otros en aras de mi beneficio propio es lo que causa el desequilibrio de la naturaleza.

Antes de que el coronavirus golpeara a la humanidad, la explotación corría sin freno en nuestra sociedad consumista moderna, el golpe del coronavirus sirvió para calmarnos. Nos forzó a entrar en cuarentena, aislamiento, distanciamiento social y condiciones de quedarse en casa y mientras estamos en estas condiciones, haríamos bien en pensar en cómo restaurar el equilibrio con la naturaleza.

Si usamos el ejemplo que nos dio el coronavirus, que no discrimina entre diferentes estatus, ya sea una persona promedio o un líder mundial, también nosotros haríamos bien en relacionarnos de forma igualitaria unos con otros.

Si consideramos la interdependencia e interconexión de la naturaleza, ¿quiere decir que nosotros los humanos deberíamos actuar en equilibrio con ese sistema?  Incrementar nuestro cuidado y responsabilidad mutuos, sería la manera de entrar en correspondencia con la interconexión de la naturaleza.

Implementar la habilidad adicional que se nos dio a los humanos para establecer sistemas que den prioridad al beneficio de otros por encima del nuestro, Influir en los demás, pensar y actuar así, nos acercará a la forma integral de la naturaleza y al hacerlo, experimentaremos una nueva armonía y agrado, como nunca antes la tuvimos.
Espero que aprovechemos al máximo este periodo de coronavirus para acercarnos entre nosotros y a la naturaleza.

la muerte y yo

La muerte y yo

Pregunta: Nuestra mente se niega a aceptar la inevitabilidad de la muerte. Cuando recibimos información que nos asocia con la muerte, algo nos dice que la información no es confiable. En ocasiones podemos predecir la muerte de otros, pero casi siempre nos equivocaremos al predecir la nuestra.

Los expertos dicen que inconscientemente ignoramos los hechos y que pensamos que tendremos una larga existencia, si no es que la eternidad ¿por qué nos sentimos así?

Dr.Laitman: Porque ningún ser vivo puede ni debe entender que es mortal. Todo en este mundo debería impulsarnos a avanzar. Debemos crear, actuar y dejar algo detrás de nosotros.

Pregunta: Reconocer nuestra mortalidad y tener miedo a la muerte, ¿tiene algún efecto en nosotros?

Dr.Laitman: El miedo a la muerte es miedo a no existir ¿cómo puedo imaginar un mundo donde no existo? Es un rechazo terrible a nuestro ego.

¿Qué es el mundo? Soy yo el que existe, conozco el mundo, lo entiendo y lo siento. Estoy en él, en el centro. Pero, de repente desaparezco.

¿Qué queda en el mundo? Sólo puedo percibirlo con mis sentidos. Si no hay un «yo», es el fin de todo. Nuestro ego no puede concebir que el mundo pueda existir sin él.

La única solución es explicar a la gente que el mundo es eterno, perpetuo y perfecto. Es totalmente diferente a la forma en la que lo percibimos. Para verlo de modo diferente, tenemos que elevarnos al nivel de la cualidad de amor y otorgamiento.

Pregunta: ¿Quiere decir que nos liberaremos y superaremos nuestro ego?

Dr. Laitman: Sí. Viviremos en la cualidad opuesta al egoísmo.

El hecho de que fuimos creados en una cualidad particular, no debería limitarnos. Tenemos que ver el mundo de manera diferente, multilateral. Así podremos ver el mundo y a nosotros mismos en algún tipo de conexión.

Pregunta: ¿Dice usted que si me elevo por encima de mi ego, alcanzaré la cualidad de amor y otorgamiento y veré un mundo eterno? Y ¿yo también me vuelvo eterno?

Dr.Laitman: Sí.

Pregunta: Entonces, ¿quiere decir que la muerte no existe?

Dr.Laitman: La muerte no existe en la cualidad de otorgamiento.

Pregunta: ¿La gente llegará a percibir que es eterna?

Dr.Laitman: Sí, la ciencia de la Cabalá nos lo explica. Pero, sólo podemos hacerlo si realmente lo deseamos.

De Kabtv «Noticias con Michael Laitman», 24/oct/19

causa coronavirus segun cabalá

Causa y solución más profundas del coronavirus, según la Cabalá

El coronavirus se extendió con rapidez más allá de las fronteras de China, causando pánico en todo el mundo.

