vender tu alma

¿Qué se siente cuando vendes tu alma?

La naturaleza humana es el deseo de disfrutar y se divide en varios niveles: deseos individuales por comida, sexo y familia; deseos sociales por dinero, honor, control y conocimiento y un diminuto deseo por espiritualidad.

Nuestra alma es donde sentimos satisfacción.

Si nos dedicamos a satisfacer los deseos corporales: comida, sexo, familia, dinero, honor, control y conocimiento, tendremos satisfacción pasajera de esos deseos y al hacerlo, no logramos nuestra alma eterna. Es considerado vender nuestra alma a Satán, pues la raíz hebrea de la palabra Satán es “Hasatá” (“desviación”), es decir, que esos deseos nos desvían del camino de nuestra alma eterna.

Pero, si nos dedicamos a satisfacer nuestro deseo espiritual, podremos alcanzar y descubrir nuestra alma eterna, mientras vivimos en nuestro mundo.

Inicialmente el deseo espiritual surge como un deseo diminuto entre los deseos corporales, en Cabalá se llama “punto en el corazón”. Este deseo es sentido cómo vacío e incomodidad, la sensación de que los otros deseos no pueden satisfacernos por entero y eso nos lleva preguntar por el significado y propósito de la vida. Mientras más fuerte sentimos ese deseos, buscamos enseñanzas y entornos hasta que, eventualmente, encontramos el método para alcanzar el alma estando vivos en este mundo. La sabiduría de la Cabalá es el método para lograr tu alma. Está abierto para todos, pero los que tienen el deseo sincero por descubrir el significado de la vida, serán los que cosechen el máximo beneficio del método.

Basado en la lección virtual 3/abr/16.  Escrito/Editado por estudiantes del cabalista, Dr. Michael Laitman.

despertar espiritual

¿Cuáles son los principales síntomas del despertar espiritual?

Hemos evolucionado por miles de años y en cierto punto, comenzamos a despertar hacía preguntas acerca del significado y propósito de nuestra vida. Es el primer despertar que recibimos hacia la espiritualidad y se vuelve nuestra principal preocupación en el momento en que comenzamos a elevarnos por encima de nuestra existencia animal.

A diferencia de los animales, nuestros deseos evolucionan de una generación a otra. Sentimos los deseos del siguiente nivel de evolución, nuestra sensación de vacío crece constantemente, nos obliga a buscar nuevos y diferentes tipos de satisfacción. Y gradualmente desarrollamos una pregunta más y más pronunciada acerca del significado de la vida y nos preocupa cada vez más.

Ideas cada vez más nuevas surgen en nosotros y como resultado de nuestros deseos insatisfechos, desarrollamos sistemas cada vez más complejos . La ciencia también se desarrolla en relación a las preguntas que tenemos en cada generación, podemos ver la gran diferencia entre la ciencia de hoy y la ciencia de hace algunos siglos.

Más aún, la pregunta acerca del significado y propósito de la vida se manifiesta primero y antes que nada, en ciertos individuos. En el transcurso de la historia, hemos sido impulsados a descubrimientos en varias áreas, música, literatura, poesía, ciencia y tecnología, Nuestros deseos constantemente crecen de acuerdo a una escala que empieza en las simples necesidades de sobrevivencia -comida, sexo, familia- a deseos sociales -dinero, honor, control y conocimiento. De una generación a otra, nuestros deseos se vuelven cada vez más refinados.

De acuerdo al gran cabalista, Arí (Rav Isaac Luria), la pregunta acerca del significado y propósito de la vida comenzó a surgir en la humanidad como un todo hacia el final de la edad media e inicios del renacimiento. Las revoluciones tecnológicas, científicas y culturales en Europa comenzaron a provocar el surgimiento de una actitud totalmente nueva hacia la vida y la religión. Muchas personas comenzaron a dejar de temer por no ser religiosas y ser castigadas por disidencia, eso señaló que los deseos de la humanidad crecían hasta un nuevo nivel, donde las creencias se quedaban cortas en la nueva exigencia de pruebas que había comenzado a evolucionar.

En el comienzo de la «Introducción al estudio de las Diez Sefirot,» el cabalista Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) escribió:

En realidad, si permitimos que nuestro corazón responda una muy famosa pregunta, estoy seguro que todas las preguntas y dudas de si debemos estudiar la sabiduría de la Cabalá se desvanecerán del horizonte y observarás en su lugar y encontrarás que se fueron. Esta indignante pregunta es una que se hace el mundo entero, es decir, ‘¿Cuál es el significado de la vida?´

Podríamos decir que todo lo que se desarrolla en el mundo es porque no encontramos la respuesta a la pregunta acerca del significado de la vida. Podemos ver en qué  se involucra la humanidad y hacia dónde lleva eso al mundo y todo es porque fracasamos en entender para qué existimos.

En su mayor parte deseamos archivar la pregunta acerca del significado y propósito de la vida y en su lugar involucrarnos en placeres más inmediatos y concretos, nos mantenemos ocupados para evitar esta pregunta. Porque si nos involucramos en la pregunta y no encontramos respuesta, nos provoca sufrimiento existencial en adición al sufrimiento que experimentamos en relación a nuestra supervivencia diaria.

Sin embargo, la razón de que Baal HaSulam en su Introducción al estudio de las diez Sefirot, discuta el significado de la vida es porque quiere mostrar que no necesitamos tener ninguna meta elevada ni pensamientos especiales para poder embarcarnos en el camino espiritual. Muy simple, si nos sentimos mal y no sabemos por qué estamos vivos y esas preguntas siguen surgiendo en nosotros, nos hacen sentir incómodos y que necesitamos responder para justificar nuestra existencia, podemos empezar a avanzar en el camino espiritual.

La sabiduría de la Cabalá fue construida específicamente para responder la pregunta acerca del significado y propósito de la vida. Y está abierta para todos, sin importar edad ni género ni antecedentes ni ninguna otra diferencia aparente.

Basado en la lección virtual 31/ene/16, Escrito/editado por estudiantes del cabalista, Dr. Michael Laitman

espiritualidad

¿Por qué es tan elusiva la verdad espiritual?

¿Qué es la espiritualidad? La espiritualidad es la cualidad de amor, otorgamiento y conexión. Por eso es tan elusiva. Está oculta de nosotros pues es altruismo total, en tanto que nuestra cualidad es la opuesta, egoísmo total.

Entonces llega la pregunta: ¿está oculta la espiritualidad de nosotros o nosotros ocultamos la espiritualidad, al no tener interés en reconocer su existencia? De acuerdo a nuestra naturaleza receptiva, deseamos únicamente la satisfacción corporal. La idea de disfrutar exclusivamente al otorgar, sin recibir a cambio nada en absoluto, es ajena a nosotros.

Ese es todo el problema. Nadie ni nada de la espiritualidad está oculta para nosotros. Existimos dentro de una realidad espiritual y si pudiéramos expandir nuestras vasijas de percepción y sensación, veríamos que sólo existe una única fuerza de amor, otorgamiento y conexión. Sin embargo, cuando vemos el mundo a nuestro alrededor, parece una imagen completamente opuesta a aquella de amor puro, otorgamiento y conexión.

Esta oposición es para que desarrollemos un deseo sincero de entrar en equilibrio con la realidad espiritual que nos rodea, para que nuestras relaciones y actitudes hacia los demás, se vuelvan de amor, altruistas y positivamente conectadas, como en la cualidad de la naturaleza misma.  Durante el proceso de adaptación de nosotros hacia la realidad espiritual de amor, otorgamiento y conexión, no cancelamos el ego innato humano ni nuestros deseos corporales. La única transformación que necesitamos hacer es revelar la verdad espiritual en nuestra intención: restringir nuestra intención egoísta de gozar a expensas de los demás y de la naturaleza e incrementar nuestra intención de amar, otorgar y conectar puramente “en favor del otorgamiento”, es decir, sin querer nada a cambio. En otras palabras, para descubrir la realidad espiritual, que se cumple con la cualidad de amor, otorgamiento y conexión, sólo necesitamos transformar nuestra intención, de egoísta a altruista y así entraremos a toda una nueva percepción y sensación de la realidad: aquella que es ilimitada, tranquila y totalmente equilibrada.

Basado en la lección diaria de Cabalá del 17/nov/10, con el tema “La esencia de la religión y su propósito”. Escrito/editado por estudiantes del cabalista, doctor Michael Laitman.

amor verdadero

¿Cómo se descubre el amor verdadero?

Primero debemos entender que no tenemos idea de qué es el verdadero amor. Mientras no sintamos amor verdadero, interpretreamos el amor en todo tipo de formas corporales y egoístas, es decir, donde nos beneficiamos de todo lo que imaginamos como amor.

El verdadero amor, sin embargo, es completamente diferente. El amor verdadero es la capacidad de beneficiar a los demás, sentir sus deseos y disfrutar de su satisfacción. El amor verdadero es, por naturaleza, contrario a cómo definimos el amor en términos corporales.

El verdadero amor es, en última instancia, la unidad de la humanidad en un solo sistema común. Actualmente experimentamos este sistema en su forma opuesta, a través de lentes egoístas, donde constantemente tratamos de beneficiarnos a nosotros mismos a expensas de los demás y de la naturaleza y al hacerlo, sentimos un cierto grado de separación y distancia en nuestra actitud hacia los demás.Al tratar de unirnos por encima de este estado egoísta en el que nos encontramos, descubrimos nuestro rechazo mutuo y finalmente, llegamos a darnos cuenta de que necesitamos elevarnos por encima de las diferencias y formar lazos de amor verdadero.  Mientras nos sintamos cada vez más distanciados, más desarrollaremos el deseo sincero de salvar esa distancia con una actitud genuina de amor y cuidado.

El verdadero amor es la unidad de los opuestos, cuando el odio y el rechazo quedan cubiertos por un paraguas común de amor. Mientras más busquemos la unidad por encima de nuestra distancia egoísta innata, más sentimos una nueva atmósfera en nuestra vida, con una sensación de plenitud mucho más grande que todo lo que hemos disfrutado hasta hoy.

El descubrimiento del amor verdadero que entra en nuestra vida será una apertura para descubrir la perfección y la integridad que existe en la realidad. En lugar de sentir la vida estrecha y desapegada de nuestras cualidades egoístas innatas, percibiremos y sentiremos una realidad similar a la función de células y órganos y dentro del organismo del que forman parte. En ese estado, sentiríamos fluctuaciones constantes entre los polos negativo-egoísta y positivo-altruista de la realidad y cubriremos continuamente nuestras diferencias y divisiones con una fuerza de unidad mucho mayor. Así, nos sentiremos en un mundo eterno donde la vida fluye y refluye constantemente.

Cuando pasamos de nuestro modo egoísta innato de querer beneficio a expensas de los demás, a un modo altruista de querer beneficiar a otros, sentiremos nuestros impulsos egoístas instintivos como fuerzas negativas y las superamos. Al elevarnos por encima del ego, sentiremos las fuerzas de conexión, generosidad y amor -las fuerzas positivas y eternas que habitan en la naturaleza- y nos complementaremos en una tendencia común para hacer ese cambio.

Ese cambio depende sólo del alcance de nuestra unión, donde nos elevamos por encima de nuestras diferencias y divisiones y comenzamos a ayudarnos unos a otros. El sentimiento de satisfacción mutua nos dará un sentido de vida eterna.

Para descubrir este amor verdadero, sólo necesitamos aprender a mejorar nuestras conexiones, a complementarnos y satisfacernos mutuamente y a reemplazar nuestros lentes egoístas donde vemos faltas en los demás, por unos en los que sentiremos cualquier impulso egoísta como una invitación a unirnos por encima de las diferencias.

Basado en la lección diaria de Cabalá con el cabalista doctor Michael Laitman 22/dic/20. Escrito / editado por estudiantes del cabalista doctor  Michael Laitman.

¡Ese es el punto!

Todos estamos conectados por un vínculo perfecto y definitivo. Fue creado desde el principio, pero la conexión se revela en forma corrupta y rota, para que anhelemos estar conectados, depender y ayudarnos unos a otros, para trabajar en un sistema integral perfecto.

Nosotros mismos debemos desearlo, así, revelaremos luz en las tinieblas y un sistema perfecto, de acuerdo con nuestra adhesión, deseo e inclinación por la corrección. Sólo debemos corregirnos dentro de nosotros mismos, sólo ahí. No es necesario corregir nada excepto nuestra percepción.

Si, incluso, una parte de la máquina no funciona correctamente, la máquina no funciona. Por eso, cada uno debe corregir su decena de acuerdo con los consejos de los cabalistas. Si corregimos nuestra conexión, encontraremos la conexión con el Creador. Le pedimos al Creador que nos corrija y vea si nos conectó o no.

Al formar relaciones mutuas y corregir el sistema general, entramos en contacto con el Creador. Siempre debemos acudir a Él y pedirle ayuda. Así, estamos cada vez más conectados con el Creador, ¡y es lo más importante! Lo principal no es nuestra conexión, sino que necesitamos al Creador para que nos conecte, entre nosotros y con Él. ¡Este es el punto!

Al corregir nuestra conexión, esencialmente, revelamos al Creador, descubrimos que la fuerza superior existe y determina todo, que todo depende de ella y que sólo necesitamos pedir. No soy yo mismo, soy lo que esta fuerza superior me dicta. Y mi actitud hacia mis amigos y la actitud de mis amigos hacia mí, tampoco la determino yo ni ellos, sino el Creador.

Así, vemos que sólo el Creador existe en la realidad y no hay nada más que Él.

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 23/dic/20, «Yo habito entre mi propia gente»

Pecado – desviación del avance hacia la meta

La sabiduría de la Cabalá habla sobre el propósito del hombre en este mundo, en esta vida, lo que debemos hacer con nosotros mismos para cumplir el ideal de nuestra existencia. No sabemos cómo vivir. Vemos que existimos sin razón, sin dirección, que deambulamos por el mundo y por la vida.

Cabalá ofrece llenar nuestra vida de propósito, para que al final podamos alcanzar el estado por el que el universo, la creación y nosotros fuimos creados.

Desviarnos de este objetivo se llama “pecado”. Todo depende de cada uno, de su formación y educación, de cómo se percibe a sí mismo y al propósito de la creación, de cuánto sabe y se apropia de ello.

La gente común que no tiene idea de esto, no hace esos cuestionamientos y no piensa en lo que realmente es pecado. Para ellos, pecado es mala conducta, robar, alguna falta, etc. Esto también es cierto, pero el hecho es que no saben si se están formando de forma correcta o no, si se dirigen hacia la meta correcta.

Por eso, es muy importante enseñar a la gente, que todas las acciones humanas sean evaluadas conforme a su avance hacia el propósito de la creación. Este es el punto principal en relación con el cual se mide el pecado o a la inversa, un mandamiento o buen acto.

Si sabemos y entendemos con claridad que así debemos avanzar, con base en la meta misma y dirigiéndonos a ella, ya podemos hablar de acciones que nos lleven lo más pronto, de forma óptima, hacia este objetivo.

Tales acciones se llaman mandamientos porque, desde el punto de vista de la naturaleza, se nos ordena avanzar en esta forma. Así lo descubrimos desde la estructura de todo el universo.

De forma opuesta, las acciones que nos alejan o incluso nos hacen retroceder y distanciarnos de la meta, se conocen como pecados. .

Nuestra meta es entender al Creador que se revela en la medida de nuestra equivalencia de forma con Él. Por lo tanto, cualquiera de nuestras acciones dirigidas hacia la semejanza con Él, se llaman mandamientos, bueno y correcto.

Equivalencia de forma es que adquirimos las cualidades del Creador. Y estamos muy cerca de Él.

Los atributos del Creador son otorgamiento y amor. Y, “ama a tu prójimo como a tí mismo”, es el principal mandamiento de nuestro desarrollo

De Kabtv “Estados espirituales”, 19/nov/18

soñadores

Éramos como soñadores.

La verdad es que el Creador llena el universo. Verdad (“Emet”) está hecha de las letras  “Alef” – “Mem” – “Tav” (“א – מ – ת”), es decir, de las tres fuerzas que existen en la creación. “Alef – א”  es la primera letra del alfabeto, Keter, el Creador. “Tav – ת” es la última letra del alfabeto, Maljut; y “Mem – מ”  está en medio, Bina, que conecta Keter y Maljut.

Hay que entender que la verdad no es lo que nos parece, según nuestra opinión y sensaciones; y está dicho: “Tienen ojos, pero no verán; tienen oídos, pero no escucharán”. Es decir, no sentimos dónde estamos, como si estuviéramos ciegos y sordos, no sentimos el mundo verdadero, avanzamos a tientas.

Pero, es donde se encuentra la corrección. El Creador, a propósito creó este ocultamiento, para que podamos alcanzar la perfección, es decir, a partir del ocultamiento se llega a la revelación, desde la razón, hasta elevarse por encima de la razón, de Maljut Bina, de recepción a otorgamiento.

El hombre cree que siente el mundo exterior, pero de hecho, está encerrado dentro de sí mismo y se siente a sí mismo desde adentro. La realidad está dentro de nosotros. El universo, las galaxias, las estrellas, los planetas y la tierra, con todo lo que existe es “yo”.

Es como si hubiera perdido la conciencia o si estuviera soñando. A veces sueño que camino por algún lugar, haciendo algo como si fuera real; pero cuando me despierto y veo que en la realidad, no es lo que soñaba.

Lo mismo nos pasa cuando la espiritualidad se revela. Entendemos que estábamos en un sueño y ahora despertamos y vemos la realidad verdadera.

Fe por encima de la razón, es entender que la realidad no es lo que actualmente imagino que es. De hecho, estoy dentro del Creador, la fuerza superior que me controla; y el vasto mundo que aparece ante mí, está dentro de mí y debo atraer la fuerza del Creador, para llenar todo mi mundo y poner todo en orden.

El hombre debe hacer su mejor esfuerzo para revelar al Creador que llena el universo; y sólo puede hacerlo en la decena, desaparecer y disolverse en sus amigos, asimilarse en ellos, tanto que sienta que el Creador está detrás de todos sus amigos y espera que lo revele.

Así comienzo a percibir la luz de la fe, es decir, a sentir al Creador. Es lo que se conoce como fe por encima de la razón. La razón fue mi sentido de la realidad previo, vista con mis ojos y escuchada con mis oídos. Pero ahora, comienzo a sentir la realidad más allá de la percepción física y a través de mis amigos, llego a la revelación del Creador, quien llena mi Kli espiritual, las diez Sefirot de mi alma.

De este modo, llegamos a la primera revelación espiritual y seguimos avanzando cada vez más y más.

De la 1a parte de la lección diaria de la Cabalá 9/dic/20 “El trabajo con fe por encima de la razón”

La igualdad es una ley de la natrualeza

La igualdad es un principio básico de la naturaleza

Esforzarse por la igualdad es una característica de la naturaleza: inanimado, vegetal, animal y humana. Todo se esfuerza por lograr igualdad. Así actúa la fuerza común y nos guía hacia la absoluta unidad.

Existimos dentro de este campo, pero necesitamos sentir a la naturaleza, el deseo de recibir placer y la red de nuestras conexiones, junto con el Creador, que se viste en ellas y se revela ahí.

Por lo tanto, la igualdad no puede ser establecida desde arriba. La igualdad es resultado de la corrección, cuando tenemos todos los datos obtenidos de la sensación de una conexión común y las fuerzas actúan entre nosotros. Y sucederá pronto.

Baal HaSulam describe las leyes de la naturaleza en una sociedad corregida cuando las fuerzas de la naturaleza se viste en la materia de este mundo. La Luz llega desde arriba y se viste en todos los deseos, incluso los más materiales. Si bien esto parece no realista, el cabalista ve este futuro claramente y no tiene miedo de hablarnos de ello.

Baal HaSulam, escribe que no se puede llevar a cabo ninguna acción material, hasta que podamos hacerlas en forma interna, espiritual, en el alma, dentro del deseo. Sí puedes hacerlo en tu deseo, puedes actuar con tus manos, pero no al revés. De otro modo, construiremos el comunismo bajo el modelo soviético o los kibbutzim. 

Primero, es necesario educar a la gente en amor por el prójimo como por uno mismo. De acuerdo a los peldaños que alcancemos en las relaciones entre las personas, es posible construir una sociedad que lo apoye. Pero toda la construcción es de dentro hacia afuera.

De la 3a parte de la lección diaria de Cabalá 26/nov/20, “La conexión  del mundo en la última generación”

desarrollo del alma

El alma se desarrolla desde un punto

Vamos a hablar sobre el desarrollo del alma: ¿Qué significa la percepción del mundo espiritual? ¿Quién lo percibe? Precisamente el órgano de percepción que después se llamará el alma. Sin embargo, por ahora no lo tenemos. Únicamente tenemos el deseo de desarrollarlo desde el punto y sentir de lo que habla el Zóhar: Noé, Lea, Elokim, HaVaYa, el arca, la casa, la luz, etc.

Por ahora no entendemos nada de lo anterior, como un bebé recién nacido, como una hoja en blanco. Aún no hay nada allí. Sin embargo, a partir de este momento debe conocer este mundo. Así es como aprende gradualmente a dominar sus órganos de percepción, en la medida de sus posibilidades.

Para nosotros la forma en que se está preparando es imperceptible así como su deseo de  conocerlo todo. Nos parece que está encerrado dentro de sí mismo y por nuestra parte nosotros sólo nos ocupamos de él. Pero más adelante cada día más y más él se irá abriendo ante nosotros y empezará a reaccionar.

En el mundo espiritual nos desarrollamos como se desarrolla el cuerpo de un recién nacido en este mundo. Es allí que se desarrolla el alma desde el punto del deseo que existe en nosotros. Si leemos el libro del Zohar a través de este punto absorberemos distintas impresiones y este punto empezará a desarrollarse y a crecer. Y una vez que haya alcanzado un determinado tamaño empezará a percibir el mundo espiritual.

(Extracto de la lección sobre El Libro del Zóhar correspondiente al 12 de diciembre 2009.)

Misericordia, justicia y paz

Misericordia, justicia y paz

La naturaleza inanimada, plantas y animales, vive de acuerdo a sus instintos naturales. Si hay buenas condiciones externas, se multiplican y si las condiciones empeoran, entran en decadencia.

El hombre, sin embargo, ajusta el entorno a sus necesidades, lo cambia para hacerlo más cómodo. Si las condiciones son malas, él las mejora: lleva agua a lugares donde no hay, enciende fuego para calentarse, incluso inventa un refrigerador. Crea buenas condiciones para sí mismo.

Si el hombre no creara un entorno favorable para vivir, no habría ocho mil millones de personas en la Tierra. En los pasados cien años, la población del mundo se cuadruplicó.

No hay un crecimiento tan rápido de la población en la naturaleza. Pero el hombre se esfuerza por cambiar la naturaleza -la naturaleza inanimada, vegetal y animal que le rodea- para construir un entorno confortable, de acuerdo a sus intereses egoístas.

No hay otra especie así en la naturaleza. Los animales hacen su vida confortable hasta cierto punto, cavan hoyos y almacenan comida para el invierno. Pero a diferencia del hombre, no construyen plantas de electricidad, estaciones de gas, etc., usan sólo la fuerza que recibieron de la naturaleza, sin planear mejorarla ni refinarla para construir un mundo más perfecto. Sólo el hombre puede hacerlo.

Si la humanidad avanza correctamente, si usa los recursos que nos da la naturaleza, podremos deshacernos de nuestros problemas. Con conexión correcta entre la gente, podremos corregir nuestra naturaleza y lograr una vida hermosa.

La humanidad intenta, de forma instintiva, usar cuatro cualidades para construir la sociedad: misericordia, justicia, verdad y paz, pero vemos que el estado actual de la sociedad es el resultado del uso incorrecto de esos principios.

Si aprendemos a usar esos principios -misericordia, justicia y paz- correctamente, podremos recibir todos los beneficios. Esas son las cuatro bases que distinguen al hombre de la bestia y con su ayuda construimos la sociedad humana.

En el mundo inanimado, vegetal y animal, no existe el concepto de “sociedad”. Aún cuando existen comunidades como hormiguero o parvada, con relaciones estrechas, todo funciona con base en el instinto, controlado por la naturaleza.

Pero si el hombre quiere una vida buena, es imposible sin una sociedad adecuada y organizada. Por eso, debemos implementar los cuatro principios: misericordia, justicia, verdad y paz.

La verdad es el principio más certero, el problema es que no lo conocemos. Verdad es el nombre del Creador (Emet): las letras “Alef-Mem-Tav” (א-מ-ת). “Alef” (א) es la primera letra del alfabeto, en la mitad “Mem” (מ) es la cualidad de Bina y la final “Tav” (ת) es la última letra del alfabeto. Así recibimos la verdad, el nombre del Creador. Con esta palabra, esas letras, la fuerza superior creó a toda la creación.

Pero no podemos gobernar a la sociedad humana con la cualidad de verdad. En lugar de la verdad, usamos misericordia, justicia y paz para, de alguna manera, acercarnos a la verdad.

La verdad es otorgamiento total, la naturaleza del Creador. Aun así, dado que no podemos actuar de acuerdo a la cualidad de otorgamiento, llamada verdad, intentamos de alguna manera, acercarnos para no comernos unos a otros. Esos principios auxiliares son llamados misericordia, justicia y paz.

No son principios perfectos, pero en ausencia de opciones, tenemos que seguirlos para mantener una relación más o menos normal entre nosotros.

De la 3a parte de la lección diaria de Cabalá 10/nov/20, Escritos de Baal HaSulam, “Paz en el mundo”