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Shamati 40. Fe en su Rav, ¿cuál es la medida?

Lo escuché en 1943

Se sabe que hay un camino de la derecha y un camino de la izquierda. “Derecha” viene de la palabra (hebrea) “la derecha” y se refiere al versículo: “Y él creyó en el Señor”. El Targum dice “derecha” cuando el Rav le dice al discípulo que tome el camino de la derecha.

La derecha normalmente recibe el nombre de “plenitud”; y la izquierda “incompleto”, pues aún faltan ahí correcciones. En ese estado el discípulo debe creer las palabras de su Rav, quien le indica que camine por la línea de la derecha, llamada “plenitud”.

¿Y qué es esta “plenitud” por la cual debe andar el discípulo? Es que uno debe imaginarse que ya ha sido recompensado con la fe completa en el Creador, y que ya siente en sus órganos que el Creador gobierna al mundo a nivel de “bueno y benefactor”, es decir, que el mundo entero recibe de Él  solamente el bien.

Pero cuando uno se observa a sí mismo, descubre que es pobre y despojado de todo. Es más, al contemplar el mundo, ve que el mundo entero está atormentado, cada cual de acuerdo a su grado.

Uno debería decir al respecto: “Ellos tienen ojos y no ven”. Quiere decir que en la medida en que uno esté bajo el dominio de múltiples autoridades, designadas ellos, no pueden vislumbrar la verdad. ¿A qué se refiere con “múltiples autoridades”? Que uno posee dos deseos: aunque cree que el mundo entero le pertenece al Creador, también cree que algo le pertenece al hombre, que en realidad uno debe anular su propia autoridad frente a la autoridad del Creador, y decir que no desea vivir para sí mismo, y que la única razón por la que desea existir es para satisfacer al Creador. De este modo, anula su propia autoridad por completo, y así pasa a encontrarse bajo el dominio de una sola autoridad: la autoridad del Creador. Solo entonces puede uno vislumbrar la verdad, cómo el Creador gobierna el mundo con la cualidad de bondad y benevolencia.

Pero mientras uno se encuentre bajo el dominio de múltiples autoridades, es decir, mientras todavía posea dos deseos, uno en su mente y otro en su corazón, será incapaz de ver la verdad. En lugar de eso, debe elevarse por encima de la razón y decir “ellos tienen ojos” pero no ven la verdad.

De esto se desprende que, cuando uno se observa a sí mismo y desea saber si en ese momento está pasando por un descenso o un ascenso, tampoco puede saberlo. Quiere decir que uno puede pensar que se encuentra en un estado de descenso, y esto también es incorrecto, porque en ese momento podría encontrarse en un estado de ascenso, esto es, observando su verdadero estado y lo lejos que se encuentra de la sagrada labor. Y de este modo, uno está más cerca de la verdad.

Y podría suceder lo contrario, es decir, que ahora se sienta en un estado de júbilo, cuando de hecho está bajo el dominio de la recepción para sí mismo, lo cual llamamos “descenso”.

Solamente quien ya se encuentre bajo una única autoridad puede discernir y conocer la verdad. Por lo tanto, uno debe confiar en la opinión de su Rav y creer lo que su Rav le dice. Esto significa que uno debe andar como su Rav le indica.

Y aunque uno encuentre todo tipo de argumentos, y vea que haya muchas otras enseñanzas que no vayan de la mano con el punto de vista de su Rav, en cualquier caso, deberá confiar en la opinión de su Rav y decir sobre  aquello que ve en otros libros que no coinciden con la opinión de su Rav, que puesto que se encuentre bajo el dominio de múltiples autoridades, no conseguirá comprender la verdad. Uno no puede ver lo que está escrito en otros libros, la verdad que quieren mostrar.

Es sabido que cuando uno aún no se ha purificado, su Torá se convierte para él en “Poción de la Muerte”.

¿Y por qué dice que “Sin el logro espiritual, su Torá se convierte para él en la Poción de la Muerte”? Esto se debe a que todas las enseñanzas que uno aprende u oye no le traerán el beneficio de ser impartido con el discernimiento de la vida, que es Dvekut (adhesión) con la Vida de las Vidas. Por el contrario, constantemente uno es arrastrado más lejos de la Vida de las Vidas, ya que todo lo que hace solo responde a los requerimientos del cuerpo, lo cual recibe el nombre de “recibir para sí mimo” que, a su vez, es considerado separación.

Esto significa que a través de sus actos, uno se aleja más de la Vida de las Vidas; y esto recibe el nombre de “Poción de la Muerte”, porque le lleva hacia la muerte y no hacia la vida. Significa que uno se aleja aún más del otorgamiento, que es llamado “equivalencia de forma con el Creador”, según la máxima: “Así como Él es Misericordioso, tú has de ser misericordioso”.

También debemos saber que, cuando uno se dedica a la derecha, es el tiempo correcto para extraer la Abundancia superior, porque “lo bendito se adhiere a lo bendito”. En otras palabras, dado que uno se encuentra en un estado de plenitud llamado “bendito”, en ese aspecto se encuentra en equivalencia de forma, pues la señal de plenitud se manifiesta cuando uno está en estado de alegría. De lo contrario, no hay plenitud.

Tal como dijeron nuestros sabios: “La Shejiná (Divinidad) solo permanece mediante el regocijo de la Mitzvá”. Significa que la razón de que uno tenga alegría es la Mitzvá, esto es, el Rav le había ordenado tomar el camino de la derecha.

Resulta que uno observa los mandamientos del Rav, pues se le ha asignado un determinado tiempo para andar por la derecha, y otro determinado tiempo para andar por la izquierda. La izquierda contradice a la derecha, ya que “izquierda” se refiere a cuando uno realiza cálculos para sí mismo y comienza a analizar lo que ha adquirido a través del trabajo de Dios, y ve que es pobre y despojado de todo. Entonces, ¿cómo puede sentirse pleno?

Aun así, uno asciende por encima de la razón debido a la orden del Rav. De esto se desprende que toda la plenitud fue construida mediante “por encima de la razón”, y esto recibe el nombre de “fe”. Este es el sentido de “En todo lugar donde Yo haga recordar Mi Nombre, vendré a ti y te bendeciré”. “En todo lugar” significa que, aunque uno aún no merezca recibir una bendición, de todas formas, “Yo di mi bendición, porque tú creas un lugar, que es un lugar de regocijo, en el cual la Luz superior puede morar”.

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153. El pensamiento es el resultado del deseo

Lo escuché el 7 de Shvat, 18 de enero de 1948, en Tel Aviv

El pensamiento es el resultado del deseo. Una persona reflexiona sobre lo que desea, y no piensa en lo que no desea. Por ejemplo, una persona jamás piensa en el día de su muerte. Por el contrario, siempre tenderá a contemplar su eternidad, ya que esto es lo que desea. Resulta que uno siempre tiende a pensar en aquello que se adapta a su voluntad. Sin embargo, el pensamiento cumple una función particular: intensifica el deseo. El deseo se hunde en su sitio; no tiene el poder de expandirse y de realizar su acción. Aun así, por medio del pensamiento y de la contemplación sobre algún asunto, provoca que el deseo le pida al pensamiento que le provea algún consejo o artimaña para cumplir ese deseo; de este modo el deseo crece, se expande y lleva a cabo su obra.

Resulta que el pensamiento está al servicio del deseo, y el deseo representa el objeto. Ahora, puede haber un objeto grande o pequeño. Un gran objeto tiende a dominar a los más pequeños.

A quien tiene un pequeño objeto y no posee dominio alguno, se le aconseja incrementarlo persistiendo en el pensamiento sobre el deseo, ya que el pensamiento crece en la medida que uno piense en él.

Y de este modo, podemos decir que “él medita en Su ley día y noche”; pues al persistir en ello, alcanza un gran objeto hasta convertirse en el verdadero dominador.

 

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Shamati 39. Y cosieron una hoja de higuera

Lo escuché el 26 de Shavat, 16 de febrero de 1947

La hoja hace referencia a la sombra que esta proyecta al estar sobre la luz, es decir, sobre el sol. Existen dos tipos de sombras: una proviene del lado de Kedushá (Santidad), y la otra, surge como consecuencia del pecado.

Así, vemos que hay dos tipos de ocultamiento de la Luz. Del mismo modo que la sombra oculta al sol en el mundo físico, existe ocultamiento de la Luz superior, llamado “sol”, y que proviene del lado de la Kedushá (Santidad), concretamente como consecuencia de una elección, similar a lo que está escrito acerca de Moisés: “Y Moisés ocultó su rostro, pues temía mirar”.

La sombra aparece como consecuencia del temor, y el temor implica que uno teme recibir la abundancia y no ser capaz de dirigirse con el fin de otorgar. El resultado de esto es que la sombra llega  a raíz de la Kedushá, es decir, porque uno desea estar adherido al Creador.

En otras palabras, Dvekut (adhesión) recibe el nombre de “otorgamiento”; y uno teme no ser capaz de otorgar. Entonces vemos que uno se encuentra adherido a la Kedushá, y esto recibe el nombre de “una sombra que viene del lado de Kedushá”.

También existe una sombra que surge como consecuencia de un pecado. Quiere decir que el ocultamiento llega a uno, no porque no desea recibir sino al contrario, porque uno quiere recibir para recibir. Por esto la Luz parte, ya que toda la diferencia entre Kedushá y Klipá (cáscara) radica en que la Kedushá desea otorgar, mientras que la Klipá solo desea recibir y no otorgar en lo más mínimo. Por eso se considera que esta sombra proviene del lado de la Klipá.

No hay otro modo de salir de ese estado, excepto conforme a lo que está escrito: “y cosieron hoja de higuera y se hicieron cinturones”, que “cinturones” se refiere a las fuerzas del cuerpo que se juntaron en forma de sombra de Kedushá. Significa que, aunque ahora no tengan Luz, dado que la abundancia partió como consecuencia del pecado, aún así se sobreponen a esto sirviendo al Creador por mera fuerza, por encima de la razón, lo cual es llamado “fuerza”.

Está escrito: “Y oyeron la voz del Señor…, y el hombre y su mujer se escondieron”. Es decir, entraron en la sombra. Este es el significado de “y Moisés ocultó su rostro”, esto es que Adam HaRishón (El Primer Hombre) hizo lo mismo que Moisés.

“Y le dijo: ‘¿Dónde estás?’ y él respondió: ‘Oí tu voz en el jardín y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí’“. “Desnudo” significa desprovisto de la Luz superior.

El Creador preguntó la razón por la cual se había adentrado en la sombra, lo cual se denomina “Y me escondí”… porque estaba desnudo”. ¿Se debe a la sombra de Kedushá o a causa del pecado? El Creador le preguntó: “¿Has comido del árbol del cual yo te mandé que no comieras?”, es decir, como consecuencia de un pecado.

Pero cuando la sombra viene por causa de un pecado, recibe el nombre de “imágenes, ídolos y hechiceros”, lo cual es “Dios ha creado e”. Esto se debe a que existen fuerzas en Kedushá para realizar cambios y para enseñar señales y presagios; y también hay fuerzas en la Sitra Ajra. Y este es el motivo por el cual los justos no utilizan estas fuerzas, debido a “estos frente  a los otros”, para no fortalecer a la fuerza de Sitra Ajra y hacer lo que ellos hicieron.

Solo en ocasiones excepcionales el Creador no le da a la Sitra Ajra la misma fuerza que hay en Kedushá. Como el caso de Elías en el Monte Carmel, que dijo: “Contéstame, para que no digan que es hechicería”, es decir, que hay la fuerza para el ocultamiento de la Luz superior.

Por lo tanto, son cinturones que provienen de la hoja de higuera, que resulta del pecado del Árbol del Conocimiento. Estas hojas, es decir, esta sombra que aparece debido al pecado, dado que la causa no es del lado de Kedushá, que ellas escogen estar a la sombra por sí mismas, pero se apropian de la sombra ya que no tienen otro consejo; esto puede servir solo para salir del estado de descenso. No obstante, después el trabajo debe volver a comenzar desde el principio.

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Shamati 173 ¿Por qué decimos «Lejaim»?

Lo escuché durante una comida de Shabat, Parashat Ajaréi-Kedoshim, día 23 del Conteo de Ómer; 7 de mayo de 1949

Él dijo respecto al Lejaim (“por la Vida”); expresión que se dice cuando se bebe vino, nuestros sabios dijeron: “Viento y vida de acuerdo con los sabios y sus discípulos”. Esto,  supuestamente, nos deja perplejos. ¿Por qué es precisamente con respecto a nuestros sabios, y respecto a los ignorantes no?

Resulta que al decir Lejaim se está haciendo referencia a la “vida superior”. Cuando bebemos vino, debemos recordar que el vino alude al vino de la Torá; nos recuerda que debemos atraer la Luz de la Torá, llamada vida. Sin embargo, nuestros sabios denominan a la vida corporal como: “los malvados son llamados muertos en vida”.

Por lo tanto, son justamente nuestros sabios los que pueden decir “vino y vida”. Quiere decir que ellos son los únicos que están calificados para atraer la vida espiritual. En cambio, las personas ignorantes no tienen los medios con los cuales atraerla (y quizás, “de acuerdo con nuestros sabios” signifique “de acuerdo a la opinión de nuestros sabios”. Es decir,  que la vida, lo que ellos denominan “vida” se refiere a la vida espiritual).

Arvut, La garantía mutua

(Continuación del artículo «Matan Torá»)

Todo Israel es responsable el uno por el otro (Sanedrín, 27: 72)

 

17) Esto se refiere a Arvut, la garantía mutua, cuando todo Israel se hizo responsable el uno por el otro, ya que no se les entregó la Torá sin antes preguntarles a cada miembro de Israel, si estaba de acuerdo en recibir el precepto de amor al prójimo en toda su extensión, «Ama a tu prójimo como a ti mismo”, así como está explicado en el párrafo 2 y 3, palabra por palabra. Es decir que cada miembro  de Israel asumirá la responsabilidad de preocuparse y trabajar por cada miembro de la nación y satisfacer todas sus necesidades, no menos que lo que se preocuparía naturalmente por sus propias necesidades.

Después de que toda la nación estuvo unánimemente de acuerdo, dijeron «Lo haremos y escucharemos»; desde aquel momento cada miembro de Israel se hizo responsable de que no le faltara nada a los demás miembros de la nación. Entonces se hicieron merecedores de recibir la Torá, ya que con esta completa responsabilidad, cada miembro de la nación se desprende de toda preocupación personal y entonces puede cumplir el precepto de amar al prójimo como a sí mismo en su máxima potencia y dar todo lo que tiene al que lo necesite, ya que no se preocupa por sus propias necesidades puesto que está completamente seguro que seiscientos mil personas que lo quieren y le son leales se encuentran a su alrededor y están dispuestos a preocuparse por él.

Por lo dicho anteriormente, no estaban preparados para recibir la Torá en la época de Abraham, Itzjak y Iacov, sino después de haber salido de Egipto y de haberse convertido en una sola nación; sólo entonces se hizo realidad el hecho de que cada uno dejó de preocuparse por sus necesidades personales.

Lo que si sucede, es que al estar aún mezclados entre los egipcios, obligatoriamente, una parte de sus necesidades estaban en manos de paganos llenos de amor para sí mismos, por lo tanto esa parte de las necesidades no estaban aseguradas para los miembros de Israel, ya que sus amigos no las podían satisfacer, pues no estaban en sus manos y como ya está comprobado, que mientras la persona esté preocupada por sus propias preocupaciones, no es capaz de cumplir con el precepto de amar al prójimo como a sí mismo.

Por lo tanto la entrega de la Torá tuvo que demorarse hasta que salieran de Egipto y se convirtieran en una nación por sí mismos, es decir, hasta que la satisfacción de todas sus necesidades estuviera en sus propias manos sin depender de los demás. Fue entonces cuando fueron capaces de recibir la garantía (Arvut) de la que hablamos y por lo tanto se les entregó la Torá. Aún después de recibir la Torá, si alguien de Israel los traicionara y volviera al sucio amor propio, sin tener en consideración a los demás, esas necesidades que son puestas en manos de unos pocos, se convertirán en la preocupación de cada uno de Israel.

Esos pocos no se compadecerán y se detendrá el cumplimiento del precepto del amor al prójimo a todo Israel, de tal manera que estos vándalos son los causantes de que los que cumplen con la Torá, permanezcan en la suciedad del amor propio, ya que no se podrán ocupar del cumplimiento del precepto de amar al prójimo como a sí mismo y completar su amor por el prójimo sin la ayuda de estos.

Podemos ver que todo Israel es responsable el uno por el otro, en lo positivo y en lo negativo. Por el lado positivo si cumplen con la garantía mutua, de tal forma que cada uno satisface las necesidades de su compañero, entonces pueden  cumplir con la Torá y las Mitzvot en su totalidad, es decir, complacer a su Creador (Punto 13). Y por el lado negativo, si una parte de la nación no quiere cumplir con la garantía mutua (Arvut) sino que prefieren sumirse en el amor propio, entonces ellos son los causantes de que el resto de la nación permanezca sumida en la suciedad y la bajeza, sin poder encontrar jamás la salida.

18) El Tana (Rabí Shimon Bar Yojai) nos explica  acerca de la garantía mutua (Arvut)  diciéndonos que se asemeja a dos hombres que se encontraban en un bote, cuando uno de ellos comenzó a hacer un agujero en el bote, su amigo le preguntó: ¿Por qué haces ese agujero? Su amigo le respondió ¿Qué te importa?, yo estoy agujereando debajo mío, no debajo de ti, a lo que el otro replicó, tonto, los dos nos hundiremos juntos con el bote.

Por lo tanto comprendemos que debido a que los vándalos, están sumidos en el amor en ellos mismos, con sus actos construyen un alambrado de hierro que evita que los que observan la Torá comiencen a observar la Torá y las Mitzvot como es debido, es decir así como está escrito, ama a tu prójimo como a ti mismo, que es la escalera para alcanzar la adhesión al Creador. Cuánta razón tenía el proverbio que decía: ¡Tonto! Los dos nos hundiremos juntos con el bote.

19) Rabí Eliazar, hijo de Rabí Shimon, se expande aún más en la explicación de la garantía mutua (Arvut), diciendo que no es suficiente que todo Israel sea responsable unos de otros, sino que todo el mundo debe ser responsable el uno por el otro. No es necesario discutirlo, ya que todos están de acuerdo que para comenzar es suficiente una nación que observe la Torá y comience con la corrección del mundo, ya que es imposible empezar con todas las naciones al mismo tiempo, como lo dijeron los maestros, acerca de que el Creador recorrió todas las naciones con la Torá y no la quisieron recibir, es decir, estaban sumidos en la suciedad del amor en sí mismos hasta por la cabeza, algunos ocupados en el adulterio, otros en robar, asesinar etc. A tal punto que era imposible por aquella época hablar con ellos acerca de si estaban dispuestos en abandonar el amor en sí mismos.

Por lo tanto, el Creador no encontró ningún idioma ni nación que fueran merecedoras de recibir la Torá, excepto los hijos de Abraham, Itzjak y Iacov, que recibieron el legado de sus antepasados y como dijeron los maestros:   «Los padres observaban la Torá aún antes de recibirla», refiriéndose a que por lo elevado de sus almas, podían ir por todos los caminos del Creador, en lo que se refiere a la espiritualidad de la Torá, todo esto proveniente de su adhesión al Creador, sin que tengan en cuenta el lado práctico de la Torá, lo cual no tenían posibilidad de cumplir, como está escrito en «Matán Torá«, Punto 16.

Sin lugar a dudas, tanto la pureza física como la elevación espiritual de nuestros santos antepasados, influyeron en sus hijos y en los hijos de sus hijos y fueron así dignos de ese derecho, de esa generación en la que cada uno de los miembros de la nación asumió ese altísimo trabajo y cada uno dijo con entera convicción: «Haremos y escucharemos». Por esto fuimos elegidos, por necesidad, por ser un pueblo con una virtud especial entre todos los pueblos. Y resultó que sólo el pueblo de Israel asumió la garantía mutua (Arvut) necesaria y no los otros pueblos del mundo pues no participaron y esa es la realidad. ¿Cómo podría estar en desacuerdo Rabí Eleazar?

20) Sin embargo la corrección final, se llevará a cabo al hacer partícipe a todo el mundo en los misterios de la labor del Creador, así como está escrito» Y el Señor será Rey sobre toda la tierra: en aquel día el Señor será Uno solo y su Nombre Uno solo» Zacarías, 14:9). Y precisó escribiendo «En ese día» y no antes. Y también dice: «Porque la Tierra estará llena de conocimiento del Señor…y afluirán a Él todas las naciones.

Sin embargo el rol de Israel hacia el mundo, se asemeja al rol de nuestros santos ancestros hacia la nación israelita, es decir, así como el legado que heredamos de nuestros ancestros nos ayudó a evolucionar y a purificarnos hasta que fuimos merecedores de recibir la Torá, que si no hubiera sido porque nuestros padres observaron la Torá antes de recibirla, entonces no nos distinguiríamos del resto de las naciones (Punto 12).

Por lo tanto la nación de Israel tiene el deber a través de la Torá y las Mitzvot de capacitarse y capacitar al mundo hasta que evolucionen lo necesario para asumir el elevado trabajo de amor al prójimo, que es la escalera para llegar al propósito de la creación, que es la de adhesión (Dvekut) con el Creador.

De tal modo que todos y cada uno de los preceptos que el individuo de Israel cumpla, será para complacer al Creador y no para obtener algún beneficio o por amor a sí mismo. Esto tendrá como resultado ayudar a la evolución de los hombres del mundo, pues no se hace de una sola vez, sino por una evolución gradual hasta aumentar de tal manera, que pueda llevar a todos los seres humanos a la purificación deseada. Y esto es lo que los maestros denominan, “inclinar la balanza a favor”, es decir que ha concluido el peso de la purificación deseada y han comparado esto con el peso de la balanza, donde el cambio de equilibrio es llegar al peso deseado.

21) Estas son las palabras que Rabí Eleazar le dijo a Rabí Shimon, que el mundo es juzgado de acuerdo a su mayoría, refiriéndose al rol de la nación de Israel, de capacitar al mundo para una cierta purificación hasta que sean merecedores de asumir la labor del Creador, no menos de lo que fue Israel cuando recibieron la Torá. Esto es lo que los maestros denominan haber conseguido la mayoría de los derechos, y si inclinan la balanza hacia el platillo del deudor, esto es amor a sí mismo.

Por supuesto que si el platillo de la balanza a favor, que es el entendimiento de la calidad del amor al prójimo es mayor que el platillo de las sucias deudas, serán entonces capaces de llegar a un resultado final y decir “Haremos y Escucharemos”, así como dijo Israel, pero si antes de esto, es decir antes de lograr la mayoría de los derechos, vence el platillo del amor por uno mismo, entonces deberemos de aceptar su carga.

Los maestros dijeron: “El que hace una Mitzvá se sentencia así mismo y a todo el mundo a favor”, es decir, que el individuo de Israel que agrega su propia parte al peso final es como aquel que pesa los granos de sésamo y va agregando uno a uno a la balanza hasta que la balanza se inclina. Ciertamente, cada uno toma parte en el acto de pesar y sin la parte de cada uno no se podría llegar  a un resultado final. Lo mismo decimos acerca del acto del individuo de Israel, que pesa a todo el mundo a favor. Esto es porque cuando todo esto termina y se inclina el platillo a favor del mérito, entonces cada uno tiene parte en ese resultado final ya que si no fuera por su acto el resultado no sería completo.

De esto se desprende que Rabí Eleazar no discrepa con el artículo de los maestros, acerca de que todo Israel está en garantía mutua, sin embargo Rabí Eleazar, hijo de Rabi Shimon habla acerca de la corrección de todo el mundo en un futuro y los maestros hablan acerca del presente, donde sólo Israel recibe la Torá.

22) Y Rabí  Eleazar, hijo de Rabí Shimon se basa en la Micrá «Un pecador puede hacer perder mucho» porque ya ha sido demostrado que el sentimiento de admiración que siente el hombre al ocuparse de las Mitzvot entre el hombre y el lugar (Creador) es equivalente al sentimiento de admiración que siente al ocuparse de las Mitzvot entre el hombre y su semejante. El hombre está obligado a cumplir con las Mitzvot en Su nombre (Lishmá) sin ninguna esperanza de realizarlas por amor a sí mismo, es decir que no tiene ni un destello de esperanza de que por su esfuerzo reciba una recompensa, entendiendo que en ese punto máximo, el amor al Creador y el amor a su semejante se unen y se transforman en uno sólo.

Entendemos que él logra de esta manera  progresar en la escalera del amor al prójimo entre todas las personas del mundo; esto es porque ese escalón, del que el individuo es responsable en menor o mayor grado, finalmente se une para que en un futuro la balanza se incline a favor, ya que también su parte se tiene en cuenta y se une al resultado final (alegoría del peso del sésamo).

Aquel que comete una falta, lo que significa que no puede sobreponerse y doblegar el sucio amor por sí mismo, es como si entrara a robar; entendemos así que esta persona se sentencia a sí misma y al mundo entero en contra. Porque al revelar la suciedad del amor a sí mismo, la natural bajeza de la creación vuelve y se refuerza; es como si redujera la cantidad de la balanza que se inclina a favor, como aquel que vuelve y substrae de la balanza el único grano que su amigo dejó allí; es como si elevara el platillo de la deuda y así hace retroceder al mundo; es por esto que se dice que un pecador puede hacer perder mucho ya que por no poder reprimir sus pequeñas pasiones, hace retroceder la espiritualidad del mundo entero.

23) Con lo dicho se aclara lo que se dijo anteriormente (Punto 5), acerca de que la Torá le fue entregada al pueblo de Israel, en cuanto a esto no hay discrepancia, siendo que el propósito de la Creación es de la responsabilidad de todo el género humano: tanto negro como blanco o como amarillo, sin ninguna diferencia.

Sin embargo al haber llegado la naturaleza humana a las profundidades más bajas, como hemos explicado anteriormente, debido a que es dominada por el amor a sí mismo, no hay forma de negociar y explicarles que acepten hacerse responsables aunque solo sea como promesa, salir de las estrechas miras al amplio mundo del amor al prójimo; únicamente el pueblo de Israel aceptó, porque ellos habían estado bajo el yugo de Egipto cuatrocientos años de grandes y terribles sufrimientos.

Nuestros maestros dijeron: «Como la sal endulza la carne, los sufrimientos limpian al hombre de los malos actos cometidos». Es decir, que le traen al cuerpo la purificación; además tenían en su haber el legado de la pureza de sus antepasados (ver Punto 16); esto es lo importante, así como lo atestiguan algunos versículos de la Torá.

Los dos prólogos anteriores nos permiten comprender el porqué fueron escrito en singular; «Y acampó Israel ante la montaña» y según nuestros maestros significa, como un solo hombre con un solo corazón, pues cada uno de los miembros de la nación se desprendió por completo del amor por sí mismo y su único interés fue el de servir a su compañero, como hemos visto anteriormente (Punto 16) sobre el significado de la Mitzva, “Ama a tu prójimo  como a ti mismo”, que todos los individuos en la nación se unieron como un corazón y un hombre, pues solo entonces fueron merecedores de la Torá.

24) Por lo tanto, sin otra alternativa, le fue entregada la Torá al pueblo de Israel, raza de Abraham, Itzjak y Iacov, ya que era inconcebible que algún extraño participara en esto. Debido a lo cual la nación de Israel fue construida como una especie de pasadizo y a través de ella fluirán las chispas de la pureza hacia el género humano del mundo entero.

De tal forma, que esas chispas se multiplicarán día a día de manera inimaginable, hasta que alcancen la cantidad deseada y evolucionen de tal manera que sean capaces de comprender la tranquilidad y la paz impregnadas en la semilla del amor al prójimo, ya que entonces comprenderán que deben de inclinar el platillo a favor, para poder así ponerse a Su disposición, bajo Su bendita carga y el platillo de la falta desaparecerá de la faz de la tierra.

25) Ahora sólo nos queda completar lo que aclaramos (Punto 16), acerca de que la Torá no les fue entregada a los antepasados porque el precepto de «Ama a tu prójimo como a ti mismo» que es el eje de la Torá sobre el que giran las Mitzvot y para esclarecer esto debemos comprender que no es merecedora de existir solo para ser observada por un individuo, sino a través de la aceptación de la nación entera.

Es por esto que todo duró hasta la salida de Egipto; solo entonces fueron merecedores de observarla y se les preguntó si cada uno de los miembros de la nación estaba de acuerdo en cumplir con ese precepto y sólo después de aceptar, les fue entregada la Torá, aunque aún es necesario aclarar: ¿Dónde encontramos en la Torá que les fue hecha esta pregunta a los hijos de Israel y que ellos aceptaron cumplir con el precepto antes de recibir la Torá?

26) Es necesario comprender, que todo esto le es revelado a todo entendido, en esa invitación que envió el Creador a Israel a través de Moisés nuestro maestro, aún antes de recibir la Torá, como está escrito (Éxodo, 19:5) “’Ahora, pues, si de veras escucháis Mi Voz y guardáis Mi pacto, vosotros seréis Mi tesoro personal entre todos los pueblos, porque Mía es toda la tierra; y  seréis para Mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel’. Fue pues Moshé y convocó a los ancianos del pueblo y les expuso todas estas palabras que el Señor le había mandado. Entonces todo el pueblo respondió a una, diciendo: ‘Nosotros haremos todo cuanto ha dicho el Señor’. Y Moshé llevó al Señor las palabras del pueblo».

De acuerdo a esto, las palabras no concuerdan, ya que el sentido común nos dice que si una persona le pide a su amigo que le haga un trabajo y espera que su amigo acepte, debe explicarle en qué consiste el trabajo y debe acordar cuanto pagará, sólo entonces podrá su amigo decidir si acepta o no el trabajo.

Pero en este caso, aparentemente no encontramos un ejemplo del trabajo ni el pago por el mismo, ya que dice: ’Ahora, pues, si de veras escucháis Mi Voz y guardáis Mi pacto’, y no nos explica nada acerca de la Voz ni en qué consiste el pacto y luego añade, ‘Vosotros seréis Mi tesoro (*) personal entre todos los pueblos, porque Mía es toda la tierra’. De lo dicho no podemos saber si Él nos ordena que nos esforcemos en ser el pueblo elegido entre todos los pueblos o es una promesa en nuestro beneficio.

También debemos comprender lo relacionado a «Porque Mía es toda la tierra’. Las tres traducciones: la de Unkalos, la de Yonatan Ben Uziel y la de Yerushalmi, y todos los intérpretes, RaShi, RamBan y demás, tratan de corregir el significado literal y Even Ezra dice, en nombre de Rabi Marinos, que la palabra «porque» significa «aunque» y lo interpreta de la siguiente manera, «Vosotros seréis Mi propiedad personal entre todos los pueblos, aunque Mía es toda la tierra». Even Ezra se inclina a estar de acuerdo con esto, pero esa interpretación no coincide con la de nuestros maestros, que dijeron que «porque» es utilizable de cuatro formas: «o», «no sea que», «eso» «pero».

Él aún agrega otra quinta forma  “aunque» e interpreta así el final de la frase: “Y seréis para Mí un reino de sacerdotes y una nación santa». Sin embargo tampoco de este contexto se puede probar si es un precepto y una obligación forzada o una promesa beneficiosa. Tampoco las palabras «reino de sacerdotes» no tienen explicación ni se repiten en las Sagradas Escrituras.

Debemos enfocarnos principalmente en examinar las palabras «reino de sacerdotes» y «nación santa» pues el significado de sacerdocio y santidad significan lo mismo y es obvio que un reino donde todos son sacerdotes es una nación santa es decir que las palabras «nación santa» está de más.

27) Sin embargo, por las aclaraciones del artículo hechas hasta el momento aprendemos que el verdadero significado de lo escrito debe ser visto como el rol ejemplar, merecedor de ser interpretado, negociado y aceptado, es decir, que Él les ofrece la forma y el contenido que se encuentra en servir la Torá y observar las Mitzvot y una digna recompensa.

Ya que la forma de servir a la Torá y cumplir con las Mitzvot está expresada en las palabras, «Y seréis para Mí un reino de sacerdotes», ya que reino de sacerdotes significa, que todos, desde el joven hasta el anciano son como sacerdotes. De la misma manera en que los sacerdotes no tienen posesiones materiales en la tierra, ya que el Creador es su posesión, así toda la nación se organizará de manera tal que estará dedicada por completo para servir al Creador. Y nadie tendrá que ocuparse de nada más que de observar los preceptos del Creador y de satisfacer las necesidades del prójimo para que no le falte nada, de manera tal que ninguna persona necesitará preocuparse por sus propias necesidades.

De Esta manera, hasta los trabajos cotidianos como la siembra y la cosecha, se consideran como los sacrificios que los sacerdotes realizaban en el Gran Templo. ¿De qué manera pueden ser diferentes si mi intención al llevar a cabo la Mitzva positiva (**) es servir al Creador? ¿O si cumplo con el precepto de ama a tu prójimo como a ti mismo? Resulta que el que cosecha su campo con el fin de alimentar a sus compañeros, es como el que ofrenda un sacrificio al Creador. Además parece que el precepto «Ama al prójimo como a ti mismo» es más importante que el que hace el sacrificio, como hemos demostrado antes (Puntos 14, 15).

De hecho, este no es el final de la misma, debido a que toda la Torá y las Mitzvot les fueron dadas con el único propósito de purificar a Israel, que es la purificación del cuerpo (ver punto 12) tras lo cual se le concederá la verdadera recompensa, que es la adhesión a Él, lo cual es el propósito de la creación (artículo 15) y la recompensa se expresa en las palabras» una nación santa» y a través de la adhesión a Él nos santificamos, como está escrito «Sed santos, porque yo, el Señor, tu Dios, soy santo».

Y ves que las palabras «Reino de sacerdotes» expresan todo tipo de obra que gire por sobre, «Ama al prójimo como a ti mismo», es decir, un reino formado sólo por sacerdotes, que el Creador es su posesión y no tienen ninguna posesión material propia y obligatoriamente debemos admitir que esta es la única definición a través del cual podemos entender estas palabras

«Un reino de sacerdotes». Ya que no se puede interpretar lo que se refiere a los sacrificios en el altar, y no se puede decir esto de toda la nación porque ¿quiénes son los que tienen que hacer los sacrificios?

Además con respecto a tomar regalos del sacerdocio, ¿quiénes serían los que lo dan? Y también, para interpretar la santidad de los sacerdotes, ya se ha dicho «Una nación santa»; lo que sucede es que obligatoriamente el significado de esto es sólo que el Creador es su posesión, que carecen de toda posesión material, es decir que el precepto de «Ama al prójimo como a ti mismo», abarca toda la Torá. Y las palabras «Una nación santa» expresan la recompensa completa, que es la adhesión (Dvekut)  a Él.

28) Ahora se comprenden perfectamente las palabras, ’Ahora, pues, si de veras escucháis Mi Voz y guardáis Mi pacto’,  significa, hacer un pacto por lo que estoy diciendo aquí, es decir, ‘Vosotros seréis Mi tesoro personal entre todos los pueblos’, lo que significa que ustedes serán mi tesoro y las chispas de la pureza pasarán a través de ustedes a todos los pueblos y naciones del mundo, ya que las naciones del mundo aún no están preparadas para ello, por lo tanto, necesito de una nación para empezar con ella, para que sea como un remedio para todas las naciones. Y finaliza diciendo, “Porque Mía es toda la tierra», lo que significa que todos los pueblos de la tierra me pertenecen a Mi y están destinados a adherirse a Mi (Artículo 20).

Pero ahora, mientras todavía son incapaces de llevar a cabo esta tarea, es que necesito al pueblo virtuoso y si ustedes aceptan esto, es decir, de ser el remedio para todos los pueblos, yo les ordeno que sean para Mí un «Reino de sacerdotes» que es el amor al prójimo en todo su sentido, es decir, amar al prójimo como a ti mismo, que es el eje por donde gira toda la Torá y las Mitzvot. Y una «nación santa» es la recompensa final de adhesión (Dvekut)  a Él, que incluye todas las recompensas que pueden ser concebidas.

Estas son las palabras de nuestros maestros al esclarecer la parte final, ‘Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel’, precisando «Estas son las palabras», ni más ni menos. Esto desconcierta, pues ¿cómo se puede decir que Moisés agregue o reduzca las palabras del Creador, hasta el punto que el Creador tuvo que advertirle al respecto? Y no encontramos algo semejante en toda la Torá, por el contrario, la Torá dice de él, «Él es de toda confianza en Mi casa».

29) Ahora podemos comprender completamente lo relativo a las características  del trabajo como se explica en las palabras «un reino de sacerdotes», que es la definición final de «Ama al prójimo como a ti mismo»; es  lo que llevó a Moisés a contenerse y abstenerse de revelar la obra en su totalidad, no fuese que Israel no quisiera desprenderse de todos los bienes materiales y de ofrecer al Creador toda su fortuna, según lo escrito «un reino de sacerdotes».

Parecido a lo escrito por el Rambam acerca de que a, las mujeres y a los niños no se les debe revelar la esclavitud limpia que se debe cumplir para no recibir recompensa alguna, y esperar hasta que crezcan y se conviertan en personas inteligentes y tengan el valor para ejecutarlo. Por lo tanto el Creador les advirtió «no menos» sino que les propuso la verdadera naturaleza de la obra en toda su sublimidad, expresada en las palabras «un reino de sacerdotes».

Y con respecto a la recompensa explícita en las palabras «una nación santa» le fue posible a Moisés contemplar la interpretación y ampliar la información acerca de lo agradable y de la sutileza sublime que lleva encerrada la adhesión a Él para persuadirlos de aceptar esta enorme extensión, desprenderse por completo de cualquier posesión mundana, como lo hacen los sacerdotes. Por lo tanto se le advirtió «no más», callar y no explicar lo referente a la recompensa incluida en las palabras «una nación santa».

La razón de ello es, que si les revelaba las cosas maravillosas que se encuentran en la esencia de la recompensa, seguramente se confundirían y asumirían servirlo con el fin de obtener la mejor recompensa para ellos. Esto se consideraría  trabajar para sí mismos, por amor a sí mismos, que es como falsificar el propósito (artículo13).

Así vemos que con respecto a la forma de la obra expresada en las palabras «un reino de sacerdotes» se le dijo «no menos»  y acerca del misterio de la recompensa expresado en las palabras «una nación santa» se le dijo » no más» (Punto 13).

(*) Nota del Traductor: El texto bíblico en hebreo emplea la palabra Segula, que de hecho significa remedio, o poder,  pero que aquí en el texto se traduce como ‘Tesoro”.

(**) Una Mitzva para realizar una acción.

Construyendo la sociedad futura

1. Construyendo la Sociedad Futura
2. La Necesidad Absoluta de Aceptar el Trabajo de Dios
3. Principios de la Sociedad Futura
4. Sumario
1. Construyendo la Sociedad Futura

Hay una alegoría acerca de amigos que están perdidos en el desierto, hambrientos y sedientos. Uno de ellos ha encontrado un asentamiento colmado abundantemente con todos los placeres. Recordó a sus pobres hermanos, pero hacía mucho que se había apartado de ellos y no sabía dónde se encontraban. ¿Qué hizo? Comenzó a tocar muy fuertemente el cuerno; quizá sus pobres y hambrientos amigos oirían su voz, se aproximarían y vendrían a ese abundante asentamiento colmado de placeres.

Así está la cuestión ante nosotros: nos hemos perdido en un terrible desierto junto con toda la humanidad, y ahora hemos encontrado un gran y abundante tesoro, en otras palabras, los libros de Cabalá en el tesoro. Ellos colman nuestras almas anhelantes y nos colma abundantemente con exuberancia y armonía; estamos saciados y hay más.

Sin embargo el recuerdo de nuestros amigos que se fueron sin esperanza al terrible desierto permanece profundamente dentro de nuestros corazones. La distancia es grande, y las palabras no pueden cruzarla. Por esa razón hemos construido este cuerno, para tocarlo fuertemente para que nuestros hermanos puedan escuchar y acercarse y ser tan felices como nosotros.

Sepan, hermanos nuestros, – nuestra carne – que la esencia de la sabiduría de la Cabalá consiste en el conocimiento de cómo descendió el mundo desde su elevado y celestial lugar, hasta nuestro innoble estado. Esta realidad era necesaria, dado que «el fin de una materia está en el primer pensamiento», y Su pensamiento actúa instantáneamente, dado que Él no necesita herramientas prácticas como nosotros. De este modo, fuimos engendrados en el Infinito en total perfección desde el comienzo, y vinimos a este mundo (es decir: en el pensamiento del Creador de hacer el bien a Sus criaturas).

Por lo tanto es muy fácil hallar todas las correcciones futuras destinadas a venir de los mundos perfectos que nos precedieron dentro de la Sabiduría de la Cabalá. A través de ella sabemos cómo corregir nuestro rumbo de aquí en adelante. El mérito del hombre sobre las bestias es que el espíritu de las bestias desciende, lo que significa que sólo ve desde su futuro, sin el intelecto y la sabiduría para hacer memoria y de este modo corregir el futuro.

El mérito del hombre sobre las bestias, es que el espíritu del hombre asciende hacia el pasado. El hombre contempla el pasado como uno se mira en el espejo y ve sus propias imperfecciones para así corregirlas. Del mismo modo, la mente ve lo que pasó y corrige su conducta futura.

Por consiguiente, las bestias no evolucionan; están fijas, en el mismo estado en que fueron creadas, dado que no poseen, como el hombre, el espejo a través del cual ver cómo corregir las cosas y evolucionar gradualmente. El hombre se desarrolla día tras día hasta que se afiance y perciba su mérito. Pero todo esto se refiere a las vías naturales y superficiales, es decir la naturaleza de nuestra realidad circundante, la comida y los asuntos de este mundo. Para esto, la mente natural es totalmente suficiente.

Sin embargo, internamente, en nuestra personalidad, a pesar de que algo evolucionamos, evolucionamos y mejoramos al ser empujados desde atrás a través del sufrimiento y derramamiento de sangre. Esto es así porque no tenemos ningún artificio a través del cual obtener un espejo para mirar dentro del hombre, como lo tuvieron en las generaciones pasadas.

Esto es así aún más con respecto al interior de las almas y de los mundos, y cómo llegaron a la tan terrible ruina de hoy en día; la destrucción es tan grande que no tenemos ninguna seguridad en nuestras vidas. Seremos objeto de todo tipo de masacres y muerte en el futuro cercano, y todos admiten que no tienen ninguna recomendación para evitarlas.

Imaginen, por ejemplo, que hoy fuera encontrado un libro histórico que les reseñe las últimas generaciones, que estarán diez mil años a partir de ahora, que describa el comportamiento de los individuos y la sociedad. Nuestros líderes buscarían cualquier recomendación para organizar la vida aquí en consecuencia, y llegaríamos a «no hay privilegios ni lamentos en nuestras calles». Cesarían la corrupción y el sufrimiento terrible, y todo llegaría pacíficamente a su lugar.

Ahora, distinguidos lectores, este libro se encuentra ante ustedes en un armario. El mismo enuncia explícitamente toda la sabiduría del arte de gobernar y el comportamiento en la vida privada y pública que existirá en el final de los días. Este es el libro de la Cabalá, donde se establecen los mundos corregidos. Ellos surgen perfectos, como se menciona más arriba, la perfección surge primero del Creador, luego la corregimos y llegamos a la perfección completa y permanente en el Mundo Superior.

Esto se origina en el Creador como «el fin de una acción se encuentra en el inicio del pensamiento». Debido a que desde lo completo no se expande inmediatamente lo incompleto, sino de manera progresiva, y dado que no hay ausencia en lo espiritual, todo persiste y se describe en la sabiduría de la Cabalá en su forma e imagen perfecta, en particular y en general.

Abran estos libros y encontrarán todos los buenos comportamientos que aparecerán y el final de los días, y encontrarás dentro de ellos la buena lección a través de la cual ordenar los asuntos de este mundo también hoy. Nosotros podemos examinar la historia y a través de ello corregir el futuro.

Yo he visto todo eso, y ya no puedo restringirme. He resuelto revelar las conductas de la corrección de nuestro futuro concreto que he hallado a través de la observación y la lectura de estos libros. He decidido salir a la gente del mundo con este cuerno (shofar) y creo y estimo que esto bastará para reunir a todos los que sean dignos de comenzar a estudiar e investigar en estos libros. De este modo se someterán a ellos mismos y a todo el mundo a una escala de mérito.

2. La Necesidad Absoluta de Aceptar el Trabajo de Dios

Ya hemos expresado que la naturaleza necesita que la especie humana lleve una vida social. Esto es simple. Sin embargo, debemos examinar los preceptos que la naturaleza nos obliga a seguir como resultado de ese estado, es decir de llevar una vida social.

Hablando en general, hay sólo dos preceptos de los cuales debemos ocuparnos en la sociedad. Estos pueden ser definidos por los nombres «recepción y otorgamiento». Esto significa que cada miembro está obligado por la naturaleza a recibir sus necesidades de la sociedad, y también beneficiar a la sociedad por medio de su trabajo. Si uno quebranta cualquiera de estos dos preceptos, uno debe ser castigado sin compasión.

El precepto de recepción requiere sólo una pequeña consideración ya que el castigo para él se da instantáneamente. De este modo nunca lo desatenderemos. Sin embargo, el castigo para el segundo precepto, el de otorgamiento a la sociedad, no se recoge instantáneamente, sino que nos llega indirectamente.

En consecuencia, este precepto no se observa como debiera, y por ello, la humanidad se está friendo en una terrible sartén, y el hambre, la ruina y sus resultados no han terminado hasta ahora. Es asombroso que la naturaleza, como un juez competente, nos castigue al mismo tiempo que considera nuestro desarrollo. Después de todo, vemos cómo junto con la evolución de la humanidad, el dolor y el sufrimiento provistos para nuestro sustento y bienestar se incrementan.

De este modo tienen ante ustedes una base científica empírica que demuestra que estamos controlados por Su guía a observar el precepto de otorgamiento sobre nuestros semejantes con nuestro corazón y nuestra alma con absoluta precisión. Ni un solo miembro entre nosotros deberá trabajar en menor medida de la necesaria para el éxito de la sociedad y su felicidad.

Mientras seamos perezosos en observarlo en su totalidad, la naturaleza continuará castigándonos y desquitándose en contra nuestra. Además de la golpiza con la que estamos afectados en este tiempo, debemos también tomar en consideración la espada vívidamente desenvainada del futuro. Debemos elaborar la conclusión correcta, es decir que la naturaleza finalmente nos vencerá, y seremos obligados a observar Sus preceptos en la máxima medida requerida de nosotros.

Un adversario aún podría alegar que de este modo he demostrado únicamente que uno debe servir a su semejante, ¿pero dónde está la prueba práctica de que uno debe observar este precepto en beneficio del Creador? De hecho, la historia misma se ha preocupado en nuestro favor, y preparó para nosotros un hecho implacable, suficiente para una evaluación completa y conclusiones incuestionables.

Todos nosotros podemos ver cómo una sociedad tan grande como el Estado de Rusia, con sus cientos de millones y un territorio que supera el de toda Europa, con una posesión casi inigualable de materias primas, ha consentido conducir una vida comunal, y ha abolido efectivamente la propiedad privada. Cada uno de ellos no tiene otra inquietud más que el bienestar de la sociedad, y han adquirido en apariencia la virtud de otorgamiento hacia sus semejantes en todo sentido, tanto como la mente humana puede alcanzar.

Sin embargo, ve y observa en qué se han convertido: donde debieran haber progresado y superado a los países capitalistas, han descendido incluso más abajo. Por ahora, son incapaces de beneficiar la vida de los trabajadores incluso un poco más que en los países capitalistas. Además, no pueden ni siquiera asegurar el pan diario y cubrir sus cuerpos. De hecho, esta es una verdad desconcertante, a juzgar por la riqueza de este país y la multitud de habitantes, uno asume que no tendrían que haber llegado a eso.
Sin embargo, hay un pecado que esta nación ha cometido que el Creador no perdonará: todo este precioso y sublime trabajo de otorgamiento a nuestros semejantes que habían comenzado a perseguir debería haber sido en beneficio del Creador, no en beneficio de la humanidad. De este modo, debido a que no lo hicieron en Su nombre, les fue negado su derecho a existir por la naturaleza misma.

Imaginen si cada persona en esta sociedad estuviera tan ansiosa de observar el precepto del Creador en toda la extensión de las palabras, «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, y con toda tu fuerza.» Imaginen también hasta que extremo cada uno estaría atento y preparado para satisfacer las necesidades y deseos de sus amigos en la plena medida impresa en los humanos de satisfacer sus propios deseos, como dice, «Ama a tu prójimo como a ti mismo».

Si el Creador había tenido el propósito de que cada trabajador trabajara en su trabajo por el bien común, y si el trabajador contara con adherirse al Creador, al origen de toda la verdad, bondad, afabilidad y mansedumbre a través de este trabajo para la sociedad, no cabe ninguna duda que en pocos años habrían sobrepasado en riqueza a todas las naciones del mundo juntas. Hubieran sido capaces de utilizar las materias primas que se encuentran en su rico suelo y serían realmente un ejemplo para todas las naciones; serían considerados benditos por el Creador.

Sin embargo, cuando todo el trabajo de otorgamiento a nuestros semejantes está basado únicamente en el bienestar de la sociedad, es una base tambaleante, ¿para quién y qué haría que uno se esforzara por el colectivo? Es imposible esperar que cualquier fuerza inspiradora provenga alguna vez de un principio tan seco y carente de vida. Esto es verdad para los individuos evolucionados, y aún más para la gente no desarrollada.

De este modo no enfrentamos con la pregunta: ¿Dónde tomaría el granjero o el trabajador la fuerza inspiradora que lo impulse a trabajar, cuando la medida de nuestro pan diario no se incrementará o disminuirá al consumir nuestra energía, y ninguna recompensa y pago nos enfrenta? (Fuerza inspiradora: una fuerza, propósito. Es la fuerza que opera y pone cualquier cuerpo en movimiento y le proporciona su cuota de energía para el trabajo como el combustible hace en una máquina.)

Es sabido por los científicos naturalistas que uno no hará ni siquiera el más pequeño movimiento sin una fuerza motivadora, es decir sin beneficiarse en algo. Por ejemplo, cuando uno mueve su mano de la silla a la mesa, es sólo porque piensa que obtendrá mayor placer dejando su mano sobre la mesa. Si no hubiera pensado así, habría dejado su mano sobre la silla inmóvil por el resto de su vida; tanto más en lo que se refiere a mayores esfuerzos.

Si usted dice que este asunto puede resolverse colocando supervisores sobre los trabajadores, castigar al haragán quitándole su pan diario, entonces yo pregunto: «Dígame, ¿dónde encontrarían los supervisores mismos la fuerza motivadora para trabajar?» Estar parado inmóvil vigilando a la gente y motivándola para trabajar también es un gran esfuerzo, ¡quizá más que el trabajo mismo! De este modo, parece como si uno quisiera poner una máquina en funcionamiento sin combustible.

Por lo tanto, están condenados naturalmente al fracaso. Las leyes de la naturaleza los castigarán debido a que no se adaptan para observar sus mandamientos, es decir realizar estos actos de otorgamiento hacia su semejante para beneficio del Creador, observarlo y a través de eso alcanzar el propósito de la creación, es decir la adhesión con Él.

Se ha explicado que esta adhesión viene al trabajador como un placer cada vez más abundante, en la medida deseada para el ascenso en el reconocimiento de Su verdad. Esto se desarrolla hasta que uno adquiere la gran exquisitez implícita en las palabras, «ni ojo alguno ha visto un Dios además de Ti».

Imaginen que el trabajador y el granjero tuvieran este propósito ante sus ojos mientras trabajan para la felicidad de la sociedad. No necesitarían supervisores por encima de ellos en absoluto, dado que tendrían una fuerza inspiradora realmente suficiente para hacer grandes esfuerzos, suficientes para elevar a la sociedad a una exaltación sublime.

Al mismo tiempo es verdad que comprender la cuestión de manera tal requiere gran cuidado y un orden confiable, también es sencillo ver que no tienen ningún derecho de existir desde la perspectiva de la obstinada e inflexible naturaleza. Esto es lo que quise demostrar aquí.

De este modo, he mostrado que desde la perspectiva del intelecto empírico, y a través de la historia real que se revela ante nuestros ojos, no hay ningún remedio en absoluto para la humanidad excepto el tomar sobre sí el mandamiento de la providencia, es decir el otorgamiento a nuestro semejante para ofrecer satisfacción al Creador.

Lo anterior debe ser hecho en el espíritu de dos frases: «Ama a tu prójimo como a ti mismo», el atributo del trabajo mismo. Esto significa que el esfuerzo de otorgar a nuestro prójimo para el bien de la sociedad no debe ser menor que la cantidad marcada en uno para cuidar de sus propias necesidades. Es más, uno debe colocar las necesidades de los demás por encima de las propias.

La segunda frase es: «Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza.» Este es el propósito que uno debe tener ante sus ojos mientras trabaja para su amigo. Esto significa que uno funciona y se esfuerza sólo para ser apreciado por el Creador, como dice, y harán Su voluntad.

«Si estáis dispuestos y sois obedientes, comeréis el bien de la tierra», ya que los pobres dejarán de serlo, y los torturados y explotados no estarán más sobre la tierra; la alegría de cada persona se elevará cada vez más en grado y medida.

Sin embargo, si aún rechazas y no deseas avenirte al pacto del trabajo del Creador en su máxima medida, como se ha explicado, entonces la naturaleza y sus leyes están preparadas para tomar venganza. No nos pasará por alto, como hemos puesto en evidencia, hasta que nos derrote y aceptemos su gobierno en lo que nos dice.

De esta manera, les he presentado una investigación práctica científica basada en la inteligencia crítica experimental, acerca de la necesidad de que toda la gente tome a su cargo el trabajo del Creador con todo su corazón y con toda su alma y fuerza.

3. Principios de la Futura Sociedad

1. El comunismo es un ideal, es decir que es moral. El propósito «trabajar de acuerdo a su capacidad y recibir de acuerdo a su necesidad» da testimonio de ello.

2. Cada moral debe tener una base que la haga necesaria; la educación y la opinión pública son bases muy imperfectas, y la prueba de ello es Hitler.

3. Dado que cualquier concepto de la mayoría tiene asegurado su triunfo, es innecesario decir que la puesta en práctica del comunismo corregido es por la mayoría del público. De este modo, ellos deben establecer el nivel moral de la mayoría del público que necesite y garantice que el comunismo corregido nunca será corrompido. El ideal predeterminado en los humanos es insuficiente, dado que muy pocos lo poseen, y son insignificantes comparados con la mayoría del público.

4. La religión es la única base segura para elevar el nivel del colectivo al nivel moral de «trabajar de acuerdo a su capacidad y recibir de acuerdo a su necesidad».

5. El comunismo debe alejarse del concepto, «Lo que es mío es mío y lo que es tuyo es tuyo», el cual es una ley sodomita, hacia el concepto, «Lo que es mío es tuyo y lo que es tuyo es tuyo», es decir altruismo absoluto. Cuando la mayoría del público acepte esta ley de hecho, será el tiempo de «trabajar de acuerdo a la capacidad y recibir de acuerdo a la necesidad». El vínculo debe ser que cada uno trabajaría como un trabajador contratado. Por lo tanto, hasta que la mayoría de la gente no esté dispuesta para otorgar a sus semejantes, el régimen comunista altruista no debe ser establecido.

6. Está prohibido nacionalizar la propiedad antes que el público alcance este nivel moral. El colectivo no tendrá incentivo para trabajar antes de que haya un factor moral confiable en el público.

7. Si nos está prohibido explotar a nuestros semejantes, ¿por qué debe permitírsele a una nación explotar a sus naciones aliadas? ¿Qué ocupación justifica que una nación disfrute de la tierra más que las otras naciones? Por consiguiente, debe ser fundado el comunismo internacional.

Así como hay individuos que han sido privilegiados por la perseverancia, oportunidad o herencia de sus antepasados por una participación mayor que los negligentes, exactamente así es entre las naciones. Por lo tanto, ¿por qué la guerra sobre los individuos debe ser más grande que contra las naciones?

En otras palabras, ¿qué privilegio y derecho de posesión de las materias primas de la tierra tiene una nación sobre las otras? ¿Quién estableció las leyes de ocupación, especialmente las que se han obtenido por la fuerza de las bayonetas y espadas? ¿Por qué una nación debe explotar a otra si esto es injusto para cada individuo?

Como conclusión, así como es justo anular la propiedad privada, también es justo para todas las naciones, dado que sólo entonces habrá paz sobre la tierra. Consideren esto: si la posesión y la ley de herencia no concede derechos de propiedad al individuo, ¿por qué debe serle concedido a toda una nación? Además, así como debe haber una división justa entre los miembros de una nación, así también debe haber una división igual internacionalmente en materias primas, medios de producción y la propiedad acumulada de todas las naciones.

No debe haber ninguna diferencia entre blancos y negros, civilizados y primitivos, exactamente como entre los individuos de la misma nación. No debe haber discriminación alguna entre los individuos, una nación, o todas las naciones del mundo. Mientras haya diferencias, la guerra no terminará.

8. El mundo entero es una familia. La estructura del comunismo de acuerdo a la Torá debe finalmente abarcar a todo el mundo con un nivel de vida igual para todos. Sin embargo, el proceso real es gradual. Cada nación en la que la mayoría acepta estos elementos básicos de un modo práctico, y que ya han crecido para otorgar a sus semejantes y tengan una causa firme como incentivo, pueden entrar en la estructura del comunismo internacional inmediatamente.

Todas las naciones que ya hayan ingresado a la estructura del comunismo internacional tendrán los mismos niveles de vidas. El excedente de riqueza o una nación diligente mejorará el nivel de vidas de los que fracasen o las naciones pobres en materias primas y medios de producción.

9. La forma religiosa y económica que garantiza el comunismo será una para todas las naciones. Esto significa que la forma religiosa de todas las naciones debe primero obligar a sus miembros a otorgar a sus semejantes en la forma de «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». El propósito es que el talentoso y el afortunado no disfrutarán más de la sociedad que los miembros atrasados. Esta será la religión colectiva para todas las naciones que pertenezcan a la estructura del comunismo, excluyendo las formas religiosas que no tenga que ver con la vida económica.

En otras cuestiones de comportamiento, cada uno tendrá su propia forma, la cual no debe ser cambiada. En otras palabras: excepto por la cuestión «Amarás a tu prójimo como a ti mismo», cada nación puede seguir su propia religión y tradición, y uno no debe interferir con la otra.

10. Las leyes de la religión colectiva, iguales para todos, son:

A. Uno debe trabajar para el bienestar de la gente tanto como pueda e incluso más si es necesario, hasta que no haya una sola persona con hambre o sed en todo el mundo.

B. Uno puede ser diligente, pero ninguna persona deberá disfrutar de la sociedad que el atrasado. Habrá un nivel de vida igual para todas las almas.

C. Aunque haya religión, los símbolos honoríficos deben impartirse de acuerdo a la religión; con cuantos más beneficios uno contribuya a la sociedad, más alta será la condecoración que reciba.

D. El abstenerse de trabajar diligentemente en beneficio de la sociedad motivará un castigo de acuerdo a las leyes de la sociedad.

E. Todos y cada uno está obligado al trabajo de elevar constantemente el nivel de vida de la sociedad mundial, de este modo toda la gente en el mundo disfrutará de sus vidas y sentirá cada vez más felicidad.

F. Lo mismo se aplica para la espiritualidad, aunque no todos están obligados a ocuparse en la espiritualidad salvo sólo la gente especial, dependiendo de sus necesidades.

G. Habrá una especie de corte suprema. Los que quieran dedicar su trabajo para la vida espiritual les será permitido hacerlo por esta corte.

11. El mundo no debe ser corregido en asuntos religiosos antes que esté garantizada la corrección económica para todo el mundo.

12. Debe haber un programa detallado de todas las leyes mencionadas anteriormente y el resto de las leyes necesarias a este sentido. Cualquiera que está bajo la jurisdicción del comunismo debe jurar que observará todo eso porque Dios así lo ha ordenado. Por lo menos uno debe comprometerse a enseñar a sus hijos que Dios así lo ha ordenado.

Los que dicen que el ideal es suficiente para ellos serán aceptados y puestos a prueba. Si es así, pueden ser aceptados. Sin embargo, aún deben prometer no pasar sus formas heréticas a sus hijos, sino poner su educación en manos del estado. Si uno no acepta, no debe ser aceptado, ya que estropearía los esfuerzos de sus amigos y perdería más de lo que ganaría.

13. Primero, debe haber un pequeño establecimiento en el que la mayoría es altruista del modo expuesto anteriormente. Esto significa que trabajarán diligentemente como trabajadores contratados diez o doce horas por día y más. Cada uno trabajará de acuerdo a su fuerza y recibirá de acuerdo a sus necesidades.

Tendrá todas las formas del gobierno de un estado. De este modo, incluso si la estructura de esta institución contuviera a todo el mundo, y el gobierno de la fuerza bruta fuera abolido, nada tendría que ser cambiado, tanto en el gobierno como en el trabajo.

Esta institución será como un punto focal global con naciones y estados rodeándolo hasta los rincones más alejados del mundo. Todo el que ingrese en esta estructura comunista deberá tener el mismo programa y el mismo liderazgo que el centro. Serán como una nación en los beneficios, en las pérdidas y en los gastos de producción.

14. Está absolutamente prohibido para cualquiera de la institución dirigirse a cualquiera de los establecimientos del régimen de la fuerza bruta. Todos los conflictos deben ser resueltos entre ellos mismos, es decir entre las partes interesadas. La opinión pública, que condena el egoísmo, condenará a los culpables de explotar la rectitud de su amigo.

15. El Comunismo Altruista finalmente anulará completamente el régimen de la fuerza bruta, debido a que «cada hombre hizo lo que era correcto a sus propios ojos». Esto no debería sorprendernos, ya que era increíble que los niños pudieran ser educados con explicaciones, sino sólo mediante bastonazos. Sin embargo, hoy en día, la mayoría de la gente lo ha aceptado y ha reducido las reglas drásticas sobre los niños.

Esto atañe a los niños que no tienen ni paciencia ni conocimiento, pero aún más en relación a un colectivo de gente educada y conocedora, educada en el altruismo. Ellos ciertamente no necesitan el régimen de la fuerza bruta. En realidad, no hay nada más humillante y degradante para una persona que estar bajo el gobierno de la fuerza bruta.

Ni siquiera será necesario un palacio de justicia, a menos que ocurra un acontecimiento inusual, cuando los vecinos no influencien un individuo excepcional. Es ese caso, serán necesarios pedagogos especiales para recuperar a la persona a través del razonamiento y la explicación del beneficio de la sociedad, hasta que la persona se restablezca en la línea.

Si alguien es obstinado, y todo es en vano, entonces el público se apartará de la persona como si se tratara de un descastado, hasta que esa persona se reconcilie con las leyes de la sociedad. De otro modo, ella puede corromper también a otros de la sociedad.

Resulta ser que luego que se haya establecido una comunidad de Comunismo Altruista, con una mayoría de gente que haya tomado activamente estas leyes sobre sí mismos, inmediatamente decidirán no llevarse entre sí a ninguna corte, agencia gubernamental o cualquier otro tipo de fuerza, sino que por el contrario todo se hará a través de la persuasión moderada. Por lo tanto, ninguna persona será aceptada dentro de la sociedad antes de ser examinada para ver si es tan burda que no puede ser preparado para ingresar al altruismo.

16. Es un hecho que los judíos son odiados por la mayoría de las naciones, y cada vez son menos gracias a ellos. Esto es cierto para los religiosos, los laicos y los comunistas. No hay ninguna defensa ante esto, excepto promover la verdadera ética altruista dentro del corazón de las naciones.

17. Si vivieses en una isla de salvajes que no puedes aproximarlos a la ley y el orden excepto a través de la religión, ¿entonces dudarías y les permitirías destruirse unos a otros? Es lo mismo con el altruismo: ellos son salvajes y no aceptarán a ningún abogado si no es a través de la religión. ¿Quién vacilaría abandonarlos para que se destruyan unos a otros con bombas de hidrógeno?

18. Hay tres rudimentos para la expansión de la fe:

1) Satisfacción de los Deseos;

2) Prueba

3) Circulación

A. Satisfacción de los Deseos: En cada persona, incluso laica, hay una chispa que exige la unificación con el Creador. Cuando despierta, a veces despierta para conocer al Creador, o para negarlo, lo cual es lo mismo. En otras palabras, la negación de Dios también proviene de esa chispa, ya que sin ella, uno no tendría ningún sentimiento acerca de Dios en absoluto. En lugar de ello la gente viviría sin ningún pensamiento acerca del Creador, bueno o malo.

Si alguien genera la satisfacción de este deseo en esa persona, ella estará de acuerdo en todo. Para eso debemos incluir lo que respecta a la inmortalidad del alma, la recompensa en el otro mundo, la gloria del individuo y la gloria de la nación, es decir que uno será el orgullo de la nación.

B. Prueba: No hay existencia para el mundo sin esto, aún más en una época de bombas atómicas.

C. Circulación: Si se hace diligentemente, también puede reemplazar a la prueba. Por lo tanto, la gente debe ser contratada para divulgar las palabras anteriores al público. Para el propósito de la expansión y divulgación debe mencionarse el sufrimiento, la pobreza, la corrupción y la guerra, también a las viudas y huérfanos en el mundo, que buscan la salvación.

No hay ningún remedio para ellos excepto en el Comunismo Altruista. En un estado así la gente no hallará tan difícil dedicar toda su vida a esto, para salvarlos de la destrucción y de terribles sufrimientos. Esto es aún más de este modo con los jóvenes, cuyos corazones no han sido entorpecidos por sus propias imperfecciones. Indudablemente ellos lo apoyarán con su corazón y su alma.

19. Debido al ansia de posesiones, es imposible que se origine el Comunismo Altruista a menos que primero venga el Comunismo Egoísta, como lo han puesto de manifiesto todas las sociedades que desearon establecer el Comunismo Altruista con anterioridad al Marxismo. Sin embargo, ahora que la tercera parte del mundo ya ha asentado los rudimentos de un régimen Comunista Egoísta, es imposible establecer un Comunismo Altruista duradero basado en una estructura religiosa.

20. Es importante hacer dichas correcciones, que ninguna persona exija sus necesidades de la sociedad. En su lugar, habrá gente seleccionada que examinará las necesidades de cada uno y las cubrirá para cada individuo. La opinión pública denunciara al que reclame algo para sí mismo, como por ejemplo al ladrón y al bribón de hoy en día.

De este modo, los pensamientos de cada uno estarán consagrados al otorgamiento a nuestro semejante, tal como se encuentra en la naturaleza de cualquier enseñanza que la fomente, incluso antes que uno sienta sus propias necesidades.

Todo esto está basado en el hecho de que vemos que somos como cualquier otro animal en nuestro consumo. También, cualquier acto despreciable en el mundo se origina en el consumo. Por otro lado, vemos que todo lo bueno y placentero que actúa en el mundo viene de la propiedad de otorgamiento a nuestros semejantes.

Por lo tanto, debemos rechazar los pensamientos avaros de consumo para sí, y llenar nuestras mentes con pensamientos de otorgamiento a nuestros semejantes, lo cual es posible de la manera expuesta más arriba. Debemos recordar que si queremos saltar sobre una mesa, debemos prepararnos para saltar más alto que la mesa, y luego caer sobre la mesa. Sin embargo, si queremos saltar sólo tan alto como la mesa, nos caeremos.

21. Sin duda alguna, el Comunismo Altruista no es más que un paso en el camino, un tipo de «Desde Lo Lishmá a Lishmá» (desde no para Su Nombre hasta para Su Nombre). Pero yo digo que el tiempo para la segunda fase, es decir el Comunismo Altruista, ha llegado.

Primero debe ser establecido en un país, como modelo. Luego de eso los países en la primera fase lo aceptarán sin lugar a dudas. El tiempo es crucial, debido a que las limitaciones y la fuerza bruta utilizada en el Comunismo Egoísta, desalienta a la mayor parte del mundo cultural a aceptar este método en su conjunto.

De este modo, el mundo debe ser introducido al comunismo perfecto, y entonces la mayoría de los países civilizados en el mundo lo aceptarán sin ninguna duda. Es de suma importancia que el imperialismo elimine al comunismo del mundo, pero si nuestro método perfecto se difundiera realmente, el imperialismo será sin duda abandonado como un rey sin ejército.

22. Es evidente que no es posible una vida social estable y adecuada excepto cuando las controversias entre los miembros de la sociedad se resuelven por la mayoría. Es una consecuencia lógica que no puede existir un buen régimen en una sociedad a menos que la mayoría sea buena. Una sociedad buena significa que la mayoría en ella es buena, y una sociedad mala significa que la mayoría de ella es mala. Como he expresado anteriormente, el comunismo no debe ser establecido antes que la mayoría de la gente funcione con un deseo de otorgar.

23. La falta de circulación puede afianzar un gobierno coercitivo sobre las futuras generaciones, y ni la opinión pública ni la educación ayudarán en este caso, ya que ellas se debilitan naturalmente, a diferencia de la religión, que se fortalece naturalmente. Vemos que a través de la experiencia que las naciones que han aceptado las religiones primero coercitiva y compulsivamente, las observan voluntariamente en la siguiente generación. Además, están dedicadas y consagradas a ella.

Debemos comprender que aunque los padres adoptaron para sí mismos el comunismo porque eran idealistas, no hay ninguna garantía de que sus hijos los sigan en este régimen. No es necesario decir que, si los padres adoptaron el comunismo por coerción, como es el comportamiento en el Comunismo Egoísta, no perdurará durante generaciones, sino que finalmente será doblegado y anulado. Un régimen no puede ser impuesto salvo a través de la religión.

24. Cuando digo que el régimen comunista no debe ser establecido antes de que haya una mayoría altruista, no supongo que dicha mayoría será idealista de buena gana. Esto más bien significa que la cuidarán por razones religiosas, además de la opinión pública. Esta coerción de de un tipo que perdurará durante generaciones, dado que la religión es el impulsor primario.

25. Los mentirosos son los que dicen que el idealismo es un atributo humano natural o el resultado de la educación familiar. Más bien, es una consecuencia directa de la religión. Mientras la religión no se expandió tan ampliamente en el mundo, la mayoría del mundo era bárbaro sin ningún remordimiento de conciencia.

Sin embargo, luego de haber proliferado los trabajadores de Dios, los descendientes de los agnósticos se convirtieron en idealistas. De este modo, los idealistas cuidaron los mandamientos de sus padres, pero este es un mandamiento huérfano, es decir sin un mandamiento. En el caso de que se terminara la religión en el mundo, todos los gobernantes se convertirían en ‘Hitlers’; nada resistirá de esta manera.

La diferencia entre los religiosos y los idealistas es que los actos de los idealistas son infundados. No pueden explicarle a nadie convincentemente por qué prefieren la justicia y quién la necesita. Quizá ésta sea la única debilidad del corazón, como lo afirmó el filósofo Nietzsche. Esa persona no tendría una sola palabra con sentido para expresar, y esa es la razón de que Hitler y Stalin los subyugue. Sin embargo, los religiosos responderán audazmente que este es el mandamiento de Dios y darían su alma por esto.

26. El Comunismo Altruista es algo poco común para el espíritu humano. Por lo tanto, un pueblo más noble, es decir el pueblo de Israel, debe encargarse de dar el ejemplo al mundo. Esto es así porque estamos mejor calificados que todas las otras naciones, no porque somos más idealistas que ellos, sino porque hemos sufrido más que las otras naciones. Por esa razón nosotros estamos más preparados que ellos para ir en busca de consejo para terminar con la tiranía de la tierra.

El Judaísmo debe dar a las naciones algo nuevo; esto es lo que ellas esperan del regreso de Israel a su tierra. No se trata de otras enseñanzas, en las que nunca nos innovamos y siempre fuimos sus discípulos. Más bien, es la sabiduría de la religión, la justicia y la paz. En esto, la mayoría de las naciones son nuestros discípulos, y esta sabiduría es atribuida sólo a nosotros.

27. La nación está en peligro porque cada persona escapará a cualquier parte antes que la economía se estabilice. No todos pasarán la prueba mientras puedan vivir cómodamente en otros países ricos. Lentamente huirán del sufrimiento hasta que no sean una cantidad suficiente para ser llamados un estado, y serán tragados entre los árabes.

Esto es aún más así con los Kibutzim. Toda su existencia está construida sobre el idealismo, que disminuirá naturalmente en las futuras generaciones, dado que los ideales no son hereditarios, y serán destruidos sin duda alguna en primer lugar.

En el método del Comunismo Altruista, el ideal brillara para cada persona, proporcionando razones suficientes para soportar el sufrimiento. También serán capaces de controlar sus almas y reducir su nivel de vida cuando sea necesario. También estarán en condiciones para trabajar duro para asegurar la estabilidad de la economía del estado.

Además, la congregación de la diáspora continuará desde todos los países ya que la inquietud y la lucha por la supervivencia en otros países los motivará a regresar pacífica y justamente a su tierra.

28. Si todo Israel adopta esta religión, será posible reconstruir el Templo, y restaurar la antigua gloria. Esto ciertamente probaría a todas las naciones que es justo que Israel regrese a su tierra, incluso a los árabes. Sin embargo, un regreso secular, como el de hoy en día, no causará buena impresión a las naciones en absoluto; hay una preocupación de que venderán su independencia para satisfacer sus necesidades, más todavía con respecto a la reintegración de Jerusalén.

29. Cualquier método práctico también necesita alimento idealista sobre el que pensar, es decir filosofía. En relación con eso, ya hay una filosofía completa y disponible, aunque esto significa sólo para los líderes, es decir las enseñanzas de la Cabalá.

30. La libertad del individuo debe ser mantenida mientras no sea perjudicial para la sociedad. Sin embargo, el que desea irse a favor de otra sociedad no debe ser detenido de ninguna manera, incluso si es perjudicial para la sociedad, aunque debe ser hecho de manera tal que la sociedad no se dañe totalmente.

4. Sumario

El deseo de recibir impreso en cada criatura está en disparidad de forma con el Creador. Por esta razón el alma fue separada de él como un órgano amputado del cuerpo. Una disparidad de forma en espiritualidad es como un hacha que corta en lo físico.

Por lo tanto es claro que lo que el Creador quiere de nosotros es la equivalencia de forma, momento en el cual nos adherimos a Él una vez más, como antes de que fuéramos creados. Nuestros sabios han dicho «Adherirse a Sus características; así como Él es misericordioso, también tú sé misericordioso.»

Al cambiar nuestras características, que son en principio nuestro deseo de recibir, y adoptando el rasgo del creador, es decir sólo otorgar, todos nuestros actos serán hacer el bien a nuestros semejantes y beneficiarlos todo lo que podamos. De este modo alcanzamos el objetivo «adherirse a Él», lo cual es equivalencia de forma.

Lo que uno hace para sí mismo por necesidad, es decir el mínimo necesario para mantener a nuestra familia, no se considera disparidad de forma, como «la necesidad no se condena ni se elogia.» Esta es la gran revelación que aparecerá en su totalidad sólo en los días del Mesías. Cuando esta enseñanza sea aceptada alcanzaremos la completa redención.

Ya he mencionado que hay dos caminos para revelar la perfección: el camino de la Torá y el camino del sufrimiento. Por lo tanto, el Creador aconteció y le dio a la humanidad la tecnología, hasta que inventaron la bomba atómica y la bomba de hidrógeno.

Si la destrucción total que ellas están destinadas a traer aún no es evidente para el mundo, entonces pueden esperar una tercera guerra mundial, o una cuarta y así sucesivamente. Las bombas harán lo suyo y las reliquias después de la destrucción no tendrán ninguna alternativa salvo tomar sobre sí mismas este trabajo, «que tanto los individuos como las naciones no trabajarán para sí mismos más que lo necesariamente indispensable para sus sustento, y todo el resto se hará para el bien de los demás.» Si todas las naciones del mundo están de acuerdo con eso, entonces ya no habrá más guerras en el mundo, dado que ninguna persona estará preocupada por su propio bien en absoluto, sino sólo por el bien de los demás.

Esta enseñanza de la equivalencia de forma es la enseñanza del Mesías. Acerca de eso se dice, «Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos…» (Miqueas 4).

De esto se desprende que el Mesías enseñará el trabajo de Dios en la equivalencia de forma, la cual es la enseñanza y la ley del Mesías. «Y Él juzgará entre mucha gente», es decir que Él les demostrará que si no toman sobre sí mismos el trabajo de Dios, todas las naciones serán destruidas por las guerras.

Pero si aceptan Sus enseñanzas, está dicho «Y se tornarán sus espadas en arados y sus lanzas en podaderas; nación no alzará espada contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.» De este modo, es preferible que sigamos el camino de la Torá y aceptemos sus enseñanzas.

Si no lo hacemos, entonces transitaremos el camino del sufrimiento, es decir que se declararán guerras con bombas atómicas y de hidrógeno, y todas las naciones del mundo buscarán un camino fuera de la guerra. Entonces vendrán a Jerusalén, al Mesías y Él les enseñará esta ley.

La última generación

La Solución

A través de tiempo y a través del mundo, los sabios han fallado en llegar a una solución que fuera aceptada por todos. Ofrezco una solución genuina que es tanto aceptable como reúne a todas estas.

La Nueva Sociedad

La aceptación de la religión del «Ama a tu prójimo como a ti mismo», tan simple como eso, (el significado de la religión es «ama a tu prójimo como a ti mismo»!).

Una distribución justa de los beneficios, de modo que cada uno trabaje según sus habilidades y reciba según sus necesidades. La propiedad privada existe, pero su dueño no debe beneficiarse de ella más de lo que realmente necesita. Los dueños de la propiedad estarán bajo supervisión pública, o a cargo de un fideicomiso, o con control contable. Los desocupados recibirán para sus necesidades lo mismo que los empleados. Quién viva en comunas recibirá igual que todos los trabajadores. Los beneficios serán utilizados para la construcción de edificios públicos.

El cambio de forma

La voluntad de recibir que está impresa en cada criatura tiene una forma diferente a la del Creador. Por lo tanto, el alma partió de Él, porque un cambio de forma en lo espiritual es como un hacha que corta en dos la materia. Así resulta claro que lo que el Creador desea de nosotros es equivalencia de la forma, a través de la cual retornamos y nos adherimos a Él como antes de ser creados. Es así como dice el versículo: «Para unirte a Sus atributos; como El es misericordioso, tú debes ser misericordioso». Esto significa que cambiamos nuestros atributos, que son el deseo de recibir, y aceptamos los atributos del Creador, que consisten puramente en el otorgamiento, de modo tal que todo lo que hacemos sea para darle a nuestro prójimo y beneficiarlo al máximo de nuestra capacidad.

A través de esto llegamos al propósito de adherirnos a Él, es decir, la equivalencia de forma. Y las cosas que el hombre debe hacer para sí, lo mínimo necesario para él y su familia, no se consideran un cambio de forma porque «la necesidad no es premiada ni condenada». Y eso será descubierto en los tiempos del Mesías. Cuando esa lección sea aprendida lograremos completar la redención.

Dos caminos para descubrir la perfección

El camino de la Torá o el camino del dolor. Esta técnica provocará una destrucción total del mundo en una tercera guerra mundial. Los sobrevivientes decidirán no trabajar para sí mismos más que lo realmente necesario y dedicaran el resto de sus acciones para el bien de los otros. Y si todas las naciones del mundo consienten que ningún hombre debe cuidarse a sí mismo, sino sólo cuidar a los otros, la guerra dejará de existir.

La Torá del Mesías

La Torá (también el método) de la equivalencia de forma. El Mesías le enseñará a cada uno a adorar a D’s a través de la equivalencia de forma, es decir que él probará que si la gente sigue su camino estarán mejor. Sin embargo, si no toman sobre sí mismos el trabajo de D’s, serán conducidos a un camino de terrible dolor y serán destruidos por la guerra. Entonces las naciones del mundo buscarán consejo sobre cómo evitar las guerras, y vendrán al Mesías, a Jerusalén, y él les enseñará esta Torá.

La Formación Religiosa

La formación religiosa de todas las naciones debe primero y principalmente obligar a sus miembros a otorgarle a su prójimo el concepto de que la vida de otra persona está antes que la propia, una formación de «Ama a tu prójimo como a ti mismo», significando que uno no se beneficiará de la sociedad más que los desfavorecidos. Esta es una religión extensiva a todas las naciones que funcionen en el marco de la nueva sociedad. Pero de lo contrario, cada nación puede ejercer su propia religión y tradiciones, y una no debe interferir con la otra.

Las leyes que son iguales para toda religión (otorgamiento) son:

  • Uno trabajará para otros con lo mejor de su capacidad, y más allá si fuera necesario, hasta que no haya hambre en el mundo.
  • Aunque uno sea muy trabajador, no se beneficiará de la sociedad más que los desfavorecidos, de modo que el estándar la vida sea igual para todos.
  • Aunque haya una religión, deben otorgarse honores que sean compatibles con la religión, aquel que otorga más a la sociedad recibirá una condecoración más alta.
  • Las leyes de la sociedad castigarán a toda persona que se abstenga de realizar su máximo esfuerzo.
  • Todos y cada uno deben esforzarse, según esta religión, en mejorar constantemente el estándar la vida del mundo, para que todos los que llegan a él reciban placer en sus vidas y gocen de ella más y más.
  • No todos deben profundizar en la espiritualidad, solamente algunos elegidos según las necesidades cambiantes. Habrá un así llamado Tribunal Supremo y todo el que desee participar de la vida espiritual, necesitara primero tener permitido hacerlo por ese Tribunal.
  • Cada individuo o grupo que se incorpora al nuevo marco debe realizar un juramento de lealtad para observar todo esto porque Dios lo ha ordenado, o comprometerse por lo menos a enseñar a sus niños que Dios así lo ha ordenado. Los que se resuelvan por la ideología deben ser aceptados a condición. Si viven según ella pueden ser aceptados completamente. Sin embargo, deben prometer no transmitirle a sus hijos su camino de herejía, sino confiar su educación en manos del estado. Y si no desean ni lo uno ni lo otro no deben ser aceptados porque ellos corromperán a sus amigos y la pérdida excederá el beneficio.
  • Primero debe haber una pequeña organización cuyos miembros estén dispuestos a trabajar según su capacidad y a recibir según sus necesidades por razones religiosas. Trabajarán diligente como si fueran trabajadores contratados, si fuera necesario más de ocho horas diarias. En esta organización, habrá una administración completa como la del estado, de modo que la administración de esa pequeña sociedad baste como ejemplo para todas las naciones del mundo. Esa organización será como un punto central que se ampliara a las naciones y países a través del mundo, y todos los que entren a ese marco aceptarán el liderazgo y el programa de administración de la organización inicial, de modo que el mundo entero esté unido para enfrentar las consecuencias de la pérdida o disfruten del beneficio.
  • Todas las contradicciones entre los miembros de la sociedad serán resueltas entre las partes relevantes, y cualquier persona que explote la debilidad o la severidad del prójimo será excluido de la sociedad. Si hay algunas excepciones en la sociedad, el público debe ser notificado de ellas hasta que sean reformadas. Si los esfuerzos por reformarlas fallan, la sociedad los trataran como a parias, para que no puedan corromper a otros en la sociedad.
  • Ningún hombre demandará sus necesidades a la sociedad. Personas designadas especialmente investigarán las necesidades de cada persona y se ocuparán de su satisfacción, para que cada uno esté absorbido únicamente en otorgar y nunca necesite contemplar sus propias necesidades.
  • La libertad del individuo se debe mantener mientras no sea perjudicial para la sociedad. Cualquier persona que desee irse y unirse a otra sociedad no debe ser retenida de ninguna manera, incluso si su ida perjudicara a la sociedad.

Publicidad

Hay tres fundamentos para la circulación de la religión:

  1. La satisfacción de deseos: en cada hombre hay una chispa desconocida que demanda unirse a D’s. Y cuando ésta llega a la vida y despierta las necesidad de conocer a D’s, o de negar a D’s (que es la misma cosa), y si hay alguien que pueda satisfacer esa necesidad, él aceptará cualquier cosa. Además esta el asunto de la vida después de la muerte y la recompensa en el mundo por venir. También está la cuestión del orgullo del individuo y del orgullo de la nación.
  2. Prueba, que el mundo existe solo por Él, especialmente en los días de la era atómica.
  3. Publicidad: personas contratadas para diseminar estas palabras entre el público.

No hay golpe más duro al régimen capitalista que esta nueva formación de la sociedad. No debemos contar con que todos los regímenes capitalistas desaparezcan por sí mismos. Publicidad: si uno tiene en mente que todos los males sólo son enmendables en la nueva sociedad, no le será difícil dedicarse a ella por completo.

Los judíos deben presentar ante los gentiles una novedad en la sabiduría de la religión, en justicia y en paz. En esto , la mayoría de los gentiles son nuestros discípulos y esta sabiduría está atribuida solamente a nosotros, y esto es lo que ellos esperan del retorno a la Tierra de Israel. Israel es pobre, sus habitantes están condenados a sufrir y a emigrar del país. La única cura para eso es la nueva sociedad, ya que no sólo une a todas las naciones como una, en ayudarse unas a otras, sino que le da fuerza y resistencia a cada una de ellas. Y lo más importante: la nueva sociedad otorga fuerza para trabajar de manera tal, que la productividad del trabajo compensará la pobreza.

Si se acepta esa religión, la construcción de Templo es posible.

La base de toda esta explicación es el descubrimiento de la creación tanto espiritual como material, que no es no más que el deseo de recibir, considerado como existencia de la ausencia, pero lo que esa sustancia recibe es existencia que se extiende de la existencia. Así podemos ver vívidamente lo que D’s demanda de nosotros: equivalencia de forma. Por naturaleza nuestro cuerpo tiene solo la voluntad de recibir y ninguna voluntad de otorgar, que es lo opuesto al Creador, que es todo otorgamiento y ninguna recepción. Esa diferencia de forma causa la separación del Creador. Por lo tanto estamos obligados a darle satisfacción a nuestro Creador a través de actos de Torá y de Mitzvot, y otorgar a otros, para poder recibir esa forma de otorgamiento y así adherirnos nuevamente al Creador, como antes de la Creación.

El líder de la generación

La gente cree naturalmente en un líder que no tiene ningún interés privado y ningún compromiso para sí mismo, que se dedica y abandona su privacidad en beneficio de la gente, porque en verdad así es como debe ser. Y si el líder perjudica a otra persona debido a algún interés privado, es un mentiroso y un traidor y tan pronto como la gente lo descubra, lo pisoteará. Hay dos clases de intereses privados: físico y mental. No hay un líder en el mundo que no la falle a la gente por intereses mentales. Por ejemplo, si uno es misericordioso, y debido a esto no libra a la sociedad de delincuentes y no los previene sobre ellos, o si tiene miedo de la venganza, quizás incluso de la venganza del Creador, y debido a eso se abstiene de realizar las correcciones necesarias. Siendo así, debido a su interés privado, él demuele al interés público. Aunque se libre de intereses materiales, sin embargo no deseará librarse de intereses idealistas o religiosos, aunque solo se trate de sus ideas sin ninguna relación con la gente, porque solo perciben la palabra «beneficio», para ellos no tienen nada, incluso el más idealista puede estar parado en el camino del beneficio.

Buenas acciones y Mitzvot: (acciones que provocan la adhesión)

La mente no puede percibir algo que los sentidos no hayan captado antes. Una persona no desea algo porque sea bueno, sino que es bueno porque lo desea. Los sentidos no detectan algo primero no es dado. Siendo así, la acción dirige a los sentidos, los cuales conducen al entendimiento. Por ejemplo: los sentidos no pueden obtener placer de otorgar antes de que hayan otorgado realmente, y es imposible comprender la gran importancia de otorgar hasta que sus sentidos lo hayan probado. Por la misma razón, es imposible sentir el placer en la adhesión hasta que sean realizadas muchas buenas acciones que conducen a ello, porque son realizadas para complacerlo a Él, esto es obtener placer en la satisfacción que él obtiene a través de la realización de las buenas acciones. Una vez que ha sido sentido el placer obtenido por las buenas acciones, es posible comprenderlo a Él, hasta el punto de recibir placer.

Hay dos objetivos para la religión:

A. No por el Nombre de Ella, pragmatismo. Cuando él obtiene lo que desea está satisfecho.

B. Religioso, una necesidad mental de adherirse a Él, que es llamada Por el Nombre de Ella.

Por la acción se puede llegar desde No por el Nombre de Ella a Por el Nombre de Ella.

El objetivo y el propósito de la vida.

Lograr adhesión con el Creador para complacerlo a Él solamente, o purificar a los otros de modo que puedan lograr adhesión con el Creador.

Dos servidumbres en el mundo.

Servir al Creador o a sus criaturas, una de ellas es un deber. No hay sabor de total libertad salvo para aquellos que sirven al Señor solamente y a ninguna otra criatura en el mundo.

Contacto, tocarlo a Él.

No hay nada mas natural que lograr contacto con el Creador, como dice el versículo «Toda la Tierra esta completamente llena de su Gloria», pero uno no lo sabe y no lo siente. Y el devoto que es dotado con el contacto con Él, no gana más que conocimiento. De este modo se hace más natural, simple y pobre, hasta que uno pueda decir que antes de ser dotado, él, y las masas también, estaban fuera de la naturaleza simple, y que ahora él es igual y simple y comprende a todas las personas y está mucho más involucrado con ellas y nadie está más cerca y mas natural que las masas a él y uno debe amarlo a él solamente, ya que no tienen nada más cerca y más fraternal que él.

Autor: Rabí Yehuda Ashlag.

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Shamati 191. El tiempo de descenso

Lo escuché el 14 de Siván, junio de 1938

Es difícil describir el estado de descenso, el momento en que se pierden todas las labores y esfuerzos realizados desde el comienzo del trabajo hasta el tiempo mismo del descenso. A quien jamás ha probado el gusto y el sabor del servicio a Dios, esto le parece algo ajeno, ya que esto le sucede a aquéllos que se encuentran en grados elevados. Pero las personas comunes y corrientes no tienen conexión alguna con el servicio a Dios, sino sólo con las ansias del deseo de recibir, que está presente en el flujo del mundo, bañando al mundo entero con este deseo.

Sin embargo, debemos comprender por qué han llegado a tal estado. Después de todo, con o sin el consentimiento de uno, no existe cambio alguno por parte del Creador del Cielo o de la tierra. Él solamente se comporta como el Bien que hace el bien. De este modo, ¿cuál ha de ser el resultado de tal situación?

Debemos decir que viene a anunciar Su grandeza. Uno no necesita actuar como si no la valorara. Por el contrario, debe comportarse de acuerdo al temor que corresponde a Su majestad, para conocer el mérito y la distancia existente entre él y el Creador. Es difícil comprender esto con una mente externa, o tener cualquier noción posible de la conexión entre el Creador y la creación. Y en ese momento de descenso, siente que es imposible percibir algún tipo de conexión o pertenencia al Creador de acuerdo con la adhesión. Esto se debe a que siente que la servidumbre es algo extraño para el mundo entero.

En verdad, esto es ciertamente así; pero allí donde encuentras Su grandeza, encuentras Su humildad. Eso significa que el hecho de que el Creador le haya entregado este presente a la creación para permitirle conectarse y adherirse a Él, es algo que se encuentra más allá de la naturaleza.

Por lo tanto, cuando uno vuelve a conectarse, debe recordar siempre su tiempo de descenso, para así conocer y apreciar el valor del momento de la adhesión, y de este modo saber que ahora posee la salvación por encima del modo natural.

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Shamati 172. Lo relativo a las prevenciones y los retrasos

Lo escuché el 7 de Pésaj, Tel Aviv, 20 de abril de 1949

Todas las prevenciones y retrasos que aparecen ante nuestros ojos, no son más que una forma de acercarnos al Creador, pues Él desea acercarnos. Y todas estas prevenciones solo nos traen más acercamiento, ya que sin ellas no tendríamos posibilidad de aproximarnos a Él. Esto se debe a que, por parte de la naturaleza, no existe nada más distante de Él que nosotros mismos, puesto que estamos hechos puramente de materia, mientras que el Creador es el Altísimo que está por encima de todo. Y solamente cuando uno comienza a acercarse, empieza a sentir la distancia que existe entre ambos. Y cada prevención que uno logra superar, le acerca más el camino, puesto a que uno se habitúa a caminar por la línea del alejamiento,  y aunque uno a veces perciba su distanciamiento, esto no produce cambio alguno en el proceso, pues sabe de antemano que está caminando por una línea que lo aleja. La razón de esto es que no existen suficientes palabras para describir la distancia que existe entre nosotros y el Creador. Por ende, aunque uno a veces llegue a percibir esa distancia en mayor grado de lo que pensaba, aún así esto no le mueve ni un pelo.

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190. Todo acto deja una impresión

Lo escuché el 1 de Pésaj durante una comida; 15 de abril de 1949

Preguntó si la redención de nuestra tierra de manos de los opresores, nos está afectando, que hemos recibido el privilegio de ser liberados de la opresión de las naciones, y nos hemos vuelto como todas las naciones, donde uno no se encuentra esclavizado al servicio de otro. Y esta libertad actúa sobre nosotros de forma tal que tenemos cierta percepción del servicio del Creador; y dice que no debemos pensar que esto no nos afecta, es decir, que en esta servidumbre no se note ningún cambio por esta libertad.

Esto sería imposible, ya que el Creador no actúa en vano. Por el contrario, todo lo que Él hace nos afecta, ya sea para bien o para mal, sea luz o sea oscuridad, de lo cual llega a nosotros una fuerza adicional, o que a partir de esta acción podemos llegar a ascender, ya que no siempre hay permiso y fuerza en la espiritualidad, y siempre debemos permanecer bajo esta fuerza.

Por ende, uno no puede decir que la libertad que ha alcanzado no provocó cambio alguno en él. Más aún, si no sentimos ningún cambio para bien, entonces debemos entender que se trata de un cambio para mal, aunque no lo sintamos.

Y lo explicó en referencia a la salida del día festivo, luego de la Havdalá[1]. Es parecido a una comida de Shabat o día festivo, donde los placeres corporales despiertan placeres espirituales de acuerdo con la relación entre raíz y rama que viene a ser una especie de próximo mundo. Y ciertamente, probar del próximo mundo requiere que se lleven a cabo grandes preparaciones durante los seis días de acción. En la medida en que uno se haya preparado, será la sensación que le despierte. Pero sin la preparación adecuada para atraer el sabor espiritual del Shabat, ocurre lo contrario: uno empeora debido a los placeres corporales. Esto se debe a que después de las comidas corporales, sólo le da sueño y nada más, ya que luego de comer viene el sueño. De este modo, el hecho de comer lo hará caer más bajo.

Pero llegar a la espiritualidad a través de placeres corporales requiere grandes esfuerzos, ya que esta fue la voluntad del Rey. Están en contraste, puesto que la espiritualidad está ubicada bajo la línea del otorgamiento y la corporalidad está bajo la recepción; y puesto que ésta fue la voluntad del Rey, la espiritualidad es atraída hacia placeres corporales, ubicados bajo las Mitzvot (preceptos), y que vienen a ser los placeres de Shabat y de día festivo.

También debemos ver que incluso con esta libertad que se nos ha otorgado, debemos dirigirnos a realizar una gran preparación para extraer la libertad espiritual, llamada “la liberación de manos del ángel de la muerte”. Entonces recibiremos el estado de “la Tierra entera está llena de Su gloria”, llamada Mojin de AvI. Esto quiere decir que no veremos tiempo ni lugar algunos en donde no se esté vestido el Creador, y no podremos decir que Él no puede vestirse en tal tiempo o lugar, sino que la Tierra entera está llena de Su gloria.

Pero antes de eso existe una diferencia “entre la Luz y la oscuridad y entre Israel y las Naciones”: el Creador reside en el lugar de la Luz; y no ocurre lo mismo en un lugar de oscuridad.

Además, en Israel existe un lugar destinado para la Luz divina de Israel. No lo hay, en cambio, en las naciones del mundo: el Creador no se viste dentro de ellas. “Y entre el séptimo día y los seis días de acción”. Aun así, cuando recibimos Mojin de AvI, alcanzamos el nivel de “la Tierra entera está llena de Su gloria”. En ese momento no hay diferencia entre los tiempos, y Su Luz reside en todos los sitios y en todos los tiempos.

Y este es el significado del Pésaj, cuando Israel obtuvo el nivel de libertad, o sea, los Mojin de AvI, considerados “la Tierra entera está llena de Su gloria”. Naturalmente, no hay lugar para la tendencia al mal, ya que no está distanciada, a través de sus acciones, del trabajo de Dios. Al contrario, vemos cómo condujo al hombre hacia Su labor, aunque fue solamente de acuerdo a un despertar desde Arriba.

Por eso dijeron que la sagrada Shejiná dijo: “He visto la imagen de una gota de una rosa roja”. Quiere decir que vio que había un sitio que aún necesitaba ser corregido, pues Él no podía iluminar ese lugar. Por esta razón necesitaban contar las siete semanas de la cuenta de Ómer: para corregir esos sitios, para que podamos llegar a ver que “la Tierra entera está llena de Su gloria”.

Es parecido al ejemplo de un rey que tiene una torre llena de lujos y demás placeres, pero no tiene visitas, y por lo cual decide crear a las personas, para que estas puedan ir y recibir Su abundancia.

Pero nosotros no vemos la torre llena de placeres sino lo contrario; vemos que el mundo entero está lleno de sufrimiento. En realidad tenemos “vino real en abundancia”, pero la justificación que damos es que, desde el punto de vista de Maljut, no hay carencia alguna para ese vino, o sea, para los placeres comparados con el vino.

En cambio, la carencia existe sólo en cuanto a los Kelim (vasijas), pues no tenemos las vasijas adecuadas para recibir esta abundancia, ya que es específicamente dentro de los Kelim de otorgamiento que podemos recibirla.

La carencia es solo por parte de los Kelim, y no tenemos Kelim de recepción aptos para recibir la abundancia. Pueden recibir precisamente en los Kelim de otorgamiento, y en la medida de la grandeza de los Kelim, es la medida de grandeza de la abundancia. Por lo tanto, todos los cambios suceden solamente en los Kelim, no en las Luces. Esto es lo que nos indica el texto: “ –Kelim diferentes entre sí – y vino real en abundancia”, tal como estaba contemplado en el Plan de la Creación para beneficiar a Sus creados de acuerdo a Su capacidad.