Si vemos esta situación con la lente de la sabiduría de la Cabalá, no hay nada nuevo. Todo se desarrolla de forma natural. La línea de pensamiento egoísta incrustada en nosotros nos hace imaginar un mundo fijo e inmutable, donde sólo nosotros, los humanos nos movemos en nuestra realidad. Nos colocamos en el centro del mundo e imaginamos que, con nuestra naturaleza egoísta y miope, tenemos control sobre el sistema de la naturaleza. Sin embargo, brotes como el coronavirus nos muestran que este no es el caso.

Con nuestros cinco sentidos de percepción, no podemos ver que las variaciones que suceden en nuestro mundo en constante cambio, ahora se desarrollan con una trayectoria negativa hacia nosotros. En nuestra ignorancia, desafiamos a la naturaleza.

La materia prima de la creación, denominada en la sabiduría de la Cabalá, “deseo de disfrutar”, está en constante crecimiento. En los humanos, este deseo se expresa con una cualidad egoísta adicional, nuestro objetivo es satisfacer ese deseo de disfrutar a expensas de los demás. Por eso, presumimos nuestra importancia personal, nos separamos mental y emocionalmente unos de otros. Los cabalistas describen nuestra tendencia destructiva y egoísta de disfrutar a expensas de los demás como, “inclinación al mal”.

Con esta naturaleza tan egoísta, nos encontramos ante una seria paradoja: por un lado, es natural desear disfrutar, estar en reposo y usar a cualquiera y cualquier cosa, para lograr lo que imaginamos que es agradable. Por otro lado, si no cubrimos la inclinación al mal con una buena inclinación, con la intención de beneficiar a los demás, nos estamos preparando para la autodestrucción.

El ritmo de expansión de la epidemia de coronavirus debe verse como advertencia para que seamos conscientes de que estamos a punto de enfrentar desafíos de la naturaleza que serán inmanejables. Hasta hoy, el desequilibrio entre las fuerzas del bien y del mal, es decir, entre el deseo de beneficiar a los demás y el deseo de disfrutar sólo en beneficio propio, surgió lenta y gradualmente con pequeños incrementos. A ese ritmo pausado, tuvimos tiempo suficiente de desarrollar anticuerpos para combatir las mutaciones, aunque sólo fuera temporalmente.

Sin embargo, con esta tasa de cambio acelerada exponencialmente, podríamos enfrentarnos a plagas funestas en el futuro, a menos que aprendamos a equilibrar nuestras cualidades: nuestra inclinación humana de vivir a expensas de otros, con la característica de la naturaleza que exige conexión altruista con todos los aspectos del ambiente, incluido el hombre. Por el momento, tontamente nos enfrentamos a la naturaleza, la batalla está perdida.

No hay crueldad por parte de la naturaleza. La naturaleza opera con leyes fijas y absolutas para llevarnos al estado perfecto, equilibrado y armonioso. Por lo tanto, sólo necesitamos determinar cuál es nuestro papel en naturaleza y tratar de convertirnos en un elemento activo y útil.

Nuestra misión clave en el sistema de la naturaleza es funcionar como un componente esencial que trae equilibrio al mundo, abrazando la ley primaria de la naturaleza, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Según la sabiduría de la Cabalá, cuando tratamos de conectarnos con hilos de amor, nos alineamos con la fuerza positiva de la naturaleza y nos volvemos similares a ella. Al hacerlo, formamos un “virus de amor” que surgirá entre nosotros y se propagará a través de nosotros a la naturaleza en todos sus niveles, inanimado, vegetal, animal y humano. En resumen, las conexiones humanas positivas, en las que cada uno aspire a beneficiar al otro, equilibrarán todos los males del mundo.

De Michael Laitman

percepcion de la vida

La percepción de la vida: ¿Sueño o realidad?

Hay una antigua teoría materialista sobre la percepción de la realidad. ¿Qué es lo que nuestros sentidos perciben, algo que está sucediendo por fuera de nosotros o por dentro de nosotros? Este es el problema: Es uno de los dos.

Al cambiar el rango de nuestros sensores y percibir supuestamente algo por fuera de nosotros, seguimos aun observando sólo una parte muy pequeña de la imagen completa. Hay ciertos rangos dentro de los cuales somos incapaces de distinguir las vibraciones. Es posible que existan unas vibraciones totalmente diferentes, que son inaccesibles a los instrumentos de percepción que hemos desarrollado.

Las herramientas que hemos inventado para mejorar nuestros sentidos están basadas en nuestros órganos de percepción. Por ejemplo, para sentir las fluctuaciones de la temperatura, hemos añadido sensores adecuados a las herramientas ya existentes. Al mismo tiempo, con el fin de diferenciar mejor entre ciertas imágenes visuales, hemos creado sensores ópticos, y así sucesivamente. Sin embargo, somos incapaces de construir herramientas para percibir algo que nunca hemos observado, debido a la falta de sensores apropiados. Somos incapaces de crear sólo herramientas adicionales que amplíen nuestros sensores y nos ayuden a «ver» mejor muchos fenómenos.

Esto significa que, de hecho, sólo percibimos una parte muy limitada del mundo exterior. Hoy en día, está demostrado que hay alguna especie de materia «oscura» y algunos otros fenómenos que aun no están claros. Es como si estuviéramos sintiendo algo, pero no esto está disponible para nosotros.

La segunda teoría afirma que no hay nada fuera de nosotros y que nuestros órganos de percepción representan un cierto tipo de «contacto» entre nuestras similitudes internas y el mundo exterior. De acuerdo con esta teoría, la persona es una «caja cerrada» dentro de la cual existe un deseo que constantemente siente algo. Nosotros consideramos que estas sensaciones son nuestra vida.

En otras palabras, yo existo dentro de mi deseo, el cual te incluye a ti, incluye este estudio, todo lo que hay en él, cualquier cosa que yo imagine, todas mis fantasías, ideas y recuerdos. Todo existe sólo dentro de mi deseo, en mi cerebro, y en ninguna otra parte. Somos «una cosa en sí misma y por si misma».

Yo soy un seguidor de la segunda hipótesis, aunque hay muchas otras teorías. Estoy seguro de que todos vivimos dentro de nosotros mismos, surgimos de nuestros deseos internos, y percibimos un programa de desarrollo a través del cual va nuestro deseo, y este programa es de hecho nuestra vida. En este momento, estamos adquiriendo una oportunidad para empezar a ejecutar este programa y, en consecuencia, capacitarnos para gobernar nuestras propias vidas. Podemos seguir adelante y atrás, arriba y abajo en cualquier dirección, siguiendo alguna de las coordenadas y ejes.

La naturaleza nos permite saltar al nivel siguiente, el último de la realización del sistema en el que vivimos, lo cual nos permite entender quiénes somos y en qué clase de mundo vivimos, si se trata de un sueño o de una realidad, y cuál es la diferencia entre son ellos.

(59514 – De un programa de televisión «El Mundo Integral» 10/16/2011)

felicidad

¿Qué es la felicidad?

La felicidad es un estado en el cual la Luz Superior desciende sobre el hombre y lo llena de la sensación de una existencia eterna y perfecta.

Felicidad (Mazal en hebreo) significa suerte y se deriva de la raíz del nozel-gota. Cuando la Luz Superior desciende sobre el hombre, la Luz Superior fluye y lo colma de logros, conocimiento y sensación de existencia absolutamente clara, perfecta y eterna. Esto es felicidad.

¿Puede ese estado llegar sin ningún esfuerzo por parte del hombre? Pues vemos que hay personas que tienen suerte en la vida.

En nuestra limitada existencia material, por supuesto. Puede ser que una persona sienta que todo está bien y que no necesita nada más. Simplemente vive una vida vacía, ¿por qué no? Entra en una choza en una aldea remota, construye una guarida acogedora allí y, sé feliz si puedes.

Sin embargo, el hecho es que el ego está en constante desarrollo. Necesita nuevos satisfactores todo el tiempo. De lo contrario, la persona no se siente satisfecha.

¿Cómo hacemos que las sensaciones que llegan a nuestro ego tengan satisfacción sin ningún problema? Sólo si el deseo se centra en otorgar, en el exterior, no se sentirá vacío. La felicidad es crear esos sentidos que son externos a nosotros y así seremos felices.

Para alcanzar la felicidad, la mayoría de la gente piensa que se necesita armonía, equilibrio de atributos, ¿de qué atributos hablamos?

La persona puede vivir en armonía con el mundo que la rodea si ella y el mundo se convierten en un gran grupo. Esto sólo puede suceder si siente el mundo como a sí misma y se preocupa por él como si se preocupara por sí.

Del blog de Laitman.es

secretos de la Cabalá

¿Cuáles son los secretos de la Cabalá?

 

¿Cuáles son los secretos de Cabalá?

No hay secretos en Cabalá y nunca los ha habido.

Todo el problema está sólo en la posibilidad de que la sociedad la acepte, se adapte, la pruebe y la use correctamente para su desarrollo.

Por ejemplo, está escrito en El libro del Zóhar que de los diez discípulos del gran cabalista Rav Shimon Bar-Yochai, sólo Rav Aba pudo exponer correctamente la enseñanza para que fuera accesible, suave, correcta y al mismo tiempo, oculta.

En otras palabras, lo oculto en Cabalá es que discute el mundo superior, más allá de nuestra percepción actual de la realidad, la que percibimos con nuestros cinco sentidos. Para percibir la realidad superior, necesitamos desarrollar un sentido adicional, llamado en Cabalá «pantalla» (Masaj). Ese logro está disponible para cualquiera que lo desee y el método se presenta de tal forma que cualquiera pueda investigarlo, lograrlo y repetirlo. Es sólo cuestión de tener el deseo de alcanzar una realidad más alta que la actual y de estudiar de acuerdo con la guía de un maestro cabalista.

Michael Laitman, en Quora

historia y cabalá

¿Qué libros puedo leer para entender Cabalá?

La ciencia de la Cabalá es única en la manera en que habla de ti y de mí, de todos nosotros. No se involucra con nada abstracto, sólo con la manera en la que fuimos creados y cómo funcionamos en niveles más elevados de existencia.

Una de sus secciones habla del descenso de las fuerza superiores desde el mundo de Ein Sof (Infinito). El mundo de Ein Sof es nuestro estado inicial y ahí existimos como un solo sistema unido de almas, completamente interconectadas. Después, a partir del mundo de Ein Sof, estudiamos la secuencia de mundos, Sefirot Partzufim mientras descienden hacia este mundo en el que vivimos.

Muchos libros cabalistas han sido escritos con este tema, comenzando con Abraham el patriarca, hace cerca de 4,000 años, que escribió un libro llamado Sefer Yetzirá (Libro de la creación).

El siguiente trabajo importante fue El libro del Zóhar, escrito en el segundo siglo DC. El Zóhar fue seguido por las obras de Arí, un renombrado cabalista del siglo 16. Y el siglo 20 vio la aparición de las obras del cabalista Yehuda Ashlag (Baal HaSulam).

Los textos de Baal HaSulam son los más adecuados para nuestra generación.

Ellos, como otras fuentes cabalistas, describen la estructura de los mundos superiores, cómo descendieron y sucesivamente trajeron a la existencia a los mundos inferiores y cómo surgió nuestro mundo, el universo, nuestro planeta y cómo evolucionó la vida. Al estudiar cómo fue creado ese sistema y cómo desciende hasta nuestro mundo, nos permite dominar el método para entrar al sistema y gobernarlo.

Nosotros, principalmente estudiamos el libro de texto de seis volúmenes Talmud Eser Sefirot (Estudio de las Diez Sefirot), escrito por Yehuda Ashlag. Está diseñado como ayuda para el estudio, con preguntas, respuestas, materiales para repetir y memorizar, explicaciones, gráficos y esquemas. Es, por decirlo así, la física del mundo superior, describe las leyes y fuerzas que gobiernan al universo.

Este material gradualmente transforma a los estudiantes, porque al buscar cómo entrar y comenzar a vivir en el mundo espiritual, poco a poco nos adaptamos al material.

La ciencia de la Cabalá no trata de la vida en este mundo. En su lugar, al estudiar este sistema alcanzamos de nuevo el nivel que tuvimos antes de descender, el mismo nivel donde estaremos al fin de nuestro ascenso, después de este mundo. Durante el ascenso, el estudio de Cabalá forma en el estudiante un sistema igual al sistema superior.

Este sistema comienza a organizarse y se manifestar en la persona que quiere lograrlo y que lo estudia con este propósito. Justo como una gota de semen puede, en potencia, evolucionar hasta llegar a ser un humano completo, que subsecuentemente crece hasta ser un adulto maduro, la ciencia de la Cabalá desarrolla nuestro deseo de alcanzar un nivel superior de existencia.

Al principio es un deseo diminuto llamado “punto en el corazón”. Este punto es el embrión de nuestros estados futuros. Al estudiar la estructura del mundo superior, desarrollamos la información “genética” y mientras crece, la estructura que se asemeja a los niveles superiores, se forma dentro de nosotros.

Por eso, el estudio es tan gratificante. Incluso si no entendemos nada de lo que leemos sólo al intentar entender los textos cabalistas se alimenta el punto en el corazón, el deseo por la fuerza superior y el punto comienza a crecer. Mientras más crece, más sentimos la aparición de una nueva creación, una sensación nueva y diferente de un mundo dentro de nosotros.

Al hacerlo, la ciencia de la Cabalá nos da oportunidad de sentir los mundos superiores, de entender todo lo que nos sucede y principalmente, de controlar este proceso por nosotros mismos